A nuestra compañera Alisa Guerrero, fotoperiodista, se le prohibió la entrada a un acto en el que iban a abordarse las deficiencias de la residencia de ancianos de Infiesto
Empieza a escasear ese aliento económico que se manifiesta en forma de surtidor de dinero de grandes empresas en medios de comunicación que no pisan charcos, que no les buscan las cosquillas al poder.
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