San Sebastián, un espejo para la (incierta) capitalidad europea de la cultura de Oviedo

El nombramiento como Capital Europea de la Cultura proporcionó a la ciudad vasca los fondos para reconvertir su fábrica de tabacos en centro cultural.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

El título de ‘Capital Europea’ fue instituido por la UE en 1985 para ‘contribuir al acercamiento e intercambio entre los diferentes pueblos europeos’. Aquellas ciudades que quieren postularse deben proponer un proyecto de envergadura, y la designación implica un desafío para desarrollar proyectos estratégicos que contarán con un fondo económico del Programa Marco Cultural de la Unión Europea.

La primera ciudad europea en tener esta distinción fue Atenas. Una elección con la que la UE quiso homenajear a la gran ciudad de la Antigüedad y de paso dar la bienvenida a Grecia a lo que entonces se llamaba Comunidad Económica Europea. Madrid, Santiago de Compostela, Salamanca y San Sebastián son las cuatro ciudades españolas que han sido capitales culturales europeas.

En 2031 a España le toca otra vez que una de sus ciudades sea capital cultural. San Sebastián/Donostia, la última ciudad española en ostentar el título, tuvo unos ingresos de 47 millones de euros en 2016, el año en que ejerció la capitalidad cultural. Los beneficios sin embargo no fueron flor de un día, sino que se buscó que la repercusión del título se prologara más allá en el tiempo. La ciudad vasca presentó en su candidatura como proyecto estratégico la rehabilitación de la antigua Tabacalera de la ciudad, un espacio industrial con grandes similitudes con La Vega ovetense, y cuya reapertura llevaba años atragantándose.

Tabakalera de San Sebastián.
Tabakalera de San Sebastián.

Con 27.000 metros cuadrados, esta antigua fábrica de tabacos se inauguró en 1913 y cesó su actividad en 2001. En 2004 fue adquirida por el Ayuntamiento, pero sólo gracias al impulso de la Capitalidad Europea de la Cultura pudo reabrir en 2016 como centro cultural. Hoy el Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera alberga exposiciones, talleres, biblioteca y sala de cine. Un espacio con una actividad continúa que se ha convertido en el gran motor de la vida cultural donostiarra, pero también en una fuente de empleo y riqueza para una ciudad que ha hecho una fuerte apuesta por la industria cultural.

La Vega ovetense. Foto: Alisa Guerrero

Oviedo ha hecho con diferentes gobiernos intentos por presentarse a la capitalidad cultural europea. Nunca con un proyecto sólido detrás. Esta semana el PSOE volvía a pedir a Canteli un intento por lograr el título. Los socialistas lograron el apoyo de IU-Convocatoria por Oviedo y de Vox para su iniciativa, pero no así del PP, que ha mostrado muy poco interés por presentar candidatura.

La capitalidad cultural, que supondría una fuerte inyección de ingresos públicos y privados para rehabilitar el patrimonio industrial de la ciudad, el casco histórico y el prerrománico, no figura entre las prioridades de un gobierno que ha iniciado su mandato con un concejal de perfil bajo y fuertes recortes en algunas de las actividades culturales más exitosas de la ciudad como La Noche Blanca.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Actualidad

spot_img