Ecoloxistes n’Aición ha alertado del riesgo de que el derrumbe del edificio protegido de la calle San Antonio de Oviedo/Uviéu termine favoreciendo una operación especulativa en pleno casco histórico. La organización ecologista exige al Ayuntamiento la reconstrucción integral del inmueble, respetando su volumetría, altura y características arquitectónicas originales, y rechaza que su desaparición pueda utilizarse para autorizar recrecidos o incrementar la edificabilidad de la parcela.
El derrumbe ha reabierto el debate sobre el deterioro del patrimonio arquitectónico del Oviedo Antiguo. La asociación vecinal Oviedo Redondo ya había advertido de la situación de abandono y falta de mantenimiento de numerosos edificios del casco histórico, señalando el riesgo que supone para la seguridad del vecindario y de los viandantes. El colectivo puso como ejemplos, además del inmueble de San Antonio, la presencia de andamios en edificios de la calle Santa Ana y del entorno de la plaza de la Catedral, y reclamó una intervención municipal más decidida para garantizar la conservación de los inmuebles. También pidió reconsiderar los proyectos de transformación de la plaza de la Catedral, defendiendo la necesidad de mantener un espacio abierto y seguro.
«Dejar que un edificio con protección histórica llegue a la ruina y termine desapareciendo no puede salir gratis y, mucho menos, tener premio», advierte Ecoloxistes n’Aición, que considera que permitir un mayor aprovechamiento inmobiliario tras el derrumbe sentaría un precedente peligroso para la conservación del patrimonio del Oviedo Antiguo.
Según Ecoloxistes n’Aición, una decisión de estas características podría transmitir a los propietarios de inmuebles históricos el mensaje de que el abandono y la falta de mantenimiento pueden resultar más rentables que su conservación. Por ello, reclama que la reconstrucción respete íntegramente los valores patrimoniales que justificaron la protección del edificio, sin modificaciones que desvirtúen su configuración original.
La organización también exige que se investiguen las causas del derrumbe y se depuren las posibles responsabilidades derivadas de la falta de conservación del inmueble. Recuerda que la destrucción de bienes integrantes del patrimonio histórico puede constituir un delito tipificado en el Código Penal y que el artículo 46 de la Constitución obliga a los poderes públicos a garantizar la conservación del patrimonio histórico, cultural y artístico.
En este sentido, pide a las administraciones competentes que determinen si el deterioro prolongado del edificio situado en la esquina de la calle San Antonio, hasta llegar a su colapso, pudo estar relacionado con incumplimientos de las obligaciones de conservación de sus propietarios.
Compra pública de edificios para recuperar el casco histórico
Más allá del caso concreto de San Antonio, Ecoloxistes n’Aición sostiene que la protección patrimonial no puede limitarse a declaraciones administrativas o a la conservación de fachadas aisladas, sino que debe acompañarse de políticas activas de rehabilitación y mantenimiento.
Entre sus propuestas figura la puesta en marcha de una política municipal de adquisición pública de edificios y solares en el casco histórico para recuperar inmuebles deteriorados y destinarlos a usos sociales. El colectivo plantea aprovechar estas actuaciones para ampliar el parque público de vivienda en alquiler, favorecer la permanencia de la población residente y habilitar nuevos equipamientos públicos, espacios culturales y locales para asociaciones.






























