“Os disteis cuenta de que el sector primario es importante cuando visteis las estanterías de los supermercados vacías”

Lucía Velasco Rodríguez es la presidenta de Ganaderas Asturianas y sigue practicando la trashumancia subiendo a los puertos de Somiedo desde Les Regueres. Se puede decir que lo peta en las redes sociales

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Elena Plaza
Elena Plaza
Es periodista, formadora en cuestiones de género, contadora de historias y enredada entre ruralidades.

Lucía Velasco Rodríguez sigue manteniendo la trashumancia levantando sus 105 vacas de Asturiana de los Valles desde Les Regueres a Somiedo, cada mes de mayo, cuando arranca un primer viaje a primeros y un segundo a mediados para bajar de las brañas de Cerreo, en Perl.lunes, el 1 de noviembre. Cuatro siglos de tradición que ahora viajan en camión. Forma parte de la innovación, igual que el uso de drones o los collares con GPS que conviven con los tradicionales cencerros.

Hija de vaqueiros, dice que en ella se cumplió la vieja leyenda que cuenta que la sangre vaqueira acaba uniéndose al casarse con otro vaqueiro, de nombre Jorge, de cuya familia es originaria la ganadería que regenta.

Presidenta de la asociación Ganaderas Asturianas, nos recibe con su franca sonrisa y su orgullo de pueblo a lomos de Bandolero.

Te conocen como la ganadera influencer, ¿cómo lo llevas?

No me gusta que me digan influencer. Yo empecé enseñando el mundo rural y dándole visibilidad, que creo que hace mucha falta. Es verdad que gustó lo que hago y llama la atención, y eso es bueno porque así familiarizas a la gente de las ciudades con lo que hacemos día tras día: así pondrán más en valor lo que comen.

¿Cómo llevas la popularidad?

A veces agota un poco. Me gusta hacer lo que hago pero a veces me agobia un poco que me conozcan en todas partes. Es bueno que haya popularidad entre los ganaderos porque, si queremos dar visibilidad al sector, hay que darse a conocer y hay que moverlo.

Hay entonces una parte de reivindicación, no es un puro postureo.

No, hombre. Lo más importante del día a día es mostrar que no contaminamos, que cuidamos a los animales, que no los dejamos abandonados por el monte, que si tienes un animal enfermo lo cuidas, lo pasas mal y estás con él hasta el último momento. Que la gente se quite esa mala imagen de los ganaderos que están todo el día metidos en bar y no hacen caso de sus ganaderías. Eso es mentira, nunca dejamos a los animales de la mano, siempre hay alguien pendiente de ellos. Que vean que la carne sale de unos pastos y que hay una calidad extrema, que no es mentira.

Regentas una ganadería con más de 4 siglos de tradición. ¿Qué cambió y qué sigue igual?

El ser vaqueiro es mucho más que mover nuestros animales de un sitio a otro: es la cultura, los orígenes… Cambió que las vacas antes iban caminando y hoy van en camiones. Lógicamente vamos innovando con los tiempos: antes marchaban con todo, los cerdos, las gallinas, el gato, el perro, todos los bártulos… ahora no. Yo tengo dos hijos y el tema de colegio tengo que respetarlo, pero antiguamente estaban seis meses arriba y seis meses abajo. Yo no puedo cumplir los seis meses íntegros porque tengo a los críos escolarizados, pero en cuanto acaban el colegio marcho con ellos y mantengo la trashumancia con ellos a Somiedo. Me muevo, aunque no mueva los trastos porque ahora tenemos en los dos sitios, pero el perro y el caballo también suben… Mantenemos que los antepasados de mi marido ponían a las vacas los cencerros para subir a los montes, de hecho tenemos cencerros de más de un siglo de antigüedad.

Ya que hablas de innovación, recibiste el Premio a la Excelencia a la Innovación para Mujeres Rurales del Ministerio de Agricultura. ¿Cómo se innova en este sector?

Se están metiendo muchas tecnologías, que son un punto muy a nuestro favor. Yo voy a probar los drones en un monte en el que igual tengo que andar 17 kilómetros para verlas todas. Queremos probar el dron para poder controlar desde la puerta de casa. Ya innovamos mogollón porque se andaba la trashumancia 6 ó 7 días por los pueblos. Otra cosa son los collares con GPS. Este año hice por primera vez visitas para turistas porque quería probar y que vieran lo que tenemos allí, como las ol.leras que se usaban para enfriar la leche, los modos de vida, los hornos, donde amasaban, las vacas todo el día por el puerto… Marcharon encantados y a mí me presta más que lo vean. Y aquí en Las Regueras quiero hacer una explotación, a ver si sale el plan de mejora, y acercar los colegios a visitar la ganadería, que el alumnado interactúe con los animales para que vean que en las ganaderías existe cariño, se cuida a los animales y que hay un bienestar. Y la mejor forma de enseñarlo es que ellos lo vivan en carne. Donde tenemos que empezar para que se nos valore es en los colegios.

En Las Regueras también está Judith Naves Morán, de Astursabor.

Judith es muy competente. A ella le dieron un año el Premio Nacional y al siguiente a mí, luego me dieron a mí el de Reguerana cuando le dieron a ella el Nacional y al siguiente a ella el de Reguerana. Le digo “chica, parece que vamos la una detrás de la otra, que estamos en competición” (ríe).

También es innovador que tú eres la titular de la ganadería.

Tenemos una sociedad donde mi marido es sólo socio aportador, pone los terrenos, pero la titular de la explotación soy yo: las vacas están a mi nombre, como casi todo. Ésta es mi empresa y él tiene su trabajo. Sí que es verdad que me echa una mano cuando lo necesito pero la que figura y dice soy yo.

¿Hay alguna diferencia entre que lleve la ganadería un hombre o una mujer?

Nosotras somos de más paciencia para los animales, pero viene a ser lo mismo. Lo bueno es que ahora las ganaderías se hicieron equipos, aunque siempre lo fueron porque el hombre y la mujer siempre trabajaron en equipo, pero lo que pasa es que ella siempre estuvo muy camuflada y nunca se la vio y ahora tenemos las titularidades nosotras. Asturies es una de las comunidades que más titularidades tiene ahora mismo.

Pero es una titularidad real o…

A ver, vamos a dejarlo entre paréntesis. En muchas están los maridos porque ya sabes… Pero sí son reales porque son de ellas. Y muchas trabajan con ellos, no como en mi caso, que mi marido tiene su trabajo. Muchas tienen a los maridos en casa, igual retirados de la mina, que las ayudan, entonces cambia la historia. Cada uno se organiza como puede.

Y eres la presidenta de Ganaderas Asturianas…

Y de Somos Tierra, ¡me meten en todos los berenjenales! (risas). Ganaderas Asturianas nació porque yo me vi muy apurada con un parto en el puerto y dije, “manda narices, que no nos den una triste formación para siquiera un parto complicado”. Y ni había cobertura ni nada. Pedí a la asesoría donde trabajo si había forma de un curso o algo y me dijeron que si juntaba a las chicas que miraban la forma. Y entonces metí en un grupo de WhatsApp a todas las que tenía y para acabar rápido con el nombre puse Ganaderas Asturianas. A raíz de ahí empecé a hacer cosas y a funcionar. Ahora estamos un poco más paradas, pero a ver cuando pase lo de la pandemia porque es verdad que la gente es todavía un poco reacia a hacer cosas, tienen gente mayor en casa… Agrupamos a mujeres de toda la región, da igual si son ganaderas, que tengan abejas… vaya, la que esté vinculada con el sector.

Éste es un concejo pegado a Uviéu y puede parecer que en los periurbanos no hay cabida para lo rural, incluso ni en los propios urbanos.

Yo sé lo que es estar en el culo del mundo, que te llega el panadero cada miércoles, como si solo se comiera pan ese día, o el pescadero cada quince días. Y lo que es ser privilegiada al lado de Uviéu y tener todas las comodidades. Tienes que estar muy mentalizado y gustarte mucho donde vives para seguir, porque las necesidades básicas están muy poco cubiertas, sobre todo para los críos, el ocio. En Somiedo no funciona Internet ni el teléfono… ¡poner un 112 que funcione! Hace años había teléfono fijo, ¿por qué quitaron ese servicio? Ya que no tengamos Internet, pero el teléfono fijo… se pone alguien malo y estamos muy altos. Di tú que en mi pueblo, Perl.lunes, no queda nadie en invierno, es sólo pueblo de verano, cuando va la gente mayor. Y luego es pueblo de verano para el ganado. Es un pueblo muy malo para invernar. Pero hay que mejorar los accesos para que la gente quiera ir, los médicos… por lo menos lo básico.

Se insiste mucho en que las mujeres son el pilar del medio rural.

La verdad que somos el pilar, pero sin el paisano no hacemos nada. Yo quise seguir con esto, mi marido lo quería dejar. Si ahora digo que vendo, me voy y él va a venir conmigo. Sí es verdad que la mujer es la que asienta la familia, la población, y es por las que tienen que apostar y las que se tienen que sentir cómodas y darles mucha formación, que hace falta. Que tengan esas necesidades básicas cubiertas, y que la gente joven tenga donde ir de ocio y no meterse 100 kilómetros para venir a Uviéu y disfrutar. Yo soy de Tinéu y se perdió todo eso, había una juerga que tela marinera, era lo más; también había mucho foryou en Cangas. Ahora de repente murió todo. Pues eso es lo que tienen que volver a avivar, ayudar a que la gente emprenda y que se quede.

“La mujer de ciudad tiene unas ventajas, de servicios básicos y más, pero a la hora de conciliar, las tenemos nosotras en calidad de vida”

Emprender en qué, porque ahora estamos con el tema de los nómadas digitales y la pandemia. ¿De qué vamos a vivir en el campo?

Se puede hacer muchas cosas, no todo tiene que ser la ganadería. Pero lo primero es mejorar la cobertura de red para poder trabajar. Aunque no tengan ganadería, ya está generando vida en el campo porque van a dar gasto. Al final la gente quiere gente, vas a ir donde hay gente a no ser que quieras lo contrario. También digo que si empieza a haber gente en los pueblos van a tener que cubrir las necesidades sí o sí porque va a haber demanda y que dejaron de cubrirlo porque no había demanda. No compensaba poner un Alsa para tres viajeros.

Pero ahí entras en un círculo peligroso: como los escolares que no tienen transporte para estudiar el ciclo formativo porque no lo hay donde les corresponde… ¿Emigramos todos para Uviéu o Xixón?

Eso tienen que cubrirlo porque si un menor se queda con la escolarización, se queda más gente. Los críos son sagrados y tendrían que tener todo cubierto. Que esos padres no tenían que estar pidiendo un autobús, que es lo más básico que puede haber. Es que si esa familia se va del pueblo, casa que se cierra. Y como digo yo, casa que cae, casa que desaparece.

No se puede ir solo a la rentabilidad de servicios que son básicos. Pero a la larga sí va a ser rentable porque la gente va a quedar en el pueblo.

Yo me refería a que cuanta más gente hubiese, iba a haber más demanda y van a tener que cubrirla, pero claro, para que la gente se quede tiene que haber esos servicios. Si no la gente no se queda. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Está claro.

Ahora que parece que salimos de la pandemia, ¿cómo crees tú que afectó a las conciencias de la gente?

Fue verdad que todo el mundo se tiró a comprar casas en los pueblos, y en esta zona no quedó una. Sí hubo conciencia al principio, cuando vemos las orejas al lobo, porque ahora yo creo que todo vuelve a la rutina que había, de salir de fiesta, estar en el bar… Ya no se nos pone en valor como al principio, con la carne… que nos llamaban hasta súper héroes, que eso tampoco me gusta porque es nuestro trabajo. Cubrimos esas necesidades pero os disteis cuenta de que un sector primario es muy importante cuando visteis las estanterías de los supermercados vacías. Si no hay un sector primario, si no se repone, esas estanterías van a estar vacías. Eso es de lo que tenían que haberse concienciado. Pero otra no se concienció de nada.

Dijiste lo de las orejas al lobo, que es un tema candente ahora mismo.

El tema del lobo ya no sé por dónde cogerlo porque ningún ganadero pedimos su erradicación. Estamos muy concienciados de que es una especie que tenemos que convivir con ella, y de hecho estamos conviviendo día sí, día también. Tiene que haber un equilibrio porque da igual que se cuide a los animales que no. Va a llegar un momento en que los lobos tienen que comer y se van a tirar tanto estando nosotros cerca o no estando. Yo este año ya vi dos, y se plantaron como de aquí a ahí. Pero no puede haber más lobos que animales domésticos porque si no nos acabarán comiendo hasta a nosotros. Una loba cría dos veces al año a más de un cachorro en cada camada. Va a haber muchos lobos y va a ser un peligro a la larga.

¿Y por qué tantos lobos si estuvo a punto de desaparecer?

Como la superpoblación de jabalí, que va a bajar como haya tanta sobrepoblación de lobo, ¿entiendes? Hay sobrepoblación de lobo y jabalí, pero de venao… Tanto que se pronuncia la berrea de Somiedo y quedan contados, porque los comen. ¿Por qué no protegen al venao?, porque hay poco y soy ganadera y lo estoy diciendo. Por eso tiene que haber un equilibrio igualado a todo: hay muchísimos lobos, casi no hay venaos, miles de jabalíes… Tiene que haber una caza controlada.

¿Y qué tiene que ver la falta de mantenimiento o encorsetamiento que tenéis los ganaderos a la hora del mantenimiento del monte?

Los montes quedan vacíos cuando bajamos el ganado. Ellos tienen que comer y van a bajar a buscar el ganado. Eso es lo que tienen que mirar. Con los montes, más de lo mismo: nos quejamos de que hay incendios, que pasan desgracias… Podemos prevenirlos. Lo que hay que hacer es limpiar los montes cuando es su época, no fuera de época. Soy la primera que digo que no se me ocurriría hacer un incendio en pleno verano porque sé que voy a joder el monte entero. Hay que hacerlo en su época, cuidarlos y mantenerlos limpios, mantener los cortafuegos, que son muy importantes porque no hay un triste cortafuegos, y claro, cuando hay un incendio, arrasa con todo. Y sobre todo meter animales. Los animales en extensivo tienen que estar: cuando voy a mi monte, las mías abren el camino por donde subo limpiándolo. Eso es lo que tienen que tener en cuenta, son las que limpian los montes, son las que evitan catástrofes y el poner vidas de personas en riesgo cuando tienen que subir los bomberos. No se puede llegar a tener un monte abandonado, lleno de maleza  que no entren ni las vacas. Hay que potenciar que haya más animales de estos; si es que todavía hay pocos en el monte. Y si dejamos a la fauna salvaje campar a sus anchas, los animales al final van a desaparecer. No queremos las indemnizaciones, que están empecinados que es eso, pero no las queremos, queremos la vaca, o el ternero, que cuesta mucho mirar para ellos el año entero para que luego… Una vaca que lleva toda la vida conmigo, yo lo que no quiero es verla despellejada, ¿entiendes? No queremos que nos paguen más indemnización, ¡que no queremos indemnización!, simplemente queremos que se cumpla el Plan del Lobo y que se cuiden los montes, como hacían mis antepasados, que cuidaban los montes, cazaban y ni se extinguió el lobo ni se murió el monte. El monte se está muriendo ahora porque como haya un incendio en fechas que no procede, adiós muy buenas.

Y tenemos a la vuelta de la esquina la nueva Política Agrícola Común (PAC).

Sí, hija, nos dan por todos lados. No nos queda nada. Fáltate la contaminación porque así ya lo haces todo. La nueva PAC dicen que viene enfocada a la zona verde, a lo ecológico, que en eso parece que Asturias sale bastante favorecida. También es verdad que nuestras ganaderías están en extensivo y que son pequeñas y tradicionales, que mantenemos los paisajes y cuidamos de todo. Ver veremos con todo esto de los ecoesquemas. Ahí ya no digo nada hasta que no la vea porque como pegan el cambio de vuelta a los dos días o tres antes de sacarla. A ver si es cierto que van a priorizar mucho estas ganaderías, que mejor que las promuevan porque son más sanas.

¿Y por qué son más sanas, si alguien lo pone en duda?

Porque están paciendo pastos naturales, y lo cagan y vuelven a pacer porque vuelve a nacer pasto; y son las que captan CO2 de la atmósfera. Tendría que estar sobrevalorado esto. Son auténticas defensoras del medio rural, y gracias a ellas se fija población: yo voy por ellas a Somiedo y, si no tuviera mis vacas, no iría a aquel pueblo allí para nada. Y aquel monte se moriría. Cuando acabemos nosotros se acabó este monte, y eso es lo que tienen que evitar, ese final. Es importante inculcar a los críos en los colegios y por eso hago tantos vídeos. Cuando Alberto Garzón salió que no se podía comer carne, fue la gota que colmó el vaso. ¡Es que nos toca todo! Este sector… ¿podrán sacar una pizca de algo positivo, chica? Que contaminan… ¡pero qué van a contaminar! Esas granjas de intensivo son en otros países. Aquí si de algo podemos presumir es de los controles sanitarios, del bienestar animal… puede haber un caso, como lo hay en todos los trabajos, pero no mandamos una vaca o un ternero para el matadero con medicamentos. Son 90 días si está mala para que pueda ir. En otros países no tienen esos controles cuando tienen igual 30.000 animales cerrados en un recinto. Eso para mí sí es contaminar, y sin bienestar animal porque tener 30.000 animales ahí apretuñadas unas con otras que al final las pobres mueren y van pallá igual que las que no mueren… ¡Eso es lo que tienen que mirar y potenciar esto! Y eso es lo que tiene que mirar el consumidor final, de dónde vienen, lo que comen. Vi algunos vídeos que ¡Santa Madre de Dios!, y me cabreo porque veo eso y me estén diciendo a mí que mis vacas contaminan… ¿y quién se mete con aquello? Hablemos de una España verde y rural, sobre todo la zona norte, que es muy ganadera. Sería muy triste que se dejase morir y creo que todavía es viable en Asturies; la industria fue para atrás pero ahora mismo uno de los sectores más viables que hay es la ganadería y la agricultura.

Volviendo al tema PAC, es la primera que introduce la perspectiva de género y apuesta por las mujeres y los jóvenes.

Sí, sí, pero vamos, que no meten nada. El papel todo lo aguanta. Eso pone ahí, pero no nos dan una ayuda por ser más guapas o tener las vacas. Seguimos estando como estábamos.

Volvemos, entonces, a la falta de servicios para asentar población

Exacto. Es que no ponen nada, sólo en el papel. Y ahora viene eso de la titularidad compartida que lo veo una ridiculez muy grande: yo tengo una sociedad con mi marido y yo soy la titular. En la titularidad compartida funciona mucho que el hombre sigue ahí gestionando; lo único que consiguieron con eso es que por lo menos las mujeres estén dadas de alta y tengan derecho a una jubilación, pero por lo demás… siguen gestionando las ganaderías los maridos. No me mola nada. Porque oye, hoy mi marido tiene un telar y mi ganadería está independiente. Y ahí ya nos va una PAC compartida, ya no es lo mismo si tú te pones de alta por tu cuenta y yo por la mía. Lo único que consiguieron es tener dada de alta a la mujer, porque antiguamente ellas estaban trabajando y no contaban. Pero muy poca gente lo hizo, tuvo muy poco éxito. Y las jóvenes ya son titulares ellas. Cuando la mujer se apunta a la agraria, el marido la mete de titular; lo que hacen son sociedades. Entonces cada uno tiene el porcentaje como lo dividan. Y si cada uno tira por su lado en caso malo… Y en caso bueno cada uno que abra su PAC y tienen su empresa, y ahí sí figura ella como titular, como empresaria; pero de esta manera no, porque sigue mandando él, ¿entiendes? Nunca estuve de acuerdo, y de hecho no lo puedes decir porque no gusta, como fue una idea de iluminados como digo yo… Lo veo una tontería.

Afectaba igual más a una generación determinada de mujeres, ¿no?

Sí. Además aquí en Asturias la mayoría de las ganaderías están puestas a nombre de mujeres, y cada día más. No veo que haga mucha falta la titularidad compartida. A lo mejor para el sur, que ahí están las mujeres más atrasadas que nosotras en cuanto a estar dadas de alta… y de hecho muchas tienen los olivares, que son la de dios. Me contaron de mujeres de tener verdaderos olivares y morir el marido, y vender en cuatro perras porque no sabían ni lo que tenían: ir el listo de turno a comprar y como ella no sabía ni lo que tenía… Y el voto de ellas en una compartida cuenta como medio voto, que aquí en Asturies no nos podemos quejar, a ver quién nos dice aquí que contamos con medio voto… ¡liquidamos la cooperativa! A veces me escriben chicas del sur “es que Lucía…” ¡Pero remonta-yvos! Uniros y vais a las reuniones y os imponéis. Pero no tienen iniciativa, bueno creo que tienen más miedo que iniciativa porque no tienen apoyo, y todo influye. Pero nosotras para eso somos tozudas: aunque no haya apoyo vamos pallá y montamos el pollo, no nos callamos.

¿Y por qué más mujeres titulares, qué lectura se puede hacer ahí?

Está fácil. Porque, antiguamente y ahora, las ganaderías no te dan para sobrevivir día sí y día también, sobre todo las de carne (las de leche sí). Entonces la mujer quedaba en casa con los abuelos, con los nenos… la conciliación familiar. Él salía a trabajar fuera en las economías mixtas y creo que es más por eso, porque mi madre lo vivió así, mi abuela lo vivió así… Me acuerdo que mi abuelo iba a la mina y ella quedaba en casa. Ye esa la ley. Se hace muy raro que quede él en casa y ella vaya a trabajar fuera. Sí es verdad que la ganadería te permite la conciliación familiar muy bien, pero siempre dicen que la mujer de la ciudad tiene más ventajas: la mujer de la ciudad tiene unas ventajas, que es que tiene todos los servicios básicos y más, pero a la hora de conciliar, las tenemos nosotras en calidad de vida porque puedo estar con mis hijos todo el verano, y una mujer que tiene un puesto de trabajo tiene que cumplir un horario y no puede faltar un día. Si se me pone un hijo malo puedo permitirme el lujo de estar pendiente y atenderlo, y una mujer que trabaja fuera tiene que pedir el día y ya no puede faltar. Son mucho más esclavas de un reloj que las de los pueblos. Calidad de vida 100% mucho mejor que las de ciudad y lo digo porque lo vivo seis meses aquí y seis meses allí. Soy seis meses rural al estilo cromañón y seis meses urbanita. Y es jodido los seis meses estos que estás aquí, que si el colegio, que horario… y en el pueblo es otro rollo muy diferente, aunque tengas que andar a las vacas.

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