El grupo municipal de Izquierda Unida Convocatoria por Oviedo trasladará a la Sindicatura de Cuentas la gestión del servicio municipal de aguas para que realice una auditoría pública externa ante la “degradación” de la prestación y la “dejación de funciones” de control por parte del Ayuntamiento de la capital asturiana.
Así lo ha anunciado el portavoz municipal de la formación, Gaspar Llamazares, quien ha advertido de que las incidencias registradas en la red no constituyen fallos puntuales, sino problemas de mantenimiento en infraestructuras críticas como el depósito de Cuyences, a los que se suma la opacidad informativa hacia la ciudadanía y los grupos corporativos.
La iniciativa se tramitará a través del pleno municipal o mediante la Junta General del Principado con el objetivo de elevar el análisis de la concesión privada por encima del debate político local y esclarecer si existen responsabilidades, deficiencias estructurales o incumplimientos en los compromisos de inversión.
Llamazares ha argumentado que la Sindicatura de Cuentas resulta el órgano idóneo para asumir esta fiscalización integral ante el reducido tamaño del departamento municipal de aguas.
Según el portavoz de IU, a las quejas vecinales recurrentes durante los meses de verano en zonas rurales del concejo y en la localidad de Trubia se han sumado denuncias de la propia plantilla de la empresa concesionaria, Aqualia, que alertan sobre deficiencias laborales y de gestión organizativa sin que el consistorio haya dado respuesta hasta la fecha.
Frente al silencio administrativo manifestado por la compañía y el equipo de gobierno local, IU sostiene que la recuperación de las garantías en el suministro hídrico exige examinar a fondo la gestión operativa y determinar las medidas sancionadoras o correctoras necesarias para asegurar la continuidad del servicio.



























