El tren asturiano más allá de la variante de Pajares: guía rápida de las otras obras que necesitamos urgentemente

CCOO organiza una jornada sobre las potencialidades de un medio de transporte estratégico frente al cambio climático.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Puede ser una década de oportunidades para el ferrocarril asturiano. Ese es el discurso optimista que Jaime González Debén, ex secretario regional de CCOO de RENFE, quiso trasladar este lunes en la jornada del sindicato sobre el futuro del sector. En su intervención en el evento, celebrado en el Museo del Ferrocarril de Xixón, Debén señaló que los trayectos Oviedo/Uviéu–Xixón podrían reducirse a 20 minutos eliminando las curvas de Villabona y Veriña. También que los tiempos entre Avilés y Xixón podrían acortarse a 30 minutos interviniendo en Villabona, y que con algunas mejoras el viaje Avilés-Llangreú podría hacerse en 50 minutos. Hoy se tarda una hora y diez en el tren directo y casi dos horas en el tren con transbordo.

Debén elogió el trabajo de los ferroviarios, que desde la entrada en vigor de los bonos gratuitos “están transportando muchos más viajeros con el mismo material”, y explicó que lo que necesita la red ferroviaria asturiana es “estirar las vías, reducir curvas, soterrar allí donde el tren moleste y desdoblar donde sea necesario”.

Un autobús lanzadera a un HUCA sin tren

Debén lamentó que el HUCA, “la fabricona” de Asturies por el volumen de personas que emplea, pero también por los desplazamientos que genera, se haya construido sin un apeadero de tren, pese a estar a 600 metros de las vías. “Se podría arreglar con un autobús lanzadera” apuntó, que enlace de manera permanente estación y hospital.

Jaime González Debén, José Ángel Fernández, Pepa Páez Parada y José Alberto Ramos Flecha. Foto: David Aguilar Sánchez

“Los fondos europeos están en la conexión cantábrica” señaló el ferroviario y sindicalista, que apuntó a la necesidad de modernizar el tren de la cornisa.

Debén también apuntó a la importancia del turismo ferroviario, muy desarrollado en Gran Bretaña y otros países europeos, y apuntó la posibilidad de trenes turísticos con hidrógeno verde en algunas líneas históricas como Collanzo-San Esteban de Pravia o en la rampa de Pajares: “tirarla a la basura sería una locura”. Debén también reclamó al Principado que se implique en la planificación de las cercanías a través de un Plan Director de Infraestructuras Ferroviarias de Asturias.

Un medio para descarbonizar el transporte

José Alberto Ramos Flecha, responsable asturiano del sector ferroviario en CCOO, destacó de la variante de Pajares la contribución que puede suponer para la mejora del transporte de mercancías en tren: “Necesitamos aumentar el tráfico de mercancías ferroviarias, que ahora sólo es de un 5%, para enfriar el planeta”.

José Manuel Zapico. Foto: David Aguilar Sánchez

Al cambio climático también se refirió José Manuel Zapico que apuntó la importancia del tren como herramienta para combatirlo. El líder de CCCO de Asturies también apunto la necesidad de que ayuntamientos, Principado y partidos, trabajen como “un sólo equipo” para lograr la mejora de las cercanías.

Zapico quiso aprovechar la jornada para reivindicar el papel jugado por CCCO en la consecución de la variante y pidió al Gobierno asturiano que cuide el patrimonio industrial que es la rampa de Pajares: “no podemos dejar tirada una obra que se construyó en los talleres de Gustave Eiffel”.

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