La Delegación Asturiana en Colombia visita la macrocárcel de La Picota

Tras varios motines se ha formado un movimiento de presos que busca mejorar las condiciones de vida en los presidios colombianos.

Recomendados

Javier Arjona
Javier Arjona
Minero jubilado y militante internacionalista.

El CSPP, Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, fue el encargado de tramitar los permisos de entrada a La Picota, y la abogada Angie Gordillo y el abogado Daniel Echeverri los acompañantes de la delegación.

Conocedores son de los impedimentos para realizar con tiempo suficiente las entrevistas, y vuelve a repetirse hoy con idas y venidas de papeles, con evidentes pérdidas intencionadas de documentos que el CSPP acredita haber entregado con antelación.

Contrasta este proceder con que haya una sentencia reciente de la Corte que ordena favorecer la tarea de los defensores en las prisiones. En vez de contribuir al ejercicio de derechos a que los presos tienen, se imposibilita y retarda el acceso, a una cárcel grande de 7.000 reclusos, que se ha quedado pequeña y se ha iniciado el envío de presos a 30 establecimientos de detención preventiva en estaciones de policía, que no cumplen estándares adecuados, con hacinamiento, y donde se están dando vulneraciones todavía más graves que en el propio centro penitenciario.

En la larga espera el dragoneante (funcionario policial penitenciario) entra en conversación para opinar sobre cambios en el modus operandi por llegada de venezolanos, cosa que el abogado enseguida desmonta con datos de la fiscalía que muestran menor porcentaje de delitos cometidos por los inmigrantes del país vecino, y que en cambio son objeto de mayor número de ataques que la población colombiana.

Frente a esta situación y los deterioros a la salud y falta de atención elemental que se suma al empeoramiento de la comida, actualmente se están dando huelgas en las prisiones de La Dorada, Palo Gordo y Jamundí, aunque el resto de la población reclusa que se aglutina en un Movimiento Nacional Carcelario, está coordinándose con los movilizados.

Superadas las trabas para la entrada, lo primero que la delegación es un cadáver nada discretamente retirado entre plásticos, fallecimiento que no se ha hecho constar en la pantalla anunciadora correspondiente, y que según los presidiarios forma parte del ocultamiento:

Foto: Javier Arjona

Durante la pandemia las protestas de los presos fueron respondidas con represión que ocasionó 84 muertos y 200 heridos, y por otras causas dicen que hay 4.000 muertos desde el 2018.

El amontonamiento de basuras hace visibles las condiciones insalubres y a las ratas que pasean tranquilas, pero como se deja entrar cámaras solamente podemos aportar nuestro testimonio.

En condiciones poco favorables, con ruidos y con poco tiempo, la delegación consigue hablar con 7 de los prisioneros políticos del ELN, que dicen que hay unos 40 en el penal dispersos en 10 pabellones, rodeados del enemigo, los paramilitares, con los cuales a veces se hacen pactos de sobrevivencia.

Explican que a los dueños (plumas) de cada pabellón les gusta que la droga circule y abunde, para así mantener el control, y el aumento de la corrupción.

En tal contexto los presos políticos del ELN, rodeados de sociales y paramilitares, se convierten en líderes y portavoces de las demandas.

La Picota, Bogotá. Foto: Wilkipedia

Este jueves se produciría una reunión virtual entre todas las cárceles, en aras de las atenciones en salud que se deterioraron.

Este miércoles algún preso iría como portavoz a una audiencia en el Congreso.

Con respecto a la “paz total” propugnada por el gobierno han tenido la opinión negativa de su organización guerrillera, así que no pueden participar en las “mesas de paz total” si no es de forma individual, y esos espacios han pretendido ser ocupados por los paramilitares.

En cambio le apuestan a una Mesa Nacional Carcelera, con una propuesta elaborada de Plataforma de Lucha.

El tema de las negociaciones con el gobierno, ahora en México, sí les genera expectativas. Pero los gestos que debieran producirse, como que envíen a casa a 7 presos moribundos, y consideren la libertad para otros 40 con estado de salud grave, no se cumplen, pese a iniciarse nueva ronda de conversaciones.

La reforma carcelaria en curso es considerado un proyecto muy flojo, aunque por respeto a muchas personas privadas de libertad, tratan de no desanimar en algunas de sus modificaciones.

En resumen solicitan mayor participación para aportar sus propuestas viables del Movimiento Nacional Carcelario, la urgencia de sacar a los presos muy graves como se había comprometido el gobierno, el acercamiento a sus casas, y un alivio general para todos los presos favoreciendo la salud y atención con alimentos sanos.

Actualidad