Esperanza de vida y desigualdad social: así se vive y se muere en los barrios asturianos

El Instituto de Salud Carlos III ha analizado el peso de los factores socioeconómicos en el riesgo de mortalidad de 26 ciudades españolas.

Recomendados

Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Que la muerte nos iguale a todos no significa que todos seamos iguales ante la muerte. El Atlas de Mortalidad elaborado por el proyecto Medea 3, financiado por el Instituto de Salud Carlos III, recoge los resultados de una investigación de dos décadas titulada Desigualdades socioeconómicas y medioambientales en la distribución geográfica de la mortalidad en grandes ciudades de España”. El riesgo de mortalidad, recogido barrio a barrio, está condicionado sobre todo por la “privación socioeconómica”. Oviedo, Gijón y Avilés están entre las 26 ciudades españolas analizadas.

En Oviedo los barrios con mayor riesgo de mortalidad son los del noreste de la ciudad. Desde Pumarín hasta Colloto va aumentando progresivamente el riesgo, siendo este último uno de los que presenta peores datos junto a Rubín, Ventanielles y Teatinos. El Oviedo Antiguo presenta también una tasa muy alta, así como Vallobín, San Lázaro, Villafría y algunas zonas de Ciudad Naranco. Los barrios del centro de la ciudad, entre Buenavista y la calle Uría, así como la zona del parque de Invierno, son los que disfrutan de un menor riesgo de mortalidad.

Aunque la tendencia es similar en hombres y mujeres, hay ciertos datos muy llamativos. Los barrios de la zona de Montecerrao y El Cristo, donde se registra un bajo riesgo de mortalidad masculina, tienen por el contrario una de las tasas de riesgo de mortalidad femenina más altas de la ciudad. Sucede a la inversa en Vallobín, donde el riesgo es muy alto para ellos y medio-bajo para ellas.

Gijón tiene unos datos más fragmentados y con una diferencia entre sexos más acusada. Aunque es igualmente reconocible la brecha socioeconómica, las estadísticas de la ciudad más grande de Asturias presentan mayor complejidad. Los hombres tienen un menor riesgo de mortalidad en los barrios del este de la ciudad (Somió, Viesques, El Bibio) y en una zona que comprende entre la plaza de San Miguel y la Avenida de Portugal. Los barrios con mayor riesgo de muerte para la población masculina son Contrueces, Roces, Cimadevilla, La Calzada y Roces.

En el caso de las mujeres el mapa de la mortalidad cambia bastante. Las zonas del este de Gijón, las de mayor renta económica, presentan para la población femenina una tasa de muy alta, cuando sucede todo lo contrario con los hombres. La urbanización del Rinconín es de hecho la zona de Gijón con un mayor riesgo de mortalidad femenina. En el otro extremo están los barrios del centro, entre Poniente y La Arena, que es donde el riesgo de mortalidad es menor para las mujeres.

Avilés tiene un riesgo de mortalidad muy bajo al este de la ría. El panorama cambia mucho en la orilla del oeste, aunque los datos son distintos para hombres y mujeres. La población femenina presenta un riesgo de mortalidad alto o muy alto en casi todas las zonas de la ciudad excepto en algunas manzanas del centro. Los hombres tienen un riesgo de mortalidad muy alto en la franja que va desde la estación de autobuses de Avilés hasta San Juan de Nieva, en lo que se corresponde con la zona industrial de la ciudad, en el barrio de Versalles y en la zona comprendida entre las calles González Abarca y Piedras Blancas.

- Publicidad -

Actualidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here