La presidenta de FADE, María Calvo, ha considerado este martes una “bomba de relojería” para la economía asturiana la reducción de la jornada laboral, cuya tramitación de la ley para rebajarla a 37,5 horas semanales desbloquearon este lunes los Ministerios de Economía y de Trabajo.
La patronal asturiana ha expresado su “preocupación” ante la intención del Gobierno de España de tramitar por la vía de urgencia el anteproyecto de ley de reducción de la jornada laboral
Asimismo, en un comunicado, ha lamentado que esta medida se pretenda aprobar en Consejo de Ministros “sin respetar” el diálogo social ni valorar el impacto que tendrá en la competitividad de las empresas y en el empleo.
Calvo ha subrayado que la Constitución reconoce el papel de los representantes empresariales en la negociación de las condiciones laborales, un papel que “no puede ignorarse” mediante un decreto de urgencia, y añade que este modo de proceder, además de “cuestionable legalmente, pone en peligro la actividad económica y los puestos de trabajo”.
FADE subraya que en Asturies, la jornada laboral media ya es de 38,5 horas, la tercera más baja del país tras País Vasco y Navarra, y en algunos sectores ya se aplican horarios cercanos a los que propone el Gobierno. Sin embargo, indica que otros sectores, como el comercio, la hostelería o el agrario, no pueden asumir esta reducción sin afectar gravemente su viabilidad, especialmente en un contexto en el que también enfrentan la presión de la subida del salario mínimo interprofesional.
No es la primera vez que Calvo hace pronósticos catastrofistas ante medidas del Gobierno. Sobre la subida del salario mínimo a 1.000 dijo en 2022 que “llega en el peor momento” y que podría comprometer el futuro de muchas empresas. En 2023, cuando volvió a subirse, pronosticó que sería muy dañina para muchas empresas asturianas.
Este martes se han conocido los datos de empleo en Asturies: el paro se redujo en un 24% en 2024.



























