La Costa Brava abrirá el cartel del Prestoso Fest 2023

La mítica banda del indie español regresa a los escenarios 21 años después de su primer disco, "Déjese querer por una loca"

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

Son conciertos exquisitos, pequeños monumentos musicales en el tiempo, llenos de lirismo, psicodelia y esa extraña, mágica y confortable sensación de que serán pocos y, sobre todo, únicos. De la mano del productor y manager Juan Santaner, La Costa Brava, mítico grupo de la primera década de este milenio, ha vuelto a reunirse para tocar sobre los escenarios, desde el pasado mes de octubre. El Prestoso Fest, que tendrá lugar los días 3, 4 y 5 de agosto, ha logrado que vuelvan a ser una realidad, tras anunciar su regreso para ocupar un lugar destacado en su cartel.

En 2022 se cumplieron veinte años de su primer disco, Déjese querer por una loca, una docena de canciones en las que convergían múltiples energías, la de Fran Fernández, aka Francisco Nixon (Australian Blonde), Sergio Algorá (El niño Gusano), Ricardo Vicente (Tachenko) y Ramón Rodríguez (The New Raemon). La Costa Brava era la epifanía del indie rock del nuevo siglo, consolidando una segunda ola, a priori, imposible de creer, teniendo en cuenta que Nixon y Algorá procedían de estilos, literaturas y sonidos muy diferentes y que, sin embargo, gracias a la barita mágica del productor Paco Loco, lograron cristalizar en su cuarto trabajo Llamadas perdidas, un disco redondo, de melodías pegadizas y un costumbrismo español, alegre y desvalido, lleno de sinceridad. Su capacidad para producir canciones fue insólita. Entre 2002 y 2007 publicaron 7 discos, producidos por Mushroom Pillow y Grabaciones en el mar, con no menos de 10 canciones cada uno, acompañados de giras divertidas y locas, la primera de ellas en un FIB de 2002.

La Costa Brava.

La inesperada muerte de Sergio Algorá, en julio de 2008, como consecuencia de una dolencia cardíaca puso fin a la trayectoria de una banda que un año antes publicaba su quinto y último disco: Velocidad de crucero. La Costa Brava destacaba por sus letras, en ocasiones lisérgicas y otras irónicas, y un sonido que se escurría a cualquier etiqueta sin dejar de ser genuinamente indie. Pero como dijo el propio Fran Nixon entonces, La Costa Brava era la historia de una amistad antes que la historia de una banda. Por el camino dejaron el rastro de un pop ingenioso e inteligente, que no ha permitido que el tiempo lo empañara por la nostalgia.

Quince años después, La Costa Brava se reunirá otra vez en agosto en el recinto del Prestoso Fest para brindar a su público con el espíritu “costabravísimo”.

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