La Consejería de Salud tramitó el año pasado 3.370 expedientes del documento de instrucciones previas (DIP), más conocido como testamento vital, lo que supone un crecimiento del 128% (1.893 solicitudes más) respecto a 2022.
La descentralización progresiva de este trámite, que se puede realizar en la red de centros y servicios de atención primaria, así como en el registro de la propia consejería, ha contribuido al aumento de estos expedientes, el 85 por ciento de los cuales se cursaron a través de las ocho áreas sanitarias.
La labor realizada por las trabajadoras sociales ha contribuido también de forma importante al aumento de este tipo de disposiciones, que suman en la actualidad 11.461 custodiadas en el registro autonómico.
El documento de instrucciones previas es un escrito por el cual una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta de forma anticipada su voluntad sobre los cuidados y el tratamiento de salud, así como el destino de su cuerpo o de sus órganos tras su muerte, para que esos deseos se cumplan cuando no se encuentre en condiciones de expresarlos personalmente.
Salud cuenta, además, con una campaña informativa actualmente en marcha sobre el testamento vital para animar a todas las personas a reflejar de manera autónoma sus preferencias, deseos y prioridades acerca de sus propios cuidados en el final de la vida, informa la consejería.
El testamento vital permite a los profesionales sanitarios, a las familias y al entorno cuidador conocer las preferencias de cada persona, lo que facilita la toma de decisiones, al tiempo que protege la dignidad individual, especialmente ante una enfermedad o la muerte.



























