IU de Gijón: entre el acuerdo y ¿las primarias?

Ana Castaño, coordinadora, no estará dispuesta a encabezar la candidatura si no hay consenso entre Suárez Llana y Arias

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

Faltan horas para que en IU de Gijón se sepa si habrá un acuerdo unitario que selle la lista municipal encabezada por Ana Castaño o, si por el contrario, no habrá nada, o mejor dicho, se producirá un bloqueo de consecuencias impredecibles desde un punto de vista electoral. Quizá sea necesario restarle sentido del drama a este relato, pero cuesta mucho armarlo sin sentir ciertos mareos.

En IU las corrientes políticas siempre han sido generosas a la hora de confeccionar listas. Pero ahora se han encendido realmente las alarmas porque IU se ha convertido en la palanca necesaria para que en Gijón haya un gobierno de izquierdas. No está demás recordar que hace cuatro años, la candidatura encabezada por Aurelio Martín se quedó a tan solo 24 votos de conseguir el segundo concejal. Ese segundo edil será fundamental para que el PSOE pueda gobernar y, aún así, la socialdemocracia de Floro tendrá que hacer verdaderos esfuerzos para lograr doce concejales.

De derecha a izquierda: Javier Suárez Llana, Adrián Arias, Ana Castaño y Aurelio Martín, en la mesa de la última asamblea de IU de Gijón.

Tampoco está demás hacer memoria y reconocer que Ana Castaño ha logrado una cohesión orgánica de carácter histórico. La actual coordinadora de IU en Gijón logró superar las crisis anteriores. Pero no nos engañemos, si la dirección local ha pedido una prórroga de 48 horas para decidir quién encabezará la próxima lista municipal, es porque existe una falla provocada por la colisión de dos nombres, Javier Suárez Llana y Adrián Arias. El vértigo está presente en los pasos de sus máximos dirigentes. Se podría decir que IU camina en el alambre jugando con las expectativas de sus votantes. Su horizonte puede ser muy prometedor para el conjunto de la izquierda o terriblemente desalentador.

En el entorno de IU comienzan a ser conscientes de que Adrián Arias no se va a presentar a unas primarias. Por lo tanto, o hay un acuerdo o no habrá alternativa democrática a través de una votación. También son sabedores de que Ana Castaño no será candidata si no se alcanza un acuerdo consensuado por las corrientes que integran la mayoría actual. Quiere decirse que la organización ha encallado con los nombres que podrían ocupar el segundo puesto en la lista. El bloqueo es total. Parece que IU está a unos pasos de hacerse el harakiri.

Es razonable que después de cuatro años de co-gobierno con Ana González, los sectores que conforman la mayoría de IU en Gijón se disputen ese segundo escaño y aquí es donde entra en juego la representatividad de todas ellas a la hora de encontrar argumentos que legitimen sus aspiraciones. La corriente encabezada por Aurelio Martín no tiene muy claro que el estimado 22% del espacio que ocupa Adrián Arias, asesor en el Parlamento europeo, sea suficiente para que le sea asignado ese segundo puesto en la confección de la lista. Por el mismo motivo, Arias tampoco cree que el número 2 deba ser ocupado por Suárez Llana porque sería una manera de disgregar a una parte de esa misma mayoría, la suya. Por encima de este pulso se encuentra Ana Castaño que se situó política y moralmente en una zona de enorme responsabilidad al no estar dispuesta a derrochar el capital político acumulado durante el último año y medio en una disputa por la confección de una lista. Sin lugar a dudas, está siendo la mujer más inteligente. Recordemos el axioma principal: si no hay acuerdo entre las partes, la lista de IU no estará encabezada por Ana Castaño, su coordinadora.

Miembros de la última asamblea de IU de Gijón. Foto de David Aguilar Sánchez

Adrián Arias y Javier Suárez Llana. Sendos nombres nos hablan de perfiles cualificados. Estos chicos sí vienen estudiados. Arias es asesor de Sira Rego, portavoz de IU en el Parlamento Europeo desde las elecciones de 2019, y ex- presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos. También ha participado en el proceso convergente de Yolanda Díaz desde sus inicios en Matadero. Suárez Llana es asesor de Aurelio Martín, mantiene la misma veteranía orgánica en IU que Arias y ha presidido el Consejo de la Juventud de Gijón. Son perfiles jóvenes, institucionales, conectados a la sociedad local y a su territorio.

En IU, más aún que en el PSOE, la media de edad es alarmantemente elevada. Se pudo comprobar en la última asamblea local de la organización, nutrida de veteranos militantes que superaban, abrumadoramente, los 65 años de edad. No es casual que Suarez y Arias tengan un peso ponderado por su cualificación y también su juventud. La organización anda escasa de esos materiales.

Como el PSOE, IU de Gijón se ha caracterizado por tener unas sólidas estructuras políticas, históricamente apuntaladas por el PCE, CCOO y Lliberación. Hoy, la diversidad de sensibilidades dentro de la organización es mayor y, de algún modo, debido a los avatares políticos de los últimos 20 años, también más difusas. Ha ganado en pluralidad y, sobre todo, en experiencia de gobierno, abordando un proyecto que conectaba las instituciones de Gijón con las de la UE en políticas de movilidad y sostenibilidad ambiental. Ana Castaño es su mejor opción para consolidar un proyecto que ahora mismo se tambalea por la ambición de dos nombres. Me malicio que el primero en apartarse, ganará más influencia inmediatamente después. Ya saben, la generosidad.

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