De la huelga minera a la huelga de las trabajadoras del SAD

Vicente Gutiérrez Solís, histórico militante y protagonista del 62, reclamó a la Delegada del Gobierno, Delia Losa, implicación en favor de las trabajadoras de atención a domicilio.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Uno de los momentos más emotivos del homenaje en Mieres a las huelgas del 62 fue la intervención de Vicente Gutiérrez Solís en nombre de los últimos protagonistas de aquella huelgona que puso contra las cuerdas al franquismo, obligando al régimen a sentarse a negociar. Nacido en 1933 en Otiello de Arriba-La Casona, Llangréu, tenía 29 años cuando estallaron las huelgas del 62, de las que fue un activo protagonista y dirigente. Llevaba militando en el clandestino PCE desde los 22 años. Un compromiso indispensable para transformar la sociedad, pero que como este viernes recordó, le costó también “mucho sufrimiento”: despido, deportación, cárcel, penurias económicas… Con ya casi 90 reconoce que asistir al homenaje no le hacía mucha gracia, aunque finalmente acudió porque “son 60 años que no ye cualquier cosa“. En su intervención el histórico militante político, sindical y vecinal reivindicó la contribución decisiva del movimiento obrero a la democratización de España y llamó a las nuevas generaciones a “organizarse, participar y luchar”. Tampoco quiso desaprovechar la presencia de la delegada del Gobierno Delia Losa para reclamar a las administraciones públicas para que se impliquen en la solución del conflicto en el servicio de atención a domicilio. Como usuario del SAD, Gutiérrez Solís explicó que no es normal que las mujeres que “están cuidando a los vieyos que no nos tenemos los pantalones” no ganen para pagar las facturas: “la que nos atiende a la mi muyer y a mi tuvo que pedir 700 euros al padre para pagar la luz”. La intervención fue muy aplaudida justo cuando se cumple un mes de huelga y no se ven avances en la resolución del conflicto.

Antes, tanto José Manuel Zapico como Unai Sordo habían hecho alusiones a la situación de las trabajadoras. Si Zapico se refirió a las trabajadoras como ejemplo de sector en el que los empleos tienen que subir, Sordo señaló directamente a las administraciones públicas y las condiciones de contratación pública con las empresas como corresponsables de los bajos salarios. Para el secretario general de CCOO es fundamental meter mano a las condiciones de licitación de los contratos públicos para que las administraciones dejen de ser agentes de precarización laboral.

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