Enrique del Teso y Carlos Fernández Liria mantuvieron una de las conversaciones más vibrantes y seguidas del Festival Pan y Roses. El analista y el filósofo abordaron la ideología de la llamada Ilustración Oscura a raíz del libro de Fernández Liria sobre ese movimiento político y cultural propugnado por los magnates de Silicon Valley. “Si hay ultraderecha, es porque la oligarquía la financia”, expuso del Teso en su presentación, “todos estos magnates tecnológicos no son como los millonarios de antes. Ellos son dueños de las infraestructuras básicas para nuestra vida. Se sienten dueños de todo y se sienten en la necesidad de dar doctrina. Se sienten filósofos”.
El libro de Liria, explicó el articulista de NORTES, es en cierto modo una excusa para hablar sobre la Ilustración, “un proyecto que nunca llegó a triunfar”, y para rescatar a Marx y a Nietschze de las garras de estos filósofos-oligarcas. La primera cuestión que planteó del Teso versó en torno a la falsificación de la idea del superhombre entre los oligarcas tecnológicos. “Son tan grandes sus fortunas que nos las podemos imaginar”, indicó Liria en su respuesta, “e identificar al superhombre con el progreso tecnológico, pero no tiene nada que ver”. Liria se embarcó entonces en una reconstrucción de la historia de su filosofía, del origen de la libertad y de su plasmación en el Estado moderno, producto de la Ilustración y el progreso.

“Esa maravilla que fue la Ilustración creó toda una maquinaria social e institucional que permite al hombre avanzar”, continuó Liria, “y la Ilustración Oscura promueve la desconfianza hacia la ley. La ley es el derecho del pobre, por los ricos y poderosos no necesitan leyes, porque tienen la fuerza. La Ilustración es el intento de sustituir el derecho de los fuertes por la fuerza del derecho”. Por desgracia, prosiguió el profesor, “no vivimos en una república, sino en una oligarquía del mercado. Los ricos heredan propiedades, y los pobres heredamos instituciones. A los grandes oligarcas, lo que les interesa es que el Estado sea solo policía y ejército”.
“El hecho de que haya ley es una reivindicación de los pobres“, añadió del Teso, “lo que los matones quieren es que en el recreo no haya leyes. Por desgracia, el programa de la Ilustración no se completó nunca, porque no tenemos ciudadanos, sino proletarios”. Liria terció que “no podemos regalarle la Ilustración al enemigo. Eso es regalarles a Kant, a Rousseau y a Hegel, ¿y nos quedamos con Mao y Stalin? No jodas…”.



























