EH Bildu, Comuns, BNG, CUP, Compromís y Cantabristas coincidieron este martes en la Laboral de Xixón en un punto: se abre una oportunidad para las izquierdas territoriales, plurinacionales o de kilómetro cero, y Asturies debe estar en esa club. En esa geografía. El coro de las izquierdas autónomas quisieron este 8S celebrar la llegada a alianza plurinacional de una fuerza, Somos Asturies, cuya líder, la diputada Covadonga Tomé, pidió a los asturianos “no perder el tren de las izquierdas territoriales”.
Tomé, respalda por sus partidarios, celebró que su acto es “el más odiado por Vox”, y reclamó al PSOE e IU valentía para aprobar una Ley de Vivienda más avanzada que la estatal, así como para oponerse a la llegada de las universidades privadas o de la multinacional sanitaria Quirón. “No queremos vivir en el NODO” subarrayó la parlamentaria, para la que son dramáticas las listas de espera en la sanidad autonómica, o que las familias vayan a tener que endeudarse para pagar a sus hijos una carrera en las universidades privadas por falta de plazas en la pública.









Su compañero de partido, Xune Elipe, señaló que a la extrema derecha se le para con condiciones de vida dignas, servicios públicos de calidad y más identidad asturiana. Y de identidades habló precisamente Floren Aoiz, representante de EH Bildu, que celebró el nacimiento de Somos Asturies, y señaló la importancia de ligar las lenguas y las culturas propias a prácticas democráticas y acogedoras.
Rufino Fernández, representante en el acto de Verdes-Equo Asturies, criticó las políticas medioambientales del Gobierno asturiano, y reclamó una fuerza verdaderamente comprometida con el ecologismo social.
Los representantes de BNG, Compromís, Comuns y la emergente fuerza Cantabristas, reivindicaron un progresismo anclado en lo comunitario y territorial, coincidieron en que faltaba hasta ahora una izquierda asturianista, y celebraron el nacimiento de Somos Asturies.
Con un perfil nítidamente activista, Laure Vega, diputada de las CUP, señaló la importancia de levantar organizaciones militantes frente a la amenza del fascismo del siglo XXI. “No vamos a vencer solo con redes sociales y podcast”, advirtió la parlamentaria, que reivindicó las “recetas clásicas” basadas en el compromiso militante y el esfuerzo.






























