En el Debate de Orientación Política del Principado de Asturias, Adrián Barbón anunció la gratuidad de matrícula en el primer curso universitario hasta un umbral de renta y que podría extenderse a otros cursos si se cumple un requisito académico. Habrá que ver su desarrollo normativo, pero si nos guiamos por las palabras del presidente esta medida no aporta absolutamente nada.
Si estuviéramos hablando de universalidad, sin tener en cuenta la renta sería otro tema aparte, pero si va a haber un requisito de renta esta medida no hace más que ser una copia de la beca del ministerio de educación. Una persona que tenga una renta media-baja y que hoy en día entre por primera vez en la universidad, a no ser que haya algo raro, va a tener la matricula gratuita. Ahora mismo una familia de 4 miembros que cobre menos de 40.773, sin tener en cuenta rendimientos patrimoniales, etc., tiene cubierta la matricula. Y en caso de que por algún motivo no perciba la beca del ministerio, la propia universidad tiene su propia línea de ayudas para el pago de primeras matriculas.
Una estudiante que esté en una situación complicada no puede esperar hasta diciembre, como pronto, para cobrar una ayuda
Teniendo esto en cuenta si tuviera que definir la medida anunciada lo haría diciendo que es populismo. La clase trabajadora lo que necesitaría en todo caso es una línea de ayudas para pagar una segunda matrícula que eso sí que es verdaderamente sangrante y para ellas no hay ningún tipo de ayuda. Además, el principal problema de las becas existentes es lo que se tardan en cobrar. Una estudiante que esté en una situación complicada no puede esperar hasta diciembre, como pronto, para cobrar una ayuda. Igual ahí es donde tenemos que poner el foco.
Viendo que la primera matrícula ya está cubierta para la mayoría de las personas por debajo de un umbral medio-bajo mejor hablemos de la otra parte de las becas, la cantidad de dinero que se da directamente al beneficiario para cubrir el coste de oportunidad de estar en la universidad y no trabajando. En la Comunitat Valenciana se aprobó ya hace unos años una beca salario que da a los beneficiarios cierta cantidad de dinero al mes para que no tengan que trabajar y estudiar a la vez, con las consecuencias que ello tiene en el desarrollo académico de una persona. Esto es lo que de verdad me hubiera gustado escuchar hoy, una ayuda que repercuta en las personas que más necesidad tienen, y no solo para estudiantes universitarios sino también aquellos que hacen FP.
Sí de verdad queremos un sistema educativo que no deje a nadie atrás donde tenemos que poner los esfuerzos no es en el paso de bachillerato a la universidad. Donde tenemos que centrarnos es en el paso de la enseñanza obligatoria a la postobligatoria. En este último tramo es donde más personas abandonan en sistema educativo, algunas lo hacen porque no quieren seguir estudiando, pero otras porque en sus familias no pueden permitirse que sus hijos sigan estudiando. Y eso que la matrícula de bachillerato o FP es gratuita. Los gastos relacionados con los estudios van mucho más allá de la matrícula y estos no son únicos de las enseñanzas universitarias. Por ello debemos poner la mira más allá de lo universitario.
En definitiva y de forma telegráfica, creo que esta medida no va a beneficiar a nadie que no tenga ya una beca e impide centrar recursos en otras partes donde serían más necesarios. Si estuviéramos hablando de universalizar, más allá del debate, aún se estaría proponiendo algo nuevo en nuestra comunidad y que además reduciría burocracia, porque no habría que estar haciendo solicitudes, presentado declaraciones de la renta de tus progenitores o la propia, etc.



























