Trece jóvenes recorren desde esta semana Asturies en bicicleta para conocer proyectos que demuestran que el medio rural puede ser un espacio de innovación, emprendimiento y sostenibilidad. La iniciativa, denominada Rural Forks, celebra este año su cuarta edición y llega por primera vez al Principado gracias al impulso de Brújula Intercultural y Biela y Tierra, con la cofinanciación de la Dirección General de Agenda 2030 del Gobierno de Asturias y del programa Erasmus+.
El recorrido arrancó con una visita a la cooperativa de vivienda Axuntase Ribera, en Llanera, y sigue en los próximos días por Ribera de Arriba, Bimenes, Nava, Piloña, Cabranes y Villaviciosa. A lo largo del viaje conocerán experiencias relacionadas con la agroecología, el cooperativismo, la economía social, la conservación de la biodiversidad, la recuperación de saberes tradicionales, el emprendimiento rural y la innovación comunitaria.
Rural Forks es según sus promotoras “un proyecto europeo de participación juvenil que utiliza el viaje como herramienta de aprendizaje e intercambio”. Su objetivo es acercar a personas de entre 18 y 30 años a iniciativas que están transformando el medio rural, fomentar el contacto directo con quienes las impulsan y demostrar que estos territorios ofrecen oportunidades de desarrollo personal y profesional ligadas a la sostenibilidad.
La metodología combina la movilidad sostenible con la educación no formal. Los participantes recorren el territorio en bicicleta, conviven durante varios días y documentan la experiencia mediante cuadernos de viaje, fotografías, vídeos, pódcast y contenidos para redes sociales, con la intención de difundir ejemplos inspiradores que puedan servir a otros jóvenes y comunidades.
El proyecto parte de la idea de que la innovación no es exclusiva de las ciudades. Frente a la imagen de un medio rural asociado al declive, Rural Forks pone el foco en iniciativas capaces de generar empleo, fortalecer el tejido comunitario, impulsar la transición ecológica y fijar población. Además, pretende crear redes entre jóvenes europeos interesados en el desarrollo rural y facilitar el intercambio de conocimientos y buenas prácticas entre distintos territorios.
La edición asturiana incluye también dos encuentros abiertos a la ciudadanía, previstos en Ribera de Arriba, este jueves, y Villaviciosa, concebidos como espacios para compartir experiencias entre las personas participantes, los proyectos visitados y la población local. El objetivo es ampliar el impacto de la iniciativa más allá del grupo que realiza la ruta y favorecer nuevas conexiones entre personas y organizaciones comprometidas con el futuro del medio rural.



























