De “necesidad imperiosa” califica Carlos Ponte la creación de la Agencia de Salud Pública. El presidente de la Asociación en Defensa de la Salud y la Sanidad Públicas recuerda que la creación de este organismo estaba previsto desde 2011, en tiempos de Zapatero. Ponte señala que la pandemia puso de manifiesto la necesidad de una agencia de esas características y considera una “noticia estupenda” que suene Asturies como posible sede.
Rubén Villa, presidente de la Asociación de Médicos y Medicas de Atención Primaria, saluda también que la Agencia pueda ubicarse en el Principado y considera positivo que “en un Estado autonómico empiecen a descentralizarse los organismos estatales”. “Con las comunicaciones y los medios digitales ya no hace falta que todo esté en Madrid”, explica este médico de familia en el centro de salud de Grau, para el que además sería una “estupenda noticia” que el lugar escogido fuera la fábrica de La Vega.

Asturies no es la única candidata a albergar la futura Agencia de Salud Pública, pero cuando “el río suena, agua lleva”, y en este caso el ruido ha incluido visita de la ministra Mónica García al Principado y el respaldo del presidente Adrián Barbón a la candidatura asturiana.
La iniciativa de apostar por Asturies como sede de la Agencia de Salud Pública partió de alguien tan bien conectado con el Ministerio de Sanidad como Rafa Cofiño, diputado de Sumar y persona políticamente muy cercana a Javier Padilla, Secretario de Estado de Sanidad. La relación viene de años, ya que Padilla, ex diputado de Más Madrid, fue residente en Asturies y ha trabajado en el ámbito de la salud pública con el hoy parlamentario asturiano de Sumar. Cofiño, que fue director de Salud Pública del Principado durante la pandemia y el arquitecto de la exitosa respuesta asturiana al Covid19, está usando su influencia en Madrid para “barrer para casa”. Considera que más allá de motivos sentimentales la comunidad siempre ha sido “muy pionera” en materia de políticas de salud pública y que sería de justicia que la nueva agencia tenga aquí su casa. “Tenemos tradición y siempre hemos sido una de las que más residentes ha atraído para formarse aquí” explica el médico y diputado por Asturies de la coalición de izquierdas. Cofiño cree que además el territorio asturiano refleja muy bien a pequeña escala la pluralidad de España: zonas rurales de costa y montaña, un gran área metropolitana central, reservas naturales y zonas muy contaminadas. Esto último importante, ya que Cofiño explica que “la transición ecológica” es uno de los grandes temazos que la salud pública tiene por delante esta década. Asturies sería pues, según Cofiño, un buen banco de pruebas para que los salubristas experimenten políticas de salud pública y comunitaria, otro aspecto en el que algunos ayuntamientos asturianos españoles llevan años trabajando.

Otro motivo para apostar por la Agencia de Salud sería “captar talento”. El organismo podría tener más de 200 trabajadores entre médicos y médicas, pero también profesionales de otras ramas como la pedagogía, la sociología o el trabajo social. Un bocado muy jugoso para cualquier ciudad, y que desde IU-Convocatoria por Oviedo/Uviéu ya se han adelantado pidiendo alguna de las naves y pabellones de la fábrica de La Vega. Alejandro Suárez, concejal de la coalición, se muestra satisfecho por la unidad lograda en el pleno ovetense en defensa de la moción planteada por IU, y defiende que un proyecto así contribuye a Oviedo “tenga la fisonomía de una capital moderna”, una idea en la que la coalición lleva tiempo insistiendo.
Cofiño no se moja sobre la ubicación o no en Oviedo y en La Vega: “cualquiera de las localidades del área metropolitana podría ser buena sede para la Agencia”. No obstante un espacio tan emblemático y singular como las naves de la antigua fábrica de armas, muy cerca del HUCA, parece un valor añadido a la hora de postular a Asturies como candidata. Desde Salvemos La Vega recuerdan no obstante que hablar de salud pública es también hablar de contaminación, y consideran prioritario desterrar la idea de atravesar la fábrica con miles de coches desviando el Bulevar de Santullano por su interior.



























