¿Cómo los mismos obreros que el 14 de abril de 1931 se echaron a las calles para festejar la llegada de la Republica estaban tan sólo tres años más tarde levantándose en armas contra ese mismo régimen? Esa es la pregunta que ha tratado de responder Matthew Kerry en su libro “Un pueblo revolucionado. El Octubre de 1934 y la Segunda República en Asturias”, traducción de un anterior libro basado en su tesis doctoral: “Unite, Proletarian Brothers. Radicalism and Revolution in the Spanish Second Republic”.
Kerry, profesor de historia en la Universidad de Oxford, presentó este martes en la Universidad de Oviedo/Uviéu y en El Manglar con La Ciudadana, su libro, que acaba de ser publicado en castellano por Comares. Una obra en la que ha volcado años de investigación sobre las comunidades obreras asturianas de los 30, y en el que analiza sus formas de sociabilidad, sus valores éticos y morales, sus organizaciones, sus luchas y esperanzas. “Las ligas de inquilinos cobran mucha fuerza en esos años para exigir alquileres mas bajos y construir casas baratas, también el anticlericalismo o el mundo asociativo y cultural de las casas del pueblo y los ateneos. Son años en los que se habla de Asturias como la Atenas del norte” explica Kerry, que ha tratado de hacer una historia social “desde abajo”, atenta a la vida cotidiana de los trabajadores y trabajadoras, y no solo a las decisiones de los dirigentes políticos y sindicales.


La idea de “pueblo”, quiénes forman y no parte de él, quiénes son sus enemigos, es otro de los temas que interesan a Kerry, para el que si no hubo un excesivo derramamiento de sangre por parte de los revolucionarios en las cuencas mineras, fue precisamente por esa “cohesión social” existente en unas comunidades obreras que se identificaban como la genuina encarnación del pueblo.
Kerry no es el primer académico anglosajón que se interesa por el 34 asturiano. En los años 80 el canadiense Adrian Shubert publicó “Hacia la revolución : orígenes sociales movimiento obrero Asturias (1860-1934)”, un libro que estudiaba la formación de la clase trabajadora asturiana y su progresiva politización y autoorganización. Ya en los 90 la norteamericana Pamela Radcliff publica “De la movilización a la Guerra Civil. Historia política y social de Gijón (1900-1937)”, donde la revolución de octubre ocupaba un lugar destacado. La novedad de “Un pueblo revolucionado. El Octubre de 1934 y la Segunda República en Asturias” es que se trata de la primera monografía en lengua inglesa sobre la fallida revolución asturiana.
Kerry ha querido enmarcar el caso asturiano dentro de “un proceso más amplio de radicalización de las clases trabajadoras” en el contexto de la crisis económica y el auge de los fascismos que vive la convulsa Europa de los 30. Un momento heterogéneo, incluso a veces contradictorio, explica Kerry, en el que confluyeron quienes se lanzaron aquel octubre de hace 90 años persiguiendo la revolución obrera y quienes lo hicieron de manera defensiva, con el objetivo de salvar lo que consideraban una Republica amenazada por la reacción.



























