La concesión de la licencia de obra menor en el domicilio de Ángel García “Cepi”, alcalde de Siero podría incurrir en varias irregularidades. Como informábamos el pasado viernes, la mujer de García consiguió que se tramitase su licencia en tiempo récord: en poco más de dos horas había obtenido el permiso para hacer reformas en su casa, cuando el periodo habitual es de entre 15 días y un mes. El propio alcalde y la concejala de urbanismo sierense deberán declarar por un presunto delito de prevaricación administrativa.
Más allá de la premura con la que le fue concedida la licencia, la documentación a la que ha tenido acceso Nortes muestra otras irregularidades y negligencias en la autorización. Una de ellas tiene que ver con la fotografía aportada por la mujer del alcalde en la solicitud de la licencia. La obra para la que se pedía permiso consistía en el lijado y pintura de la barandilla de la terraza de la vivienda.
No obstante, en la fotografía que se adjunta en la solicitud de la licencia no se muestra la terraza ni la barandilla en cuestión. Se trata de una imagen de la fachada del edificio tomada desde la acera de enfrente. De este modo, con esa fotografía es imposible determinar el tamaño y la magnitud de la obra. Tampoco en el escrito de solicitud se detallan estos datos.

En la solicitud redactada por la esposa de “Cepi” se explica que, para determinar la tasa a abonar según la ordenanza fiscal, solo dispone de un ticket de compra de 79,23 euros con fecha de 19 de marzo, aunque en su escrito afirma que el coste es de 25 euros más IVA. En el informe del arquitecto técnico, que refrenda la concesión de la licencia, se cifra el presupuesto de ejecución material en 40 euros. Sin embargo, la liquidación se realiza sobre los 25 euros declarados por la propietaria y no sobre los 40 señalados por el arquitecto técnico.



Asimismo, la normativa municipal recoge en el artículo 5 de la ordenanza reguladora de impuestos sobre construcciones, instalaciones y obras que “la liquidación se efectuará en el mismo momento que la solicitud de la licencia correspondiente” y añade que “en todo caso, en el momento de otorgar la licencia habrá de estar acreditado el pago”. No sucedió así en este caso, pues el pago de la tasa no llegó hasta el 7 de mayo, cuando la licencia fue solicitada el 23 de abril.
