El mes que un feminismo minoritario asturiano promovió listas negras

Se difunde un texto anónimo que pone en el punto de mira a una activista y profesora y a un programa educativo de un instituto gijonés.

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Jara Cosculluela
Jara Cosculluela
Licenciada en Humanidades, experta en género y activista feminista.

En menos de 30 días, al menos tres expertas asturianas en la docencia y formación con años de dedicación y dos entidades públicas han sido cuestionadas en relación a dos proyectos sobre igualdad y diversidad por una parte del feminismo local. Si Vox Asturias exigía en 2019 conocer “los currículum y las conexiones políticas” del profesorado especialista en igualdad para detener “los lavados de cerebro en la escuela con nuestros impuestos” por parte de “colectivos radicales”, un documento anónimo ha sido difundido este fin de semana exigiendo conocer el currículum y cuestionando la profesionalidad de la docente Nuria Saavedra, coordinadora de Proyecto Arcoiris, un programa de atención y acompañamiento de la diversidad sexual y de género y la orientación sexual en el IES N.º 1 de Xixón. Todo ello, en vísperas de la convocatoria del próximo 8 de marzo y 15 días después de un artículo por el que se acusaba a las especialistas asturianas en educación sexual Soraya Calvo y María Rodríguez y al Conseyu de la Mocedá del Principáu d´Asturies de promover la “pornografía infantil”, la “prostitución” y de “banalizar la violencia” y de esconder delitos en una guía para el profesorado, publicada ahora ya hace 8 años.

En esta línea de señalamiento a profesionales feministas, el mencionado documento anónimo tiene como objetivo, tal y como viene expresado en el mensaje que lo acompaña, recoger firmas presumiblemente entre entidades feministas y de mujeres para lo que pretende ser un “comunicado dirigido al AMPA” del centro gijonés, alertando de los supuestos peligros del Proyecto Arcoiris. Este proyecto, aprobado en el claustro del instituto en 2022 y puesto en marcha este curso, sigue la estela otros similares y con más longevos como los desarrollados, por ejemplo, en Galicia, y de los que hay “decenas y decenas”, tal y como explica Ana Ojea, coordinadora de la Rede Educacativa de Apoio LGTBIQ+ de Galicia, red que, precisamente “nace cuando Vox empieza a pedir el currículum de docentes de igualdad y diversidad”.

En la versión del texto que se tiene en este momento, aunque el documento online que lo albergaba está inaccesible desde ayer martes, se expone que es “inadmisible que un centro escolar permita a su alrededor la formación incontrolada de un grupo sectario con ideología potencialmente peligrosa para la salud mental, la integridad física y la libertad sexual de la población juvenil”, en referencia a Saavedra y al equipo del proyecto, y se solicita la “legítima supervisión de actividades” por parte del AMPA. En este sentido, Ojea, que además de docente lidera una tutoría LGTBIQ+ en el Instituto en el Instituto Politécnico de Vigo desde 2017, dice “tener muy claro que, mientras se siga cumpliendo la ley y mientras tengamos el sentido común de nuestro lado” así como el amparo de las “leyes educativas, aguantaremos” porque, “si eres docente, nadie te puede negar tu trabajo en valores democráticos y sobre los Derechos Humanos dentro del centro y del aula”. En todo caso, la profesional reconoce que ninguno de los proyectos similares al Proyecto Arcoíris en Galicia ha recibido “amenazas como esta, ni por parte de la ultraderecha ni de otras feministas”.

Nuria Saavedra, señalada por un libelo anónimo.

El documento sin firma se refiere al Proyecto Arcoíris como un “grupo formado íntegramente por personas adultas” que “no demuestra formación que le capacite para gestionar los problemas de los y las menores LGTBI desde una intervención profesional”. Desde la coordinación del proyecto, sin embargo, desmienten esta información, detallando las actividades realizadas con participación del alumnado, aquellas en colaboración con el equipo de orientación, otras de formación del profesorado y se añade que con las familias “se empezará a cabo un proceso de cooperación con el departamento de orientación”. En este sentido, Ojea indica aquí que es claro que “cualquier actividad en cualquier instituto o centro de FP en la que hay menores se requiere de la supervisión y coordinación de personas adultas, ya sean docentes o el equipo de orientación”, porque, de hecho, “todas las horas lectivas tienen profesorado de guardia, hasta el recreo”. La coordinadora de la Rede gallega explica además que, “finalmente, este tipo de proyectos tienen como labor crear un espacio seguro para el alumnado pero, sobre todo, lo que se hace es acompañar, algo que se podría definir también como tutoría emocional, que es un concepto pedagógico, como lo es el de tutoría académica”, y que, una vez contextualizado en la realidad de cada centro, “se busca la mejor fórmula para promover el bienestar global, de toda la comunidad educativa, punto, nada más ni nada menos”.

Sexting en positivo, la guía atacada por sectores minoritarios del feminismo.

El resto del documento anónimo está dedicado a rebatir la profesionalidad de Saavedra, a través de la inclusión de una breve entrada de su blog personal en el que esta ofrece argumentación sobre la necesidad de una ley asturiana de 2020, y de la inclusión, a modo de contraposición, de otros artículos del medio Libertad Digital o de la web de la Plataforma Contra el Borrado de las Mujeres, conocida por su beligerancia, precisamente, contra la mencionada ley asturiana y la recién aprobada estatal. De hecho, el texto mantiene postulados muy similares a los del feminismo autodenominado radfem, un paraguas que incluiría las posiciones trans excluyentes y que encontraría a sus partidarias asturianas en asociaciones como Rapiegas que, de hecho, forma parte de la plataforma anti Ley Trans Confluencia Movimiento Feminista. Cabe destacar, en este sentido, que también es integrante de esta plataforma la asociación Dofemco, de cuya portavoz partieron las acusaciones de delitos y difamaciones para Soraya Calvo, María Rodríguez y el propio CMPA en el mencionado artículo al que Varela también prestó su voz como cargo público. Volviendo al cuestionamiento de Saavedra, para Ojea, la argumentación que se lleva a cabo en el texto es “completa y absolutamente delirante, es como si de alguna manera presuponen que una docente no es lo suficientemente profesional como para poder separar su trabajo y su labor docente de otro tipo de ideas que pueda tener”, aunque, al mismo tiempo, tiene claro que “forma parte de la estrategia” que usa también “la extrema derecha de retorcer los argumentos y de utilizar esa perversión que es la idea del adoctrinamiento”, de tal forma que “se construye un pánico ficticio que no existe, de manera que cale en la sociedad y que la gente, después, se lo crea”. “Son los fundamentos de la desinformación y de los bulos, de hecho, propios de la extrema derecha”, concluye la profesora.

En estos momentos se desconoce si la persona o personas que han promovido el documento han logrado firmas de adhesión al texto, si bien desde la asociación gijonesa Tertulia Feminista Les Comadres, que mantiene hasta la fecha posiciones beligerantes contra la Ley Trans, por ejemplo, reconocen haber “compartido el documento”, pero han explicitado que no lo firmaron, “por lo cual, si se hace público, nosotras no tenemos nada que ver”. La Plataforma Feminista d´Asturies, por su parte, ha mostrado públicamente su apoyo “a la compañera Nuria Saavedra”, considerando que los espacios feministas “no pueden ser utilizados como instrumentos para acusar a una compañera de antifeminista, de poco profesional y de cosas peores”, encontrado como una de las obligaciones de la propia plataforma evitar estas situaciones ahora y en el futuro.

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