Gaspar Llamazares debutó el pasado mayo con 65 años y tres concejales en la política local de Oviedo, recuperando así la representación institucional que la coalición había perdido en las elecciones de 2019. Activo en política desde la Transición, el ex coordinador de IU se estrena en una nueva posición: la de portavoz de la tercera fuerza política de la capital asturiana. Su apuesta por llegar a acuerdos con el PP, un ofrecimiento hecho tanto en campaña como después de las elecciones, levantó ampollas en una parte de la izquierda ovetense. Llamazares mantiene sin embargo que toca “destensar” la vida política española, y que el municipalismo puede ser el lugar donde ensayar un estilo político menos bronco y crispado, en el que los bloques conservador y progresista puedan llegar también a acuerdos puntuales.
Hablamos a lo largo de casi dos horas sobre los problemas y oportunidades de una ciudad que no termina de resolver sus grandes asuntos estratégicos. También de los barrios, del Oviedo popular, y de las posibilidades de las izquierda en una ciudad en la que los gobiernos progresistas han sido paréntesis breves en una larga hegemonía conservadora.
Podemos empezar hablando de renaturalización. ¿Va a ser una bandera de IU para este mandato?
La política ambiental va a ser uno de nuestros temas centrales. No sólo la renaturalización, también la política de movilidad o creación de la Zona de Bajas Emisiones. El gobierno local tiene una actitud, digamos, de de retraso, cuando no de olvido, con respecto a todo lo que tiene que ver con la transición ecológica en Oviedo. Nos preocupa mucho por ejemplo la parálisis del Plan de Movilidad Sostenible. Son proyectos que dependen de financiación europea y este es un gobierno que ha demostrado que no es el más eficiente en la captación y gestión de fondos europeos.
A propuesta de IU el pleno aprobó un plan de renaturalización de Oviedo. ¿Cómo está la cosa?
En Oviedo hay mejores condiciones de partida que que en muchas ciudades de España para impulsar un proyecto ambicioso de renaturalización. Es incomprensible que Oviedo con el entorno rural y natural que tiene no esté liderando algo así. Esperamos que el año que viene se convoque la redacción de ese plan. Es lo primero que necesitamos.
Rayo Mercadín es uno de los espacios degradados que IU ha señalado con potencial para ese plan de renaturalización. ¿Cómo piensan resolver la cuestión de la propiedad y las viviendas proyectadas ahí?
Rayo Mercadín es una herencia que se remonta a los tiempos de Gabino de Lorenzo. Es una de las típicas operaciones de la burbuja inmobiliaria que ya no tienen ninguna posibilidad de realizarse y en la que además parte de los terrenos pasaron a manos de la SAREB, lo que podría dar al Ayuntamiento más capacidad de negociación. En esa zona vemos el Parque del Este que le falta Oviedo. Eso no sería contradictorio con algún tipo de edificación residencial, pero en mucha menor proporción que las 2.000 viviendas que estaban proyectadas. Lo lógico sería que una institución pública como el Ayuntamiento se sentara a hablar con otra semipública como la SAREB y llegaran a un acuerdo.
“En Rayo-Mercadín vemos el Parque del Este que le falta Oviedo”
El Gobierno de Canteli también les “compró” la revisión que proponían del transporte público. ¿Hay novedades al respecto?
Nos dió la razón en que hacía falta una revisión profunda, pero digamos que luego lo de hacerla se lo está tomando con con mucha tranquilidad. Con tanta que da la sensación que se dijo que sí sobre todo para frenar las reivindicaciones vecinales en Colloto, La Manjoya y otros barrios con problemas de transporte. No es la primera vez que las mejoras en el transporte público de Oviedo se dejan para el final del mandato y se terminan quedando sin hacer. Tememos que esa revisión se frustre una vez más, porque además ese tipo de frustraciones terminan produciendo un descrédito de la política en la gente.
¿Está endureciendo IU su oposición hacia Canteli?
Nuestra posición era y es que el municipalismo puede contribuir a la despolarización y la regeneración de la vida política española, que atraviesa momentos muy tensos. Por estar más pegados a los problemas cotidianos de la gente los ayuntamientos deberían estar mucho menos polarizados, y por ahí va nuestra oferta de diálogo y nuestra voluntad de llegar a acuerdos. Sabíamos que iba a ser difícil, pero estamos concienciados para atravesar un tiempo de transición hacia el desbloqueo y la despolarización. Hay que hacer una labor pedagógica para lograrlo porque es algo bueno para la democracia, y el mejor lugar para ensayarlo es el ámbito local. Vamos hacer una posición incómoda y vamos a defender nuestras posiciones, pero sin recurrir al ruido.
El problema es que con un PP con mayoría absoluta Canteli no gana demasiado pactando con la izquierda. De hecho le puede dar con eso una baza a Vox.
Está claro que la mayoría absoluta y la situación general de polarización política no nos favorecen. También resulta difícil explicar cómo es posible que puedan coexistir una confrontación tan dura con el PP en el plano estatal y regional y en cambio podamos mostrarnos flexibles a alcanzar acuerdos a nivel municipal. Es una posición que asumimos sin ingenuidad y sabiendo que hace falta darle tiempo. Vamos a explorarla porque además creemos que la ciudadanía va a premiar a quienes contribuyan a desbloquear.

El gobierno no parece muy por la labor de destensar
Nos estamos encontrando con diferentes actitudes dentro, pero es cierto que en momentos de nerviosismo el gobierno recurre a la polarización, a culpar de los problemas de la ciudad a la administración central o autonómica. Es un relato muy flojo y se está empezando a ver cómo cambian las tornas. Canteli decía que existía contra él un frente del No, pero lo que la ciudadanía está viendo es otra cosa, que hay una oposición de izquierdas que tiende la mano y una derecha en el gobierno instalada en el No o en el silencio.
“creemos que la ciudadanía va a premiar a quienes contribuyan a desbloquear”
IU tiene en el Gobierno asturiano una consejería estratégica para dos de los grandes asuntos de la ciudad: La Vega y el antiguo HUCA. ¿Va a usarla como contrapeso al urbanismo del PP?
Nosotros no vamos a hacer oposición al gobierno local a través de de ninguna institución, igual que no aceptamos que el gobierno local utilice al ayuntamiento como herramienta de oposición al Gobierno central o al autonómico. Creo que es un grave error utilizar las instituciones para hacer oposición. La voluntad de IU en esa consejería va a ser ayudar a desbloquear, no hacer oposición.
Vamos con La Vega
Es un patrimonio industrial a proteger y está llamado a ser el espacio de lo que podríamos llamar una nueva industrialización de la ciudad: biomedicina, nuevas tecnologías y otras actividades económicas con alto valor añadido.
El convenio sigue bloqueado
Creo que con la formación del nuevo gobierno de España no se tardará en resolver. En todo caso noto que la discusión pública gira mucho sobre el convenio y muy poco sobre los nuevos usos. Eso me preocupa bastante más porque nos podemos terminar encontrando un contenedor vacío, algo en lo que tenemos mucha experiencia. La Vega es un espacio estratégico para Oviedo y para Asturias, para hacer ciudad y para hacer metrópoli, y ahora mismo lo que más echo en falta es un proyecto compartido entre el Ayuntamiento y Principado sobre qué usos vamos a darle a La Vega. Salvo la nave dedicada a empresas de biomedicina y alguna idea como el Museo de los Premios Princesa, no existe realmente un proyecto.

¿IU apoya ese Museo?
Mi idea no es un museo estático sino algo parecido al Museo Nobel de Estocolmo, un centro de dinamización cultural con exposiciones, conferencias, actividades culturales… Algo del estilo de lo que hace la Fundación Princesa en la fábrica durante la semana de los premios.
¿Por qué no se está dando ya un uso provisional a La Vega?
Somos partidarios de abrirla, porque además es una zona verde no transformada que podría ser un laboratorio de la renaturalización que necesita Oviedo. Un lugar para dejar crecer la vegetación y aplicar criterios de jardinería menos intervencionista, más en consonacia con lo que se está haciendo en otras ciudades.
“La Vega podría ser el laboratorio de la renaturalización de Oviedo”
¿IU defiende desviar la autopista a través de La Vega?
No va a haber un desvío de la autopista como se pretendía al principio. Otra cosa es que haya una calle interior para dar servicio a las viviendas que se puedan construir en alguna parte del conjunto. En todo caso creo que estamos adelantando acontecimientos que todavía necesitan mucha discusión, participación y que se tendrán que resolver en un plan especial del Ayuntamiento, porque eso es de su estricta competencia.
Otro tema polémico. ¿La Vega como zona verde es compatible con 700 viviendas en su interior?
La Vega está llamada a ser lo que los urbanistas llaman una rótula, una rótula en el área central de Asturias y una rótula entre los barrios de Oviedo. Para eso es importante que haya vivienda y vida las 24 horas del día. ¿Cuánta vivienda? Estoy seguro de que serán menos de 700. Parte de la vivienda se puede ubicar en otros lugares de la ciudad y hablaríamos ya de una cantidad compatible con preservar el patrimonio y las zonas verdes. Inicialmente teníamos un proyecto que ponía al mismo nivel la vivienda y el patrimonio, pero ahora ya no estamos en ese momento. Hoy la preservación del conjunto patrimonial se antepone a la vivienda, que es además otro tipo de vivienda diferente a la que se pretendía al principio: pública y de alquiler a precios asequibles. La situación en La Vega es inversamente proporcional a la que se da en la Fábrica de Gas. En la Fábrica de Gas se está priorizando la vivienda sobre la conservación del patrimonio.

Canteli parece entregado a los planes de Ginkgo en la Fábrica de Gas.
La fábrica de gas es esencial para la rehabilitación del Oviedo Antiguo. Es un barrio que necesita equipamientos colectivos y no residencias de alto estanding, a las que además tampoco veo demasiada salida comercial en esa zona.
“La fábrica de gas es esencial para la rehabilitación del Oviedo Antiguo”
¿Qué tipo de equipamientos?
Se había hablado de algún tipo de fábrica cultural, de convertir por ejemplo la nave de la Popular Ovetense en una sala de exposiciones. Hay que reforzar en Oviedo esa identidad vinculada a la cultura industrial del norte de España. Estamos hablando además de una fábrica excepcional en su tipo. No existe ninguna otra de gas que se conserve íntegra en España. Es perfectamente posible ampliar la protección de la fábrica y buscar un acuerdo para sacar la mayor parte de la vivienda fuera del recinto.
Ginkgo no parece por la labor
Es un fondo con colaboración público-privada. Las instituciones tienen que ser más exigentes con una empresa que recibe financiación de la UE. Al arquitecto Patxi Mangado le reconozco la excelencia, pero no es admisible un proyecto que sobre todo es vivienda aderezada con algún elemento kitsch del pasado industrial y con una plaza interior tremendamente dura.
Hablemos del Oviedo Antiguo
Es un barrio que debe combinar usos residenciales, comerciales, culturales e institucionales. No puede convertirse en un monocultivo turístico. Hace falta residencia y comercio de proximidad que vivifiquen el barrio, que también tiene un fuerte componente institucional ligado a la Universidad, al Ayuntamiento y a organismos dependientes del Principado. El Palacio de la plaza del Sol por ejemplo está ahora semivacío y podría albergar algo echamos en falta: una agencia de proyectos urbanísticos para el área central de Asturias.
“El Oviedo Antiguo no puede convertirse en un monocultivo turístico”
La vivienda de alquiler turístico está entrando con mucha fuerza y vaciando edificios enteros del Oviedo Antiguo
Oviedo tiene un patrimonio histórico impresionante. El otro día me lo decía alguien que venía de una ciudad tan monumental como Córdoba y que se había quedado sorprendido con el casco histórico de Oviedo. Hace falta pensar en usos variados para que tenga vida y conservación. Pensar sólo en términos turísticos sería matar la gallina de los huevos de oro.
Estamos sin presupuesto y con un Ayuntamiento que sigue sin contar con personal suficiente para funcionar de manera eficaz
Está bajo mínimos, en parte por motivos locales, y en parte también por otros que son comunes a más ayuntamientos. El nuevo Gobierno de España debería flexibilizar la situación económica y financiera de las administraciones locales. O se hace eso o los ayuntamientos van a tener muy pocas posibilidades para hacer inversiones, reforzar sus plantillas y poder ofrecer servicios públicos de calidad. En el caso de Oviedo se añade un gobierno que se ha dedicado a hacer bajadas de impuestos insostenibles. No se puede ofrecer bajadas de impuestos y al mismo tiempo prometer servicios de calidad.

En Oviedo los servicios públicos son de muy mala calidad. Si comparas las instalaciones y los servicios del centro social de Pumarín Oviedo con todo lo que te ofrece el de Pumarín Gijón se te cae el alma a los pies, pero sin embargo no parece que la percepción del ovetense medio sea mala. Al contrario, creo que considera que todo va bastante bien en la ciudad.
En salud pública existe una ley que dice que cuanto más tienes más exiges, y cuanto menos tienes menos exiges. Es decir, que una mayor oferta produce sociedades más exigentes y una menor oferta sociedades más conformistas con lo que hay. Creo que eso pasa en Oviedo con los servicios públicos, que además están privatizados en muchos casos, y por cierto con un grado de cumplimiento muy bajo por parte de las empresas que los gestionan. Una de las cosas que defendemos es que haya un servicio de inspección que garantice que se cumplan las condiciones con las que fueron privatizados. Ahora lo que no estamos encontrando es un nivel de peloteo increíble por parte del ayuntamiento a las empresas concesionarias. Te pongo un ejemplo, el estado de abandono de las pistas de San Lázaro. Es sintomático también del abandono de este gobierno al fomento del deporte de base.
¿Dónde pueden estar los focos de malestar para una oposición popular?
La percepción o el grado de satisfacción con la ciudad va también por barrios. Tenemos una inversión social muy por debajo de ciudades de nuestro entorno, y hay dos temas en los que hay una clara insatisfacción. El transporte público, que tiene carencias, y la vivienda, que es un tema totalmente abandonado por el gobierno. Hay un Oviedo muy olvidado en la zona rural y en los barrios. Que se hayan caído los fondos europeos para remodelar el centro social de Ventanielles no es casual.
En San Lázaro los vecinos están pidiendo que no se derribe La Malatería, un asunto que es de competencia de IU en el Principado. ¿Qué va a pasar con ese edificio?
Hay una voluntad de diálogo con los vecinos por parte de la consejería de Vivienda, y tenemos un proyecto con financiación europea que puede ser compatible con el deseo de conservación del edificio y con la tradición de servicio público que siempre tuvo La Malatería. Estamos en plena negociación para hacer compatibles esas tres cosas y no se va a hacer nada con la oposición del barrio.
Ronda Norte. Canteli ha vuelto a pedirla.
Lo de la Ronda Norte es un caso de política ficción. El Ayuntamiento sabe que es un instrumento de confrontación con otras administraciones y no una una reivindicación viable desde el punto de vista de la nueva movilidad y de la protección del monte Naranco. Siguen empecinados en ella y lo único que hacen con eso es perder tiempo para trabajar en alternativas verdaderamente viables a los problemas de tráfico de algunos barrios de Oviedo.
¿Por qué le cuesta tanto Oviedo a las izquierdas?
Oviedo tiene un pasado industrial, de izquierdas, y aunque la estructura social de hoy no sea la de los años 30, no creo que esa estructura sea tan determinante en la hegemonía de las derechas como la propia incapacidad de las izquierdas. No hemos hecho lo suficiente para para gobernar Oviedo, es decir, para gobernarla de manera continuada. Necesitamos revitalizar el proyecto de la izquierda en Oviedo, no sólo en la institución, sino también desde la base, desde los barrios, desde el mundo de la cultura… No tenemos excusa, Oviedo no es inevitablemente conservador.



























