Adela Cortina y Juan Ponte conversan sobre las políticas de la pobreza

Los dos filósofos inauguran en Oviedo el Congreso "La lucha contra la pobreza. Una agenda de cooperación tras la crisis del COVID19" .

Recomendados

Redacción Nortes
Redacción Norteshttps://www.nortes.me
Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

La lucha contra la pobreza. Una agenda de cooperación tras la crisis del COVID19” es el título del congreso organizado esta semana en Oviedo/Uviéu por el Instituto de Estudios para la Cooperación. Con la vista puesta en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Congreso acogerá desde el jueves al sábado a expertos en la materia, tanto de manera presencial como online.

Este jueves los filósofos Adela Cortina y Juan Ponte inauguraron el evento, que se celebra en el IES La Ería. “Erradicar la pobreza: una obligación ética y política para el siglo XXI” fue la ponencia de la catedrática de Ética de la Universidad de Valencia, a la que siguió la de Ponte, bajo el título “Políticas contra la pobreza, pobreza de las políticas: frente a la falsa oposición entre globalismo y soberanismo”.

Adela Cortina en su intervención online. Foto: Iván G. Fernández

Ponte, concejal de Cultura de Mieres, responsable de formación de IU federal y profesor de secundaria, la pobreza “no se debe a cuestiones psicológicas o morales sino que está ligada al control privado del excedente económico y al conjunto de instituciones jurídicas, urbanísticas, demográficas, bélicas e ideológicas que lo articulan”. Si Cortina se interrogó sobre cómo es posible que la pobreza exista en un mundo de hiperdesarrollo tecnológico, Ponte buscó la respuesta a esta pregunta en las estructuras del sistema económico e institucional vigente, incompatible con la igualdad social, y favorecedor de la acumulación de la riqueza: “no hay capitalismo sin brutalismo, sin colonialismo, sin violencia estructural, sin guerras, sin saqueos, sin expolios y sin depredaciones ecocidas”. Para Ponte “la preocupación por los pobres” de una parte de la izquierda y de las organizaciones humanitarias presupone “la eternidad de la pobreza, e incluso se convierte en un pretexto para su persistencia”, y pidió frente a ello elevar el debate de la buena voluntad y los buenos sentimientos al ámbito de la política, la economía y la transformación radical de la sociedad, frente a un mundo de “necropolítica” en el que la ultraderecha y el golpismo se están normalizando, como sucede estos días en Brasil.

Actualidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí