La Junta General del Principado ha acogido este viernes la inauguración del 28º Congreso de la Asociación por las Lenguas y Culturas Europeas Amenazadas (ALCEM), un encuentro que reúne en Oviedo/Uviéu a representantes de distintas lenguas minoritarias europeas y que ha servido para reclamar nuevas medidas que impulsen la consolidación del asturiano.
El presidente de ALCEM, Roberto González-Quevedo, ha defendido la necesidad de seguir avanzando en la normalización del asturiano incluso antes de que alcance la oficialidad. A su juicio, es necesario adoptar iniciativas que permitan consolidar su uso y acercarlo “a sectores sociales que aún se ven distanciados”.
Durante la apertura del congreso, en la que también participaron la consejera de Cultura y Política Llingüística, Vanessa Gutiérrez, y el vicepresidente de la Academia de la Llingua Asturiana, David Guardado, González-Quevedo valoró el incremento de plazas docentes vinculadas al asturiano registrado en los últimos años, aunque consideró que todavía queda camino por recorrer.
Preguntado por la reciente incorporación del asturiano en una prueba de oposición para cubrir una plaza de filólogo, el presidente de ALCEM mostró su respaldo a esta medida.
El encuentro tiene un marcado carácter reivindicativo y busca compartir la situación del asturiano con representantes de otras lenguas amenazadas del continente, además de conocer las experiencias desarrolladas en otros territorios.
El programa incluye ponencias dedicadas a lenguas como el bretón, el escocés y otras habladas en Italia, Croacia, Eslovenia, Austria y Polonia.
Según González-Quevedo, la situación de las lenguas minoritarias en Europa es desigual: mientras algunas han logrado avances significativos en su reconocimiento y protección, otras atraviesan procesos de retroceso.































