El Ayuntamiento de Avilés ha colocado este miércoles nueve nuevas “adoquines de la memoria” en recuerdo de avilesinos que padecieron “el infierno de los campos de concentración nazis”, siete de las cuales corresponden a una misma familia, la Ramos Barril, que ha contado con un representante en el acto.
Al acto, que ha tenido lugar en el número 9 de la calle Bances Candamo del céntrico barrio de Sabugo, muy cerca de donde habitó la familia Ramos Barril, han acudido también la viceconsejera de Derechos Ciudadanos del Principado, Beatriz González; la alcaldesa del municipio, Mariví Monteserín y la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, entre otros cargos.
Durante la inauguración de este homenaje, se ha recordado especialmente a uno de los miembros de la familia Ramos Barril represaliados, Galo Ramos, que fue internado en el campo de Mauthausen, donde padeció, en plena adolescencia y junto a otros miembros de su familia, “el horror” de los campos de concentración del nazismo.

Homar Ramos, un familiar directo de estos represaliados, ha explicado que siete de sus parientes fueron exiliados, deportados e internados en el campo de Mauthausen, entre los que se cuentan Galo Ramos, que escribió un libro titulado “Sobreviviendo el infierno” sobre su estancia en este presidio.
Beatriz González ha alertado en el acto contra los “movimientos políticos” que conducen a la “repetición de actitudes” y la negación de un pasado que “no se puede olvidar para que no se repita”.

Siete de las piedras de la memoria se han instalado en la calle de Bances Candamo, cerca de donde habitó la familia Ramos, mientras que las otras dos se han colocado en las plazas del Campo (San Cristóbal) y de San Telmo (El Nodo).
Estas ‘stolperstein’ -en alemán piedras de tropiezo- se suman a las seis colocadas en 2023 en las calles de González Abarca, La Cámara, Los Alfolíes y Rivero.



























