“Bocamina”: I+D gastronómico para los pozos mineros de Mieres

El concejo estrenó este sábado un nuevo proyecto que fusiona gastronomía, música y patrimonio en sus antiguas explotaciones carboníferas.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y forma parte del consejo de redacción de Nortes.

Inaugurado en la primera mitad del siglo XX por Hulleras de Turón, el Pozu Espinos tiene uno de los castilletes más singulares de la minería asturiana. Este sábado fue el espacio escogido para estrenar Bocamina, una de las apuestas fuertes de la concejalía de Turismo de Mieres: una velada que marida gastronomía y música con patrimonio natural e industrial, y que en próximas ediciones irá recorriendo otros pozos mineros del concejo.

Bocamina es una iniciativa de la concejalía de turismo del Ayuntamiento de Mieres en su empeño por revalorizar el patrimonio industrial de la cuenca del Caudal. El chef Marcos Cienfuegos, hijo, nieto y bisnieto de mineros del valle de Turón, fue el encargado de elaborar, cocinar y explicar a los asistentes a la cena un menú repleto de guiños a la despensa tradicional de Mieres, como la empanada de anguilas y tomate, pero combinado con productos y técnicas culinarias innovadoras. Desde una entrada de bonito con chocolate rubí y ajoblanco de ablana, a una merluza rellena de calamar con vermú de sidra, espuma de faba y teja de berza o el lingote de cordero glaseado en su propia salsa con crema de coliflor tostada, gel de menta y esponja de maíz, pasando por fantasías gastrosensoriales como una porra de morcilla y queso de Urbiés o un trampantojo del barrenu de dinamita minero, hecho con tempura de langostino y mahonesa de chile. El postre, inspirado en la popular colonia Álvarez Gómez, jugó con las notas cítricas aromáticas de este perfume descomponiéndolo en varios pequeños postrecillos que componen una unidad en el gusto y la mente del comensal. La bodega 100% asturiana: un aperitivo de sidra El Gaitero etiqueta negra y vinos de Cangas. Para redondear la velada, a un precio de 35 euros, la actuación sorpresa del Coru Mineru de Turón.

Combinar alta cocina con un tan elemento patrimonial e identitario como los castilletes mineros es toda una novedad en Asturies, que desde el final de la minería del carbón ha venido oscilando entre el abandono y la museificación de estas instalaciones. Para el concejal de turismo y cultura Juan Ponte, el futuro del enorme patrimonio minero de Mieres y de las cuencas no puede ir por una “gestión nostálgica” del pasado industrial sino por buscar la diversidad y dar nuevos usos innovadores a pozos, castilletes y demás infraestructuras heredadas de la revolución industrial: “No concebimos el patrimonio como algo museístico desde un punto de vista estático, sino como la oportunidad de sumergirnos en experiencias dinámicas compartidas”. Desde Turismo esperan que el éxito de esta primera edición de Bocamina, para la que se agotaron todas las plazas, se repita en las próximas cenas que se celebrarán en otros pozos del concejo.

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2 Comentarios

  1. José Manuel, espero que se rectifique y vuelvas a tener pueblu: Turón. Yo, resido en Madrid hace 36 años, pero cada año (salvo causa grave), visito Mieres, donde nací. Turón está muy presente en mi memoria; había compañeras del colegio de Figaredo (ya desaparecido), que eran de Turón.
    Espero que esta iniciativa, sirva para mantener vivo el recuerdo de la mina y los mineros (mi padre lo era).

  2. El nombre de Turón, como pueblo, no como valle del río homónimo, no aparece el el reportaje.
    Yo nací en ese pueblo, así figuro en el registro civil de la capital del concejo, y tuve documentos nacionales de identidad en los que figuraba como natural de Turón.
    Creía que, tras su desaparición hace unos años, había vuelto a existir. Por lo visto estoy en un error: sigo siendo un apátrida.

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