La Unión de Consumidores apuesta por la gestión autonómica de las cercanías ferroviarias

Dacio Alonso propone seguir el modelo catalán: que RENFE mantenga la titularidad, pero que los horarios e inversiones se decidan en Asturies.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

El presidente de la Unión de Consumidores, Dacio Alonso, ha pedido este miércoles la dimisión de la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, por la crisis ferroviaria que vive el Principado, y se ha manifestado asimismo partidario de explorar la posibilidad de que la gestión de las cercanías se haga desde Asturies.

Según Alonso, “el esperpento nacional y regional” provocado por el error en las medidas de los trenes, viene precedido de un proceso “escandaloso” y que se fraguó a lo largo de las últimas décadas “de forma premeditada e indolente” para conducir a la ruina a una empresa pública como FEVE “hasta llevarla a su pura marginalidad”. Para el presidente de la entidad dedicada a velar por los intereses de los consumidores, la “puntilla” llegó en 2012 cuando el Gobierno del PP decretó la integración de FEVE en RENFE, pero sin equiparar a los trabajadores de una y otra, y sin realizar ninguna inversión en vía, mantenimiento y material.

En opinión de Alonso, ferroviario jubilado, FEVE Asturias fue también descapitalizada a través de procesos especulativos como Cinturón Verde en Oviedo/Uviéu, que convirtió en bloques de viviendas buena parte de su patrimonio inmobiliario en la capital asturiana.

El presidente de la Unión de Consumidores denunció la responsabilidad en esta situación tanto de los gobiernos de España como del Principado, así como de los principales ayuntamientos, que con decisiones como sacar al tren del centro de Xixón, han terminado “apuntalando la hegemonía de ALSA en el transporte público”. Una hegemonía a la que también contribuyó, añadió, la privatización en la segunda mitad de los años 90 de la empresa pública de autobuses ENATCAR, encargada de gestionar las concesiones de carretera de RENFE y FEVE.

Para Alonso revertir este abandono llevará tiempo y dinero. Una inversión no inferior a los 300 millones de euros al año durante cinco ejercicios. En opinión del presidente de la Unión de Consumidores toca también hablar de gestión y considera que ante el fracaso del Estado el Gobierno asturiano debería plantearse hablar de transferencias o seguir el modelo catalán con las cercanías de RENFE: asumir la gestión desde la autonomía aunque el Estado mantenga la titularidad de la red ferroviaria.

Actualidad