Falacias y mentiras en torno a la disputa por el poder en Unicaja

No existe una pelea entre intereses asturianos y andaluces, sino un conflicto sobre las ambiciones personales de Manuel Menéndez.

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Marco Antuña
Marco Antuña
Es trabajador de banca y sindicalista de la CSI en Unicaja.

La absorción de Liberbank por parte de Unicaja está siendo motivo de polémica pública ante la pretensión del actual Consejero Delegado, expresidente de Cajastur por la intervención directa de José Ángel Fernández Villa, de consolidarse en su puesto con poderes absolutos mediante todo tipo de maniobras que si bien en Asturias fueron posibles gracias a la compra de complicidades políticas, sindicales y mediáticas, así como de silenciar y perseguir a quienes se le oponían, parece ser que no le están dando tan buen resultado, de momento, en Andalucía.

Para nuestro relativo asombro, en las noticias acerca de lo que está sucediendo en esta pelea, algunos medios de comunicación, tal vez por economía de medios o tal vez mintiendo a sabiendas, hablan de un supuesto “bloque asturiano” e incluso de una supuesta defensa de unos también muy supuestos “intereses asturianos” para referirse a la pelea de Manuel Menéndez para conseguir el poder absoluto en Unicaja.

Cabe recordar que, con unas cuentas cuyo parecido con la realidad es bastante discutible, Liberbank consiguió (en números redondos) un 40% del nuevo banco, mientras Unicaja mantenía un 60%.

A pesar de esta correlación de fuerzas, el antiguo factótum de la entidad andaluza, Braulio Medel, por motivos no aclarados, pero que seguramente no tienen nada que ver con los intereses colectivos de Andalucía (de Asturias ni hablamos) y sí más que ver con sus desmedidas ambiciones personales, actuó desde un primer momento de la absorción como cómplice activo del exconsejero Delegado de Liberbank, expresidente de Cajastur, expresidente de HC y ex máximo mandatario de diferentes abortos bancarios como Banco Base, Banco Liberta y Effibank que, por extraño que parezca dada su trayectoria de ascenso social y económico a base de privatizar y liquidar toda aquella empresa que dirige, pretende conseguir el aval del consejo de administración de Unicaja para seguir mandando mucho, cobrando todo lo que puede y liquidando cualquier recuerdo del modelo de las cajas de ahorros.

Braulio Medel y Tita Cervera en una imagen de 2019. Foto: Ayuntamiento de Málaga

Contrariamente a lo que sucede en Asturias, donde muchos callan por la cuenta que les trae, y los patronos de la Fundación Bancaria Cajastur continúan ejerciendo el papel de Coros y Danzas del Consejero Delegado, en Andalucía se ha desarrollado un debate social acerca de este intento de saqueo a su entidad que ha dado lugar a una serie de cambios impulsados por la Fundación Bancaria Unicaja (máximo accionista del banco) para cesar a los miembros del consejo de administración que están siendo cómplices de las maniobras de Menéndez, a pesar de representar a dicha fundación andaluza o a pesar de ser, muy supuestamente, independientes.  

“En Andalucía se ha desarrollado un debate social acerca de este intento de saqueo a su entidad que ha dado lugar a una serie de cambios”

Como asturiano y como trabajador de Cajastur en su momento y de Unicaja ahora, resulta muy lamentable que, cuando ya nada puede ocultar la ruina que ha supuesto para Asturias la gestión de Manuel Menéndez y de otros de sus socios, como Felipe Fernández (exdirector general de Cajastur, exalto cargo de HC) que, seguramente para defender también los intereses colectivos de nuestra región, forma parte del consejo de administración de Unicaja cobrando sustanciosas dietas por ello, haya medios de comunicación que pretendan explicar lo que sucede en torno al poder en el banco como una lucha entre intereses andaluces e intereses asturianos.

Protesta contra el cierre de la oficina de Barredos. Foto: Iván G. Fernández.

En el caso de ese supuesto “bloque asturiano” que representarían el Consejero Delegado y sus socios, habría que hablar más bien de sus intereses personales y de los intereses de la rancia oligarquía asturiana y de los fondos buitre con residencia en paraísos fiscales a los que trajo en su momento al accionariado de Liberbank, mediante acuerdos de beneficios mutuos que, a pesar de que, en su momento solicitamos en los tribunales cuando estábamos peleando contra los ERES, siguen siendo secretos por motivos fácilmente entendibles.

Con todo lo que sabemos por haberlo padecido en vivo y en directo, como trabajadores, como clientes y como asturianos, alguien con la nefasta trayectoria de Menéndez, en un mundo medianamente justo, no debería tener ninguna opción a seguir mandando ni en Unicaja ni en ningún sitio.

Y, ya para nota, en ese tipo de mundo ideal, deberían ser investigados los cadáveres empresariales y de otro tipo (la liquidación de la Obra Social y Cultural, el cierre de oficinas rurales y de barrio, el maltrato a los trabajadores y a los clientes, los ERES fraudulentos, la permanente violación de los derechos laborales y sociales) que va dejando a su paso en ese ascenso social y económico absolutamente inmerecido.

Fundación Cajastur. Foto: Alisa Guerrero

A estas alturas, ni nos abonamos al pesimismo ni caemos en el optimismo ingenuo: pase lo que pase, con Menéndez o sin él, a los asturianos nos toca pelear para defender los derechos que nos corresponden como herencia de lo que fue la Caja de Ahorros de Asturias.

En breve, una vez llevada a cabo la junta de accionistas de Unicaja a finales de marzo, sabremos si desde Andalucía hacen con Menéndez lo que hace años deberíamos haber hecho en Asturias.

Pase lo que pase, seguiremos en la pelea. Por la cuenta que nos trae a todos

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