Tono bajo y victimista. Un “haremos todo lo posible” dicho con la boca chica. Ese es el ambiente que se vivió en el debate sobre el fiasco del vial de Jove que organizó la Sociedad Cultural Gijonesa este lunes en el Ateneo de la Calzada. En realidad, no fue un debate, tan solo la consignación de una voluntad por parte de las personas que estaban hablando sobre el escenario. A la cabeza, la Alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, acompañada de Carlos Arias, presidente de la Asociación de Vecinos del barrio de La Calzada, Víctor Manuel Roza, Secretario de la Unión Comarcal de Gijón de CCOO y Pedro López Ferrer Vicepresidente de la Cámara de Comercio. El aforo no llegó a cubrir la mitad de la sala. Apenas 100 personas.
La Alcaldesa hizo un llamamiento a la unidad, celebrando el alineamiento del Principado y el Ayuntamiento, cristalizado junto a los agentes sociales en la convocatoria celebrada la semana pasada en el Consejo Social. Para Carmen Moriyón, el vial “no es sólo un asunto de la zona oeste, sino de toda la ciudad”. Carlos Arias, un hombre reflexivo y alejado de cualquier espejismo político, reconoció que las protestas llevadas a cabo hasta la fecha no han sido lo suficientemente multitudinarias tiene. Para Arias: “la gente está muy descreída, muy machacada, y cuesta moverla. Pero yo noto que La Calzada poco a poco sí se está moviendo y en el barrio sabemos que nunca nadie nos ha dado nada sin pelearlo antes”. Carlos Arias es un buen detector del victimismo, por eso interpeló a los vecinos a tomar un tono más optimista en próximas convocatorias. “Tenemos que venderle ilusión a la gente: que vea que, si sale, lo podemos conseguir. El problema es que tras tantos proyectos que se han quedado en el limbo la gente ya no se cree nada”, aclaró.

El Secretario de la Unión Comarcal de CCOO tiró de nostalgia. Recordó la lucha por el desdoblamiento de la unidad de radioterapia, el centro de salud en Zarracina. A su juicio, cree que “las redes sociales se lo están comiendo todo”. En tono severamente victimista, Víctor Manue Roza aseguró que “no pintamos nada en Madrid y reclamó el pago de la deuda que España tiene con Asturias”, citando expresamente el valor de la minería. “Igual lo que tenemos que hacer es parar Gijón. No hablo de huelgas, pero Madrid se tiene que enterar de que Gijón existe. Tenemos que hacer movilizaciones que suenen. Ya valió de tomaduras de pelo”, defendió el Secretario de CCOO.
El vicepresidente cameral, recién llegado de la primera reunión celebrada en el marco de la Alianza por las Infraestructuras, pasó del victimismo a la humillación. Interpretó el fiasco del vial como una ofensa a todos los gijoneses. “Hay que contarle personalmente a Oscar Puente lo que pasa aquí, porque igual sus colaboradores no se lo están contando, y decírselo sin ambages: esto no es un capricho. Nos pusieron un caramelo en la boca y nos lo quitaron después de 30 años”, señaló. Ferrer, sin embargo, dio en una de las claves que explican el desajuste grave que explica la situación. ZALIA, vial y Puerto conforman una unidad. Si la ZALIA estuviera activada, los problemas del vial y del Puerto serían otros, vino a decir López Ferrer.



























