“Hace falta una reforma del Estatuto que nos ponga en consonancia con el resto de autonomías de España”

Adrián Pumares, secretario de Foro Asturias y candidato a la Presidencia del Principado de Asturias, conversa con NORTES y repasa la legislatura y la próxima campaña

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

“Las primeras personas que me enseñaron que no se puede gastar más de lo que se tiene fueron mis abuelos paternos”. Lo dice Adrián Pumares, secretario general de Foro Asturias y candidato a la presidencia del Principado cuando se le pregunta por sus influencias, sus tradiciones, su cultura del esfuerzo. El candidato a la presidencia asturiana de Foro Asturias se reúne con NORTES para charlar sobre las actualidad política asturiana. Tiene 33 años, cumple con un perfil muy joven, a pesar de las responsabilidades que mantiene. Participa en más de 9 comisiones parlamentarias, se ha enfrentado al casquismo y aún así, cumple con el perfil político de un hombre muy institucional. Pumares es lo más parecido a Adolfo Suárez en la política asturiana, logrando pasar del casquismo a un espacio propio que busca la transversalidad desde el liberalismo. “Me crié con ellos, en Ciargüelo. Mi abuelo, que trabajó en la mina, al igual que mi padre, eran personas del campo. Aprendí de ellos no gastar más de lo que se tiene, aprendí la importancia y la poca visibilidad e la mujer. Mi abuelo participó en numerosas huelgas mineras, y sería impensable su esfuerzo sin el papel de mi abuela trabajando en el campo y cuidando a los guajes. Esa historia, está por escribir”. A lo largo de la entrevista, Pumares se irá soltando, cogiendo confianza, alternando el usted con el tú, dejando que la ironía y alguna carcajada se liberen de su boca, entre sonrisa y sonrisa. El economista goza de una cultura popular, campesina, “lo que más aprendí de ellos es el valor de la palabra, no es necesario firmar un documento para darle valor a la palabra. Si no fuera por ellos no sería diputado”. Afirma que sólo una vez se desvió de sus consejos. No querían que se metiera en política. “siempre le hago mucho caso y en este no le hice ninguno”.

Antes que nada, se impone un balance de lo que ha sido esta legislatura

Esta legislatura está marcada por la pandemia. Afectó a la sociedad, al Gobierno y al funcionamiento de la Junta General. Gran parte de esta legislatura la ocupamos discutiendo sobre las medidas para salir cuanto antes de la crisis sanitaria y de la crisis económica que derivó de aquella. Ignorar la crisis sanitaria impediría hacer una valoración justa de la labor de la oposición y de la labor del gobierno. Creo que en Foro Asturias hicimos los deberes y es lo que nos permite afrontar las próximas elecciones con garantías de éxito. También estoy convencido de que, fruto de ese trabajo, las cosas van razonablemente bien, a la vista de la gente que nos para por la calle y nos lo dice.

¿Y desde un punto de vista orgánico?

A nivel interno, fue una legislatura atípica. Ha sido muy difícil hacer propuestas cuando un compañero de tu partido, después expulsado, no ayuda. Un diputado en solitario tiene dificultades para ejercer la labor parlamentaria y si echamos la vista atrás, creo que sinceramente hay motivos para que todos estemos orgullosos. Sin todas las personas que me apoyaron no habría podido hacer esa labor en la Junta General.

Adrián Pumares en la sede de Foro Asturias de Gijón. Foto de Alejandro Nafría.

Uno de los hitos que marca el meridiano de la legislatura fue el impulso de una reforma del Estatuto, convertido en un paraguas legal abierto exclusivamente para alcanzar una cooficialidad. Le digo que marca el meridiano porque, de alguna manera, un Estatuto implica, por una parte, poner todas las cartas que disponen los partidos sobre la mesa y, por otra, poner a prueba el fuste político de cada organización a la hora de negociar el contenido de una norma tan importante. Desde su perspectiva, ¿cree que la negociación fue un trampantojo para justificar la legislatura?, lo digo porque el marco de negociación en el que se desarrolló, como las excusas que se ofrecieron después, parecían el escenario perfecto para que nunca se aprobara en ningún momento.

Foro Asturias y yo, particularmente, cometimos un error fundamenta: confiar en que el Partido Socialista actuaba de buena fe; pensar que de verdad deseaba una auténtica reforma del Estatuto de Autonomía.

¿Nunca se plantearon que el Estatuto era la ensoñación de un presidente del Gobierno que aspiraba a través de esa norma a una mayoría absoluta a año y medio de unas elecciones?

No era el planteamiento que teníamos que hacer desde Foro Asturias. En primer lugar, ¿tiene sentido una reforma del Estatuto?. Es la primera pregunta que se debe abordar para afrontar unas negociaciones. Nosotros dijimos entonces que sí, que Asturias tiene que ser mayor de edad. Creemos en el Principado, en las potencialidades de Asturias. Hay comunidades que ya han reformado sus respectivos estatutos y, en el marco de un debate más amplio que se va a abrir en el Estado de las Autonomías, creemos que Asturias debe ir con los i hechos y con una autonomía pareja a la de otras comunidades. En segundo lugar, en un orden más empírico, le diré que acudimos a una reunión en la sede de la Presidencia. Fue una reunión extraña porque el Gobierno, desde el principio, afirmó que la reforma no le competía a el, sino a la Junta General. Fue lo primero que dijo Adrián Barbón. Si eso hubiese sido cierto, la reunión tendría que haber sido en la Junta General y no en la sede de Presidencia con Adrián Barbón. Acudimos a esos encuentros y en ellos se nos presento un documento con once puntos. Podrían haber sido solo tres y contundentes o 50 que no sirviesen para nada. En cualquier caso, a propuesta de reforman se presentaba en un texto vago, sin chicha. El siguiente paso desde Foro Asturias fue analizar esos puntos y desarrollarlos. Hicimos el trabajo que no había hecho la FSA, bien por vagancia o, tal vez, como usted indica, porque Barbón jugaba de farol.

Ustedes ampliaron la reforma del Estatuto más allá de la cooficialidad

Nosotros dijimos que ya que se iba a abordar una reforma tan importante y necesaria, creíamos que era la hora de abordar otra gran reforma. Como Barbón siempre se fijó en la Comunidad Autónoma de Galicia, nos damos cuenta de que hay mucho que hacer y propusimos algo tan de moda hoy en día como asumir las competencias en materia ferroviaria, exigimos una serie de inversiones importantes en materia de infraestructuras, abordamos también la fiscalidad

Cuando aborda la fiscalidad, algunos vieron una cuña que pretendía desbaratar la negociacion

No como se planteó como se dijo. Nos acusaron de pretender una rebaja de impuestos pero nosotros sólo propusimos una comparativa. Afirmamos que no pretendíamos ser más que nadie pero tampoco menos que los demás. En materia fiscal tenemos una desventaja competitiva importante. Y por el camino, en relación con uno de los puntos, la oficialidad y su encaje legal, fuimos profundamente claros: defendemos que cualquier persona que quiera utilizar la llingua asturiana lo pueda hacer con las consecuencias legales que eso implica y, al mismo tiempo, que cualquier persona que no pretenda o quiera verse obligado a utilizar la llingua asturiana, no lo tenga por qué hacer. Es lo que nosotros propusimos. No olvidemos que Barbón nos ocultó informes que había solicitado a la Universidad de Oviedo. Creo que eso es extremadamente grave e importante porque da buena cuenta de que Adrián Barbón no acudió a esa negociación de buena fe, de que Adrián Barbón actuaba únicamente buscando los réditos políticos que podía obtener.

“En materia fiscal tenemos una desventaja competitiva importante”

Resulta preocupante.

Debilita la democracia. Cuando uno va a una negociación, ya sea presupuestaria, ya sea del funcionamiento de la Junta General o de cualquier otro asunto que se nos ocurra, máxime aún cuando se trata de un Estatuto de Autonomía, que el Presidente del Gobierno asturiano oculte informes a sus potenciales negociadores es grave. Todavía no ha dado las explicaciones oportunas.

No haber llevado al marco institucional parlamentario, a una comisión específica dedicada al estudio, desarrollo y negociación de una reforma estatutaria, ¿fue pecar por parte los demás partidos políticos, incluido el suyo, de una enorme bisoñez?

Fue un error que no vamos a volver a repetir y que intenté corregir cuando los partidos de la izquierda boicotearon la posibilidad de llegar a un acuerdo. Lo dije y la pena es que no lo hubiésemos dicho antes. Le pedí al señor Barbón que dejara de enredar, le reté a que trajera el Estatuto a la Junta General y se debatiera allí. Tengo algo muy claro: no voy a debatir nunca más con el Partido Socialista alejado de la Junta General. En el debate del estado de la autonomía, de orientación política, yo presenté las consideraciones de ese debate con luz y taquígrafos. Fui el único que lo hizo ante la sociedad asturiana y así quedó reflejado en el diario de sesiones. Mi error fue no haberlo hecho desde el primer momento y no haber centrado el debate, efectivamente, dentro de la Junta General con luz y taquígrafos, discutiendo su contenido. Es algo que no va a volver a pasar.

Adrián Pumares. Foto de Alejandro Nafría.

¿Llegó a entablar alguna conversación con Álvaro Queipo sobre la posibilidad de incorporar al PP en ese marco institucional? Se lo pregunto porque, entonces, el señor Queipo mantenía una posición más abierta a la negociación dentro de la Junta que el resto del Partido Popular. No todas las voces eran uniformes.

Yo no hablé absolutamente nada con el PP.

Si Foro Asturias ganase las elecciones abordará la reforma del Estatuto

Creemos que hace falta una reforma del Estatuto que nos ponga en consonancia con el resto de autonomías de España, más avanzadas en ese sentido. Usted me pedía un pequeño balance. Una de las cuestiones de las que estoy mas orgulloso es mi ánimo por alcanzar consensos. Si hubiese dependido de mi y de mi partido llevar a cabo la reforma y liderar esa reforma, se hubiese alcanzado ese consenso. No me cabe la menor duda.

¿Por qué?

Porque lo hemos demostrado y siempre que nos ha tocado gobernar, como por ejemplo Gijón, hemos demostrado que somos capaces de abordar los asuntos con consensos. Yo vengo de la empresa privada y lo que más me llamó la atención cuando comencé mi andadura política es que, en las reuniones de la empresa privada, lo que se hace es buscar un punto de encuentro para, a partir de ahí, alcanzar acuerdos. En la política, la mayoría de los partidos hacen lo contrario. Independientemente del grado de consenso que haya al inicio de una conversación, lo que se busca es un punto de disenso que sirva de palanca para justificar el desencuentro. Nosotros hacemos lo contrario. Buscamos un punto de encuentro, un punto de apoyo, una sintonía que sirva para alcanzar los acuerdos y apartar los desacuerdos. Es lo que creemos que necesita el Principado de Asturias. Si la reforma la hubiera liderado Foro Asturias, el resultado habría sido otro. No puedo contar con el acuerdo de Vox, evidentemente, porque no comparte el principio del estado de las autonomías y nos quiere convertir en una diputación provincial, pero con el resto de partidos políticos, nosotros habríamos encontrado un espacio de acuerdo. Adrián Barbón está en una dicotomía o en muchas.

¿A qué se refiere?

Es evidente que hay una parte importante del Partido Socialista, cada vez más importante porque le van ganando congresos locales, que está radicalmente en contra del Estatuto de Autonomía.

Permítame el matiz porque creo que es importante. Esa parte a la que uste se refiere, no está en contra de la reforma del estatuto sino en contra de la cooficialidad y el uso de un Estatuto para alcanzarla.

Hay un sector del partido socialista que lo rechaza. El estatuto lo que buscaba era alcanzar una mayoría de edad y una sintonía con el resto de comunidades autónomas. Sin ir más lejos, podemos observar el Estatuto de Autonomía de Aragón que fue pactado con el PP y que, si entrar en la cuestión lingüística, me parece un estatuto muy valiente en el que hay cuestiones que yo firmaría para el Principado como reconocer a Aragón como una comunidad de primera división.

Disculpe la ironía pero se le está pegando el estilo de Diego Canga

¿Por?

El uso deportivo de la política, en este caso de “la primera división”

No lo digo en ese sentido. Más allá de la cuestión lingüística, yo le decía antes que Vox aspiraba a que Asturias fuera poco menos que una diputación provincial. Pero hay un sector del Partido Socialista que es tremendamente jacobino, que cree en el Estado de las autonomías porque ya le viene dado y que no considera que Asturias tenga que tener los mismos derechos que otras comunidades autónomas. No hablo exclusivamente de derechos lingüísticos ni mucho menos. Eso puede gustar más o menos pero es una evidencia. Hay un sector en el PSOE, al igual que en otros partidos que, a estas alturas no voy a decir que no crean en el Estado autonómico, porque evidentemente después de tantos años, nadie lo discute, ni siquiera el señor Tamames, pero no se sienten cómodos cuando se defiende que Asturias tenga los mismos derechos y los mismos deberes que el resto de comunidades autónomas.

Decía que el presidente Barbón se encontraba en una dicotomía.

Efectivamente. Si no sale adelante su reforma del Estatuto de Autonomía, tampoco tiene nada que ofrecer a la sociedad asturiana. Ha sido una legislatura muy pobre. Yo creo que si comparamos las actuaciones llevadas a cabo, en base a las leyes que han salido adelante, en base a la actividad del Gobierno y del Parlamento, el suyo es el único gobierno que puede ser tan pobre en actividad legislativa como lo fue el de Álvarez Cascos que, como sabe, duró tan solo 11 meses. Ninguno de los otros gobiernos, con mejor o peor resultado, ofrece un balance tan poco productivo que el gobierno de Barbón.

“La sociedad asturiana quiere una comunidad que sea mayor de edad”

¿Cuál cree que ha sido el más productivo?

El de Pedro de Silva. Creo que fue el que más transformó a Asturias. De todos los presidentes que tuvo el Principado, si usted me pregunta en quién me fijo, diré que Pedro de Silva. Creo que, en realidad, hay dos modelos claros en los que mirarse o, si me apura, dos y medio. En primer lugar, los modelos de Pedro de Silva y Sergio Marqués por lo que implicaron y por cómo hicieron las cosas. Después rescataré el breve gobierno de Foro, más allá de que fuera poco productivo y porque hubo un pacto del Duernu que hizo imposible que se hiciera algo en ese gobierno. Creo que aquel ejecutivo rompió la dinámica de hartazgo que había en la sociedad asturiana. Muchas veces, la élite política y la sociedad asturiana no van por el mismo camino. La sociedad asturiana quiere una comunidad que sea mayor de edad. Cuando hubo un partido político que se lo ofreció y ese partido tuvo posibilidades de ganar, lo votaron mayoritariamente. A diferencia de Foro Asturias, los grandes partidos siempre han tenido miedo a gestionar, a pedir competencias.

Más que miedo, no han querido recibir competencias infra-financiadas. Y le pongo como ejemplo la transferencia de la sanidad durante el gobierno de Vicente Álvarez Areces que logro, no sin antes amenazar al propio Aznar, entonces presidente, con ser la única comunidad en rechazarla si no venía acompañada de una financiación suficiente. Le recuerdo que el HUCA no lo pagaron sólo los asturianos. Lo pagaron todos los españoles. Es un buen ejemplo de transferencia.

Son dos debates diferentes. Cuando uno acomete una transferencia de competencias, durante su negociación, debe hacerlo correctamente garantizando una correcta financiación. Retomo mi consideración sobre un sector del partido socialista que cree que Asturias no puede ser como el resto de comunidades autónomas. Durante el gobierno de Sergio Marqués, Juan José Tielve consejero de infraestructura, inició un convenio entre el Gobierno de Asturias y el de España para, conjuntamente, desarrollar las obras necesarias en la red de cercanías y dar comienzo al traspaso de las competencias. Aquel gobierno autonómico, asediado por el PP y por Álvarez Cascos, evidentemente, no repitió. Cuando Areces llegó a la Presidencia, rompió el convenio, tirándolo a la basura. Es un ejemplo que distingue entre quien cree en Asturias y quien no quiere que se tomen decisiones. Ahora mismo el gobierno de Adrián Barbón ha cifrado las inversiones de la red de cercanías en 1500 millones de euros. Pues estas semanas he hablado con diferentes expertos en gestión ferroviaria y me dicen que no les sale esa cifra por ningún lado.

¿Es menor o mayor?

Es que no es una cifra razonada. Al final, cuando hablamos de transferir las competencias podemos verlo como un problema, como un marrón, o como una oportunidad y los expertos lo ven como una oportunidad si aumentan los ingresos y se incrementa el número de mercancías y de pasajeros. El gobierno de Barbón lo entiende, más bien, como un marrón.

“No puede ser que la única persona a la que Barbón defendió, Isabel Pardo de Vera, haya sido una de las personas a las que se haya forzado a dimitir”

¿Cómo cree que se gestionó la crisis de las cercanías de hace menos de un mes?

Mal, siendo generosos. No puede ser que la única persona a la que Barbón defendió, Isabel Pardo de Vera, haya sido una de las personas a las que se haya forzado a dimitir. Porque el que sale tocado de esta crisis es Adrián Barbón al que a mí, como comprenderá, me importa poco, pero también queda tocado el Principado de Asturias. Otra cosa que me preocupa es la dimisión forzosa del presidente de Renfe y su sustitución por una persona del PSC, al igual que Taboas. La secretaria de Estado, del noroeste, que no es una mujer política, es una técnica, es destituida por un ex-alcalde de la comunidad de Madrid, un político.

Pero tiene la garantía personal de ser amigo de Adrián Barbón.

También lo es Pedro Sánchez y no ha resultado muy positivo para Asturias. No se puede ir con una oportunidad de oro para la red ferroviaria asturiana y hacer lo que se hizo, básicamente, negociar la gratuidad. Qué aporta la gratuidad en este caso. Quién va a coger el tren, aunque sea gratis, cuando no nos lleva a los polígonos industriales, no nos lleva a los campus, ni a los hospitales o al aeropuerto y, encima, a los pocos sitios que nos lleva, lo hace tarde. El problema de las cercanías no es un problema de gratuidad. ¿Qué pasará cuando deje de ser gratis? Es un despropósito absoluto. Decimos que falta dinero para la red de cercanías, que necesita una inyección de dinero importante y, a cambio, que obtenemos la chapuza de los trenes gratis. ¿Qué nos soluciona exactamente? Le soluciona mucho a Barbón en las próximas elecciones pero al conjunto de la sociedad asturiana más bien poco y me preocupa que el Presidente se dé por satisfecho con las negociaciones

¿Cree que después de esta crisis y la dimisión de Pardo de Vera queda tocado el corredor atlántico?

No creo que el problema fundamental sea Pardo de Vera. En el caso del corredor mediterráneo, los empresarios catalanes y valencianos van un paso por delante y son mucho más activos que la sociedad asturiana. Eso hay que reconocerlo. Y en parte es por lo que le decía antes. Al final, yo creo que el presidente Barbón hace declaraciones que son acertadas, con el matiz de que luego, no es consecuente con las lleva a la práctica. Él habla de autoestima y yo estoy convencido de que Asturias la necesita, pero decir que necesitamos creer en nosotros mismos…En fin, es importante que sea él y su gobierno quienes comiencen en creer. Desconozco el impacto que tendrá en el noroeste esta dimisión. Este lunes habrá una primera reunión con ese comisionado y quiero ser prudente y ver qué políticas se llevan a cabo y los recursos que se destinan. Haríamos mal en censurar a los empresarios catalanes y valencianos. Ellos defienden los intereses de su territorio y yo, a lo que aspiro es a defender con la misma contundencia los intereses del mío. La realidad es que no lo hemos hecho y da la impresión de que ahora se hace de una manera forzada porque se acercan las elecciones. Barbón, consciente de que ser sanchista resta votos, intenta liderar esa batalla contra las medidas que tomó Pedro Sánchez, pero tiene poco que decir al respecto.

Adrián Pumares, durante la entrevista. Foto de Alejandro Nafría.

¿Usted cree que las agendas de Pedro Sánchez y de Barbón están coordinadas o desviadas?

Me cuesta mucho creer que los aparentes enfados de Adrián Barbón con el Gobierno de España no estén perfectamente medidos y pactados con Pedro Sánchez. Me cuesta mucho creerlo. Si hubiese elecciones generales antes que elecciones autonómicas, el gobierno de Adrián Barbón no sacaría ni de broma una declaración institucional como la que sacó con la crisis de los trenes de cercanías. Están perfectamente coordinados. Desconozco sus agendas pero los mensajes están perfectamente coordinados. El Partido Popular y la FSA son dos sucursales de los grandes partidos de Madrid y tenemos pruebas para aburrir. Si Pedro Sánchez le dijera a Barbón que no se enfade tanto porque es perjudicial a su carrera, Adrián Barbón no se movería de la silla. No es una suposición. No me cabe la menor duda.

“Si Pedro Sánchez le dijera a Barbón que no se enfade tanto porque es perjudicial a su carrera, Adrián Barbón no se movería de la silla”

Me sorprende esa contundencia.

No le puede sorprender. Si las elecciones generales fueran en abril, la maquinaria del PSOE estaría trabajando en Asturias para que continuara en La Moncloa. Pero no es una crítica al PSOE. Es el funcionamiento de los grandes partidos. Incluido el PP.

Puedo entender que el PP actúe como una sucursal de Madrid a la vista del dedo que designó a Diego Canga como candidato a la Presidencia del Principado, pero hay que reconocerle a Barbón que goza de una legitimidad democrática que no posee en el mismo grado Canga.

Mire, el gobierno asturiano, con Cantabria y Castilla y León, lideró una ofensiva judicial, contra la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE). Una inclusión que afecta muy negativamente a los intereses de los ganaderos asturianos. Esto se debatió en el Senado. Que yo sepa, Fernando Lastra, que es de Cangas de Narcea, militante de la FSA y además, fue consejero de agro-ganadería en el gobierno de Javier Fernández, defendió la postura del Gobierno de España contraria a los intereses del Principado de Asturias. Ese fue Fernando Lastra. Vamos a suponer que doy por buena la disciplina de voto y que los diputados y senadores asturianos dependen de lo que diga el partido en Madrid.

Debería. No son los representantes solo de los asturianos, lo son de todos los españoles y del PSOE.

Hombre, yo creo que es insultante. Acaso no habrá otros senadores en el PSOE para defender la inclusión del lobo en el LESPRE. De todos ellos, que sea Fernando Lastra, que fue consejero de agro-ganadería en Asturias, es suficientemente grave como para deducir que los intereses de la FSA se diluyen cuando hablamos de los intereses generales del PSOE. Hubiese sido muy fácil haberlo hecho de otra manera. De los 119 senadores que tiene el grupo parlamentario socialista, habrá más senadores que Fernando Lastra para hacer eso.

Las relaciones de los partidos a nivel nacional siempre son complicadas. La suya no lo es menos. Su diputado vota con el PP en el Congreso en virtud de un acuerdo político. Y a veces me ha llamado poderosamente la atención, incluso crispado, que un partido como el suyo, que aspira a tener una identidad y capacidad tan ágil, dinámica y dúctil como la del PNV, por lo menos eso ha afirmado su compañero de filas Arias Cachero, y yo le creo y hasta me parece admirable, me llama, ya digo, poderosamente la atención que no lo haya conseguido como consecuencia de ese pacto que mantienen en la política nacional. Entiendo que es una situación complicada.

No, para nada. Mire, un partido, al final, tiene que tomar una serie de decisiones a lo largo de su historia. La nuestra es breve y ha tenido que tomar una serie de decisiones relevantes en ese breve tiempo. Al final, la principal dicotomía a la que se enfrenta un partido político tiene que ver con si quiere ser o no relevante. Nosotros, en las elecciones generales del año 2015, 2016 y 2019 acudimos en una situación de debilidad. Los resultados electorales en la Junta General no nos acompañaron y acudimos en una situación de debilidad. Entonces se abrió la posibilidad de ir a las elecciones en coalición con el Partido Popular e, incluso, fruto de la aritmética electoral, ser decisivos. De hecho, la comisión directiva de Foro Asturias planteó una enmienda a la totalidad de los presupuestos de Mariano Rajoy si no se atendía a determinadas demandas de Foro Asturias.

Adrián Pumares. Foto de Alejandro Nafría.

¿Usted se siente cómodo con el acuerdo con el Partido Popular?

Sin duda y le digo por qué: porque ese acuerdo se formuló en base a un programa electoral específico para Asturias que el presidente del Gobierno tenía la obligación de cumplir. Repito, al final un partido debe decidir si es relevante o no es relevante y en aquel momento apostamos por tener voz en el Congreso. Ahora se habla de la eólica marina y los efectos que tendrá en la pesca. Pues Isidro Martínez Oblanca ha sido una de esas voces que ha defendido a los pescadores. Otro ejemplo lo tiene en relación con el Centro de Referencia Estatal para Personas con Discapacidades Neurológicas (CREDINE) en Langreo. El diputado que más ha reclamado y combatido cuestiones relacionadas con este centro ha sido Martínez Oblanca. Si Foro Asturias no tuviera esa voz en el Parlamento, ¿Quién lo iba a defender?, ¿Fernando Lastra?

¿Ustedes estarían de acuerdo en reeditar un pacto como ese en el siguiente mandato?

Sólo tengo el ojo puesto en las elecciones autonómicas del 28 de mayo y todos mis esfuerzos están centrados en lograr el mayor número de concejales, alcaldes y diputados ese día. Cualquier cosa que me distraiga de ese objetivo no me va a hacer perder ni un solo minuto. Si quiere, después del 28 nos vemos, a principios de junio, tenemos otra charla como esta y hablamos de esa cuestión. Me comprometo.

Aspiran a ser el primer partido de centro derecha en Asturias..

Yo creo que el eje izquierda derecha está, sinceramente, caduco. El debate no es ese. Evidentemente, hay una cuestión que tener en cuenta si queremos cambiar de políticas. El debate que hay que tener en las próximas elecciones tiene que ver con quién queremos que tome las decisiones en Asturias a partir del 28 de mayo. Si se quiere que las tome Pedro Sánchez o el PP de Feijóo o si queremos que se tomen en Asturias. Ese es el debate. Se lo digo sinceramente. Yo a lo largo de la legislatura he llegado a acuerdos con la izquierda, con la derecha y con el centro. No pienso cuando leo una iniciativa…

Ya, pero usted me habla de una transversalidad a la que le falta una pata

¿Cuál?

La de Madrid. Usted tiene un pacto con el PP que le impide ser transversal

No es verdad. No me impide ser transversal, ¿por qué me iba a impedir serlo?

Porque los pactos son para cumplirlos y tiene unos compromisos que debe cumplir.

¿Acaso esos acuerdos me han impedido llegar a otros en Asturias con el resto de fuerzas políticas?

Pero hay cosas que se deciden en Madrid, como por ejemplo la ejecución de las inversiones previstas en los presupuestos generales del Estado en Asturias.

Pero es que la ejecución de las inversiones en Asturias no es una cosa de izquierdas ni de derechas

O si. Por no hablar de otra serie de leyes. ¿Van a votar a favor de la reforma del si es si. La transversalidad consiste también en eso y afecta por igual a las asturianas.

Pero me pone ejemplos que no son ni de izquierdas ni de derechas. ¿Carmen Calvo es de izquierdas o de derechas?

Carmen Calvo es profundamente socialdemócrata.

¿Y qué voto en la ley trans?

Se abstuvo. Y fue sancionada por ello.

Efectivamente. ¿Qué opina un sector importante de la reforma del si es si? ¿Por qué decimos que eso es de derechas o de izquierdas? ¿Oponerse a que la eólica marina perjudique gravemente a los pescadores es de izquierdas o derechas?

Habrá que analizarlo en un plano concreto.

Es una cuestión económica y medioambiental. De los acuerdos firmados con el PP cual es de izquierdas o de derechas.

El planteamiento que hace me parece falaz desde el inicio. Yo no le reprocho con quién vota usted y menos si es en función de una medida de izquierdas o derechas Lo que afirmo es que me habla de una transversalidad que en Madrid no se corresponde con la que defiende en Asturias porque tiene un pacto con el PP.

El pacto con el PP tenía dos condiciones. La primera era la investidura de Pablo Casado y el programa específico para Asturias. En otras cuestiones, no hay ningún pacto. No hemos acordado que cualquier ley que traiga el PP al Congreso deba ser votada a favor por Foro Asturias. E insisto. Utilizar la regasificadora de El Musel no es de izquierdas o de derechas, reformar el sistema de financiación autonómica no es ni de izquierdas ni de derechas.

Eso lo doy por sentado. No es una cuestión esencialmente de izquierdas o de derechas. Tiene que ver con la eficiencia y la cohesión territorial y económica y el crecimiento de una región. De esa transversalidad yo le achaco a Foro su anquilosamiento a la hora de votar en Madrid, de su compromiso con el PP. Le voy a poner otro ejemplo, nada comprometido, incluso hasta grosero, pero que es válido. En la próxima moción de censura, el PP se va a abstener. ¿Qué hará Foro Asturias?

Foro Asturias acordó en su comisión directiva del pasado diciembre no votar a favor de la moción de censura registrada por VOX. Al final, planteamos…Mire, esa moción de censura es un auténtico circo. A estas alturas de la película, Foro decidió no sumarse a esa propuesta de moción de censura que sólo beneficia al PSOE y a Vox. Y creo que es una auténtica barbaridad.

Adrián Pumares. Foto de Alejandro Nafría.

¿No votar a favor de la moción de censura significa que votará inequívocamente en contra?

Lo vamos a ver…

¿O van a abstenerse como lo hará también el Partido Popular?

No, pero repito, la decisión la tomamos previamente a que acordase nada el Partido Popular. Al final, sinceramente se lo digo, lo despachamos en tres minutos en la comisión directiva. Debatir el sentido del voto en una parodia de moción de censura de un partido con el que estamos en las antípodas es entrar al juego de Vox y del PSOE. Usted me pregunta ¿se va a sumar a la moción? pues no, votará en contra, pues…, fíjese, si yo fuera diputado en el Congreso, no iría a esa pantomima. Porque es un pantomima. Creo que el señor Feijóo no va a ir y yo no iría.

El señor Feijóo no va a ir porque es senador y no puede ir, no tiene derecho a voto. Podría estar invitado. ¿Está invitando a Oblanca a que no vaya a esa votación?

Yo no he dicho eso, lo que digo es que si fuese diputado, incluso aunque mi partido político me ordenase ir, no iría, porque al final es una falta de respeto a la ciudadanía. Hay tantos asuntos importantes de los que hablar y de los que debatir que, al final, la estrategia de Vox es muy clara debilitar a los partidos que no sean PSOE. Me parece tan grosero que no voy a perder un minuto más hablando de este.

O si, porque aquí de lo que estamos hablando es de la transversalidad, la transversalidad de quien va a votar y busca una postura o una posición política democrática.

Me asalta una pregunta. Si alguien se abstiene, vota en contra o a favor de esa moción de censura, ¿se abstiene, vota en contra o a favor del programa de Ramón Tamames? Le recuerdo que el programa del señor Tamames está a favor del sistema autonómico, está en contra de la violencia machista. Esa moción de censura es tan absurda que plantearla desde un término de racionalidad es absolutamente imposible. La única forma de afrontar esa moción es afirmar que es una estupidez y una pérdida de tiempo que beneficia únicamente a Vox y al PSOE y a quien más perjudica, por cierto, a Ramón Tamames.

Antes ha mencionado la implantación de la posibilidad de que se implante la eólica marina y el conflicto que ha activado a las cofradías pesqueras.

Cuando alguien cree en Asturias, comprende que uno de los actores más importantes es, sin ninguna duda, el sector pesquero. En una economía más compleja. En este asunto, créame que no tengo ninguna duda, siempre estaré del lado de nuestros pescadores. Le pongo un ejemplo muy sencillo. La ley de Calidad Ambiental. Nos reunimos con las cofradías y nos dieron su parecer en relación a lo que les afectaba a ellas. En base a eso, propusimos unas enmiendas para evitar que se perjudicara al sector pesquero asturiano. En el trámite de la ponencia no tuvieron el visto bueno ni del PSOE ni de Ciudadanos. Las llevaremos al pleno de la votación de la ley. Y le digo que todavía estamos debatiendo el sentido del voto de esa la ley.

¿Por qué no está definido?

No está definido porque tiene muchas aristas. Si en el pleno, el PSOE y Ciudadanos votan en contra de las enmiendas de Foro Asturias que buscan proteger al sector pesquero, el voto de Foro será claro: no será favorable a la Ley de Calidad.

¿Usted cree que la ley de Calidad Ambiental es una ley que plantea una guerra contra la burocracia?

Nosotros somos partidarios de la declaración responsable. El problema es que no es lo mismo que abra una peluquería en un pueblo de Asturias que una macro-granja. No es comparable. Y lo que habrá que ver es si esa ley delimita perfectamente ese aspecto. Nosotros queremos ayudar al pequeño y mediano empresario y creemos que ese es el camino. Respecto a las grandes empresas creemos que tiene que haber controles a priori como a posteriori importantes.

¿No cree que ha habido un retroceso a lo largo de este mandato en la política de transparencia?

Sin duda.

¿Qué valoración hace cuando mi medio publica un contrato de confidencialidad firmado por el vicepresidente del Gobierno con Amazon y nadie dice absolutamente nada?

Vamos a ver…yo veo bien y es vuestra obligación publicar lo que tengáis que publicar, pero cuando se habla de contratos de confidencialidad, en el mundo privado se firman miles de contratos similares. Creo que se ha buscado politizar a Amazon desde el principio. Cuando Podemos afirma que la ampliación del polígono de Bobes es una obra de Amazon es, simplemente, una barbaridad, porque el polígono de Bobes es importante para el Principado. Es verdad que Amazon puede servir como empresa tractora para que vengan otras. Está previsto y se están realizando obras importantes para Asturias y no sólo para Amazon. De hecho, tengo conocimiento del interés de otras empresas antes de que lo prestara Amazon. Yo no voy a juzgar la llegada a Amazon. Es cierto que puede llegar a perjudicar al pequeño comercio pero es irrelevante que esté en Siero, en Galicia, en Cantabria, Portugal o Florida. Van a trabajar igual y van a perjudicar igualmente al pequeño comercio.

Le pongo el ejemplo del contrato de confidencialidad con Amazón como un ejemplo de mala transparencia política. La pregunta no pretende criminalizar a una empresa.

Pero partidos como Podemos Asturias, cuando afirma y llama a todas las obras de Bobes la autopista para Amazon, comete una negligencia que busca enfangar el debate. Cuando se dice que perjudicará al pequeño comercio, también se enfangar el debate.

Como periodista, que se firme un contrato de confidencialidad con unas clausulas bastante agresivas en torno al valor politico y democrático de la transparencia sí me parece preocupante. La confidencialidad entre empresas puede ser muy legítima. Pero entre administraciones públicas y empresas privadas produce un conflicto entre bienes jurídicos importantes que ponen en cuestión la democracia que sostiene nuestras instituciones. Y sospecho que con la Ley de Calidad esto se agrava, si además de aplicarse a una peluquería, esa declaración responsable se extiende al asentamiento de multinacionales como Amazon que firman contratos de confidencialidad con gobiernos.

La ley plantea límites que analizaremos detalladamente y explicaremos también a la ciudadanía. Es un compromiso personal. Vamos a explicar, independientemente de lo que vayamos a votar, el sentido de nuestro voto y, precisamente, en aras de esa transparencia a la que hacía usted referencia. Le pongo dos ejemplos muy claros con los que este gobierno ha despreciado la transparencia: ocultar el informe relativo a la cooficialidad asturiana, metiéndolo en un cajón, y lo relativo al Consejo de Transparencia, con el que han hecho todo lo posible para no ponerlo en marcha.

Adrián Pumares. Foto de Alejandro Nafría.

Hace unos días le vi acompañado en una rueda de prensa acompañado de Amandi. Me sorprendió que compareciera junto a un ex consejero del PP. ¿es la incorporación del capital político de otras organizaciones a las listas de FORO?

No. No debería sorprender. El señor Amandi ha sido viceconsejero de Bienestar Social en esta comunidad autónoma. Fue un viceconsejero del PP que equivaldría hoy a consejero en base a las mismas competencias que desarrollaba. Yo creo que puede aportar mucho a nuestro partido, tanto en el programa electoral como en diferentes reuniones con asociaciones y lo veo con normalidad. En Foro Asturias, cualquier persona que tenga que aportar algo a Asturias será bien recibido. En temas de bienestar social es una de las personas más competentes. Pero me gustaría hacer un matiz previo. El señor Amandi, que colaborará conmigo en la elaboración del programa, reuniéndose con diferentes asociaciones, no irá en la candidatura autonómica.

¿No lo descarta en un gobierno o en una lista municipal?

A lo mejor va en otro tipo de candidatura. Si alguien piensa que el señor Amandi quiere ser diputado, anticipo que lo hemos descartado.

¿Qué explicación encuentra para que la consejería de Servicios Sociales que debería ser un estandarte de este gobierno haya fallado tanto?

Que Melania Álvarez sea la portavoz de este gobierno es lo más inteligente que ha hecho Barbón porque representa perfectamente lo que implica este gobierno. Cada vez que alguien le hace una pregunta, en relación a las ayudas al alquiler, a los impagos de las residencias que tienen plazas en régimen de concertación, cuando se les pregunta por viviendas de VIPASA o ayudas de dependencia, cuando se le pregunta por esos asuntos, Melania Álvarez se enfada, se indigna. Pero luego no hay una sola medida que favorezca la gestión. Ni una sola medida. El gobierno de Barbón se basa ruedas de prensa, son fotografías, son tweets, muchos, fotos de Instagram, muchas y buenas. Pero no ha hecho nada, literalmente nada en materia de gestión. No puede ofrecer un resultado tangible. Y no es algo exclusivo de la consejería de Bienestar. Pero fíjese, me preocupa que IU, que ha llegado a todos los acuerdos presupuestarios con el PSOE, no haya fiscalizado la consejería de Derechos Sociales y Bienestar. Acuerdo tras acuerdo, ha ejercido de muleta del PSOE. El otro día llevó al Pleno una moción para que se paguen las ayudas de alquiler. Pero si han llegado a una acuerdo presupuestario hace cuatro meses. Su obligación era fiscalizarlo. Si no pagan la ayuda al alquiler no hay acuerdo presupuestario que valga y eso que fue lo que hicimos nosotros.

Ustedes si llegaron a un acuerdo presupuestario durante la pandemia

Nosotros llegamos a un acuerdo presupuestario durante la pandemia porque estaba en juego un fondo de 100 millones de euros para ayudar a las empresas. Por responsabilidad llegamos a un acuerdo. Vimos cómo se incumplió ese acuerdo y decidimos no volver a llegar a más con el Partido Socialista, porque ha incumplido sistemáticamente cada uno de ellos. Y en relación a IU, lo que digo es que no se puede estar en misa y repicando. Me da mucha lástima que IU, se lo reconozco y no me duele en prendas, que ha hecho tanto en Asturias por los derecho sociales y el bienestar social, ahora no haya hecho una labor de fiscalización importante. Por otra parte, no se puede mirar de manera aislada la consejería de Melania con el resto de consejerías. No se ha hecho nada en ninguna consejería, salvo en la de una persona, la del consejero de Ciencia.

Mientras Diego Canga hizo su gira americana, ustedes han estado presentando a candidatos en diferentes municipios. ¿Me gustaría saber como está siendo la implantación de FORO en el territorio?

Convendría que Canga hiciera lo que hizo Foro Asturias: presentar enmiendas que buscasen ayudar a los centros asturianos en el resto del mundo, enmiendas a algunos de los que él visitó, por cierto, que fueron rechazadas por los partidos de la izquierda. Su partido presentó cero euros en enmiendas en el trámite presupuestario. En relación con las candidaturas municipales, estamos en ello y partimos de una situación complicada, con una representación que fue la que fue hace cuatro años. Aspiro a revalidar la alcaldía en Gijón, representación en Oviedo y Avilés. Luego hemos hecho algo muy sensato. Este sábado hemos presentado al candidato de Nava, de Asturianistes, con quienes nos presentamos en coalición. Nosotros creemos que hace falta un cambio y que Emilio Ballesteros puede ser un buen alcalde como ya lo fue entre 2011 a 2015. Podemos presentar candidatura en todos los concejos o sumar esfuerzos y fuerzas garantizando que Nava vaya tener una voz en la Junta General que será de Foro Asturias. Esperamos seguir cerrando candidaturas y presentando candidatos. Estoy muy satisfecho con Llanes, Nava, con Gijón, Oviedo y Avilés. Algunos novedosos como Carlos y otros con trayectoria.

Creo que la escasa implantación territorial de Ciudadanos ha sido un factor para explicar su fracaso.

Me importa tener implantación. No soy un político al uso. El número de votos es importante, porque sin votos no hay posibilidad de producir cambios. Pero la implantación lo es más, significa poder llevar a la Junta General la mayor demanda de los vecinos. Sin Jesús Martínez Salvador en Gijón esto habría sido imposible, si Emilio en Nava, tampoco, sin Carlos en Oviedo exactamente igual. Es imposible que yo llegue a todos los sitios de Asturias y defender sus propuestas con rigor sin su trabajo y esfuerzo por implantarnos en los territorios. Ellos son mi voz en sus concejalías y yo la suya en el Parlamento.

¿Por qué no es cree que no es un político al uso y qué es, a su juicio, un político al uso?

Si yo fuera un político al uso, cuando el PP me propone seguir siendo diputado, me tomaría en serio su propuesta. Si estoy integrado en un grupo de un número de diputados donde no soy portavoz, voy a trabajar menos, voy a destacar menos y estaré menos expuesto a la crítica, si aceptara esa propuesta, ya digo, sería un político al uso. Como yo creo en un proyecto y creo que Foro es el único capaz de defender propuestas en Asturias, cuando el PP hace propuestas en ese sentido, yo me las tomo a chirigota. Me preocupa más hacer las cosas bien en la Junta General. Carmen Moriyón tampoco es una política al uso. Le Hablo con absoluta franqueza, a diferencia de otros que llevan toda la vida en política, Carmen no la necesita para vivir. Si antepusiera la comodidad a los intereses de Gijón, no sería candidata a la alcaldía. Y lo mismo le podría decir de Carlos, tampoco es un político al uso.

¿Qué tradición ha influido en usted para que llegue a considerarse que no es un político al uso?

Cuando leo la prensa a primera hora y leo que el numero dos en Gijón es Fernando Goñi, pienso que no no es mi forma de hacer política. Cuando veo a políticos del PSOE que han ido encadenando cargos a lo largo de su vida y cambian de alcalde a presidente, de consejero a diputado y así sucesivamente, pues uno se da cuenta de que no es lo que aspira uno en la vida, a a ir encadenando cargos hasta la edad de jubilación. Es una cuestión empírica. Te das cuenta de que a eso no aspiro. Cuando uno mira a su alrededor y ve el funcionamiento de los partidos políticos, se da cuenta de que no es a lo que aspiramos. Nosotros aspiramos a liderar las demandas que realiza la sociedad, pero no a imponerle nada. Aspiramos a estar en sintonía con ella como la forma que tenemos de defender sus intereses y llevar a cabo sus propuestas. No me siento cómodo con el funcionamiento de otros partidos políticos.

Adrián Pumares, durante la entrevista en la sede de Begoña. Foto de Alejandro Nafría

A la vista de como se elige al candidato del PP y su descomposición interna, en el supuesto de que llegasen a acuerdos posteriores de gobierno, plantearía muchas cautelas para que le contagiasen.

Lo primero que hay que hacer es no dejarse contagiar por las ideas absurdas de Diego Canga y le pongo un ejemplo muy sencillo. Podemos decir muchas tonterías y no me quiero meter con nadie, pero no se puede engañar a los ganaderos asturianos. No se puede decir que si gana el PP el consejero de medio rural va a tener derecho de veto. No se puede decir porque es mentira, es mentir a la ciudadanía asturiana. Voy un paso más allá. Imagínese que hay un potencial acuerdo entre el PP con otro partido como el nuestro, imagínese que Foro Asturias detenta la consejería de medio rural y… medio rural porque no va a ser de cohesión territorial, eso ya se lo digo yo, que eso no tiene ningún sentido. Me está diciendo Diego Canga que si Foro detenta esa consejería va a tener derecho de veto y ¿el de industria? Por qué no. A mi, mas que la inestabilidad, lo que no quiero que me contagie es la estupidez. Por un titular no vale todo. Y si por algo nos caracterizamos en Foro es por el rigor. El problema es que si engañamos a la gente, enseguida se va a desilusionar y nos va a tomar por mentirosos y eso desgasta a las instituciones. Reclamo a los candidatos el mismo rigor y que no mientan, antes que estabilidad interna.

Creo que es una consecuencia.

Como no sabemos lo que decir y llevamos cuatro años durmiendo en los laureles, los candidatos son desconocidos para la mayoría de los asturianos. Lo que me preocupa de verdad, más allá de personas y partidos, es que Asturias necesita hablar de políticas. Si yo creyese que se están haciendo bien las cosas, estaba en mi casa conciliando. Lo que me preocupa de Canga es que ha sido asesor de Javier Fernández, lo que me alarma es que al final venga a aplicar las políticas de Javier Fernández que me parecieron tan lesivas como las de Adrián Barbón. Mientras ese señor estaba asesorando al PSOE, yo daba la batalla en Laviana donde era concejal de Foro Asturias.

En realidad fue más asesor de Tajani que de Javier Fernández. No es lo mismo.

Por parte del PP y también por la mía, el señor Juan Vázquez se llevó muchísimos polos por formar parte de ese comité. Cuando se dio a Canga la medalla de oro en 2018,recomiendo desempolvar las entrevistas que concedió en ese momento y comprobará que lo que defendía entonces es que Asturias no estaba tan mal. Lo que decía entonces no casa con lo que dice ahora.

Creo que casan muy pocas cosas.

Si alguien piensa que vamos a blanquear cualquier cambio de cromos y seguir manteniendo las mismas políticas es que no nos conoce.

Es importante que lo diga, no hay discurso que lesione más la autoestima de los asturianos que el de Diego Canga.

Buscar candidatos fuera de Asturias es una muestra de complejo importante. Mantengo que el señor Canga no conoce los problemas de Asturias y, evidentemente, Asturias no lo conoce a él, pero eso me importa poco. Me preocupa que el líder del PP no conozca la oposición.

Usted participa en 9 comisiones parlamentarias permanentes, la de reglamento y la de peticiones. De dónde procede su cultura del esfuerzo.

Tenemos la obligación de defender la posición del partido en todas las comisiones posibles. No es un merito y tampoco creo que sea mío. Si no hubiese gente acompañándome en el partido, habría sido imposible hacerlo. Sin los asesores parlamentarios que tengo, sin la política de comunicación, sería impensable. Hay mucha gente que trabajó muchísimo, hay personas en Foro cobrando menos que yo, menos visibles que yo, que trabajaron tanto como yo.

Adrián Pumares, paseando por el parque de Begoña. Foto de Alejandro Nafría.

Tiene 33 años. ¿Guarda la sensación de que está sacrificando parte de su vida, de que se está perdiendo cosas de su generación?

La política da más de lo que pierdo. Exige sacrificios con la familia por cuestión de tiempo. No hay descansos, no hay fines de semana, no hay nada, pero es lo que toca. Merece una reflexión también.

¿Tienes guajes?

Todavía no. Tampoco me lo planteo. Es verdad y es un problema. Estoy dedicando mis mejores años de vida profesional a la política. Pero para mi es es algo temporal. Lo digo por mi y también por lo que yo puedo ofrecer. Demasiado tiempo en la política hace que se pierda frescura, contacto. Mira a Carmen Moriyón. Es un ejemplo cuando vuelve al hospital para no perder el contacto con la realidad.

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