La única mina submarina de Europa está en Asturies

Clausurada en 1915 y reconvertida desde hace una década en museo de la minería, en 2022 recibió casi 10.000 visitantes de 32 nacionalidades.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

El Museo de la Mina de Arnao, en Castrillón, ha vuelto a registros anteriores a la pandemia con un total de 9.912 visitantes prevenientes de 32 nacionalidades, con Francia, Estados Unidos y Reino Unido como los orígenes más habituales después de España.

Este equipamiento cultural, que está a punto de cumplir una década de funcionamiento, acumula más de 80.000 visitas desde su inauguración, ha informado este martes el Ayuntamiento de Castrillón.

Mina de Arnao. Foto: Turismo de Asturias.

La mina de Arnao es la explotación de carbón mineral más antigua de la Península Ibérica, el pozo vertical más antiguo de Asturias y la única mina submarina de Europa. Su cercanía al mar Cantábrico resulta una rareza y resalta su singularidad frente a la mayor parte de minería de carbón asturiana, ubicada en los angostos valles de las cuencas centrales.

De Felipe II a la Primera Guerra Mundial

La minería en esta localidad costera asturiana arranca a finales del siglo XVI, cuando en tiempos de Felipe II se inicia una primera explotación de carácter muy artesanal. El mineral extraído se exportaba sobre todo a Portugal a través del cercano puerto de Avilés. No será sin embargo hasta 1835 cuando de la mano de la Real Compañía Asturiana de Minas se inicie una explotación de carácter más industrial.

Imagen de la mina de Arnao durante sus años de funcionamiento.

Ligado al yacimiento de carbón, en 1853 la Real Compañía, fundada con capital belga y español, pone en marcha una fábrica de Zinc, germen de la actual Asturiana de Zinc, que sigue en activo. Un ferrocarril unirá mina y factoría. La locomotora usada, el modelo “Eleanore” se exhibe hoy a los visitantes al museo.

Vista de la fábrica de Arnao con la mina al fondo.

Se trata de uno de los complejos industriales más modernos de una España todavía profundamente agrícola. En 1858 recibe una visitante ilustre: la reina Isabel II, que entra al interior de la mina inaugurando una costumbre que sus sucesores seguirán en las siguientes décadas.

Para abastecer a la industria metalúrgica que trabaja con el zinc importado de Cantabria y el País Vasco se profundizará más en la mina con un pionero castillete y un pozo vertical que permite extraer carbón de galerías ubicadas bajo el nivel del mar.

Interior de la mina de Arnao. Fotos: Turismo de Asturias.

Las frecuentes inundaciones llevarán a cerrar la explotación en 1915, curiosamente justo cuando la minería asturiana está experimentando un boom gracias a la demanda de los países implicados en la Primera Guerra Mundial. A partir de entonces la fábrica de Arnao se abastecerá de carbón de las cuencas centrales asturianas.

Entre 1915 y 2013 la mina permanecería cerrada. Casi un siglo de letargo del que saldría hace ahora 10 años.

Ligada a la mina está también el interesantísimo poblado minero, complemento perfecto a la visita este equipamiento cultural, el único en el municipio de Castrillón que cuenta con la catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC) hasta que finalice la tramitación del Conjunto Histórico del Castillo de Gauzón

Actualidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí