Pénjamo, el orgullo de las piscinas proletarias

En octubre de 2023 se cumplirán trece años del cierre del complejo deportivo de Pénjamo, una de las dos únicas piscinas al aire libre de Langreo.

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Andrea Núñez
Andrea Núñez
Es periodista.

“Un entorno lleno de vida y que generaba empleo”, así recuerdan los vecinos y vecinas de Pénjamo (La Felguera) su barrio durante los años que permaneció abierto el complejo deportivo La Reguera, construido a finales de los años 60. Un complejo que contaba con dos piscinas públicas al aire libre, una de ellas olímpica, piscina climatizada y cancha polivalente de tenis y fútbol sala, entre otras cosas.

El complejo deportivo de Pénjamo, junto a las piscinas de Riañu, dotaba a Langreo de las únicas piscinas al aire libre en el concejo. Ambas serían clausuradas en el año 2010 por decisión del Gobierno del Principado alegando que no podía mantenerse su uso. Por aquel entonces, aseguraban, el complejo de Pénjamo tenía unos gastos anuales de 343.000 euros y no podían hacerse frente con los 52.620 euros de ingresos que obtenían. Las piscinas de Riañu volvieron a abrir sus puertas en 2014 gracias a la presión vecinal y la plataforma pro-piscinas, mediante un convenio de cesión al ayuntamiento de Langreo. Una suerte que no correrían las piscinas de Pénjamo.

Piscinas de Pénjamo

Tres años antes había tenido lugar la inauguración del Centro Deportivo Juan Carlos Beiro, situado entre Sama y La Felguera, compuesto por una cancha polideportiva multiusos, zona de servicios generales (oficinas, salas de musculación, etc.) y un recinto de piscinas, en este caso cubiertas. Es por esto que se decidió apostar por este complejo deportivo, que si bien puede ser muy beneficioso para Langreo por la cantidad de usos que puede albergar, no cuenta con las características piscinas de verano de Pénjamo, con las que se podrían complementar, como recuerda el miembro de la asociación sociocultural “El Güesperón”, Rubén Cámara.

“En estas piscinas aprendió a nadar casi todo el Valle del Nalón, todo el mundo nos lo recuerda pero los políticos hacen oídos sordos y no hay manera de avanzar”, afirma. “El Güesperón” es una asociación vecinal que nace en 2017 para exigir mejoras para el barrio, entre ellas, la reapertura de las mencionadas piscinas. Los años van pesando pero la lucha sigue para los vecinos y vecinas que deciden “no bajar los brazos y seguir peleando”, a pesar de que día tras día ven como ese barrio “se está convirtiendo en gueto, abandonado completamente”. “Vamos más lentos porque hay gente que cansa pero tenemos claro que mientras la asociación siga viva, seguiremos protestando y pidiendo lo que consideramos que es justo”, añade Cámara.

Piscinas de Pénjamo FOTO. Iván G. Fernández

La calidad de vida del sector cambió por completo tras el cierre de unas piscinas de verano que atraían gente de toda Asturias. “Pasó de haber bares, el quiosco y una vida increíble a quedar todo muerto”, asegura, “es un barrio que está completamente olvidado”. Para el alcalde de barrio el entorno con el que cuenta el complejo es fundamental y está siendo desaprovechado: “yo creo que en Asturias no hay ningún sitio que tenga unas piscinas como esas y sería necesario tener la capacidad de innovar y apostar de verdad por algo público que la gente de Langreo y de la cuenca del Nalón puedan disfrutar y valorar”.

Tras más de 40 años de ocio, el cierre de las piscinas afectó a más de 5000 socios, así como al personal fijo y temporal del complejo. Aquellas personas que estaban fijas fueron reubicadas al polideportivo Juan Carlos Beiro, mientras que el resto de trabajadores temporales se quedaron sin empleo.

En 2021, la consejera de Cultura, Política Lingüística y Turismo, Berta Piñán, afirmaba que la decisión que se tome en relación a la recuperación de las piscinas de Pénjamo dependía de “la disposición económica y de una voluntad política que responda a las peticiones y necesidades”. Aproximadamente un año después, en octubre de 2022, la consejera respondía de nuevo a las dudas del diputado de Podemos, Rafael Palacios, sobre el futuro de las piscinas. Aseguró entonces que los trabajos de recuperación del complejo deportivo de Pénjamo se iniciarían a principios de 2023. Un año que ya ha dejado pasar tres meses y en el que las piscinas siguen como estaban.

Voluntad política

En 2017, tras la creación de la asociación “El Güesperón”, deciden reunirse con los diferentes grupos políticos del Ayuntamiento y presentar una moción de apoyo por la recuperación de las piscinas, que es llevada al pleno en diciembre de ese mismo año y aprobada por unanimidad, contando con el apoyo de todos los grupos municipales.

Dos años más tarde, debido a la situación de insalubridad y peligro en la que se encontraba el recinto y tras las continuas quejas y denuncias públicas por parte de la asociación, contando con el apoyo del grupo municipal Podemos Asturies, se destinarían en los presupuestos de 2019 la cantidad de 125.000 euros para solucionar dichos problemas.

Piscinas de Pénjamo FOTO: Iván G. Fernández

En 2020 sería, según Cámara, la única vez que se recibió a la asociación en el ayuntamiento, tras la concentración que llevaron a cabo allí delante tras meter maquinaria pesada para picar los vasos de las piscinas para su vaciado en enero de ese mismo año. “Lo hacen por su parte más alta y el agua que sale, después de años estancada, hasta alcanzar el nivel de la parte baja, desciende libremente por la vía pública desaguando unos 50 metros más abajo, en el arroyo del Fresno y unos 100 metros hasta el alcantarillado público”, apuntaba hace un año Rubén Cámara en una comparecencia en la comisión de cultura. “A lo que se dedicaron fue a romper los vasos de la piscina y poner bridas de plástico para intentar evitar que la gente pudiera entrar pero, a día de hoy, se puede entrar y sigue estando en el mismo estado insalubre que estaba, la gente sigue andando por allí y avanzar no se avanzó nada”, añade. Ese día, asegura, “todo eran muy buenas palabras pero nunca más nos volvieron a recibir” a pesar de que dicen tener metidas por registro tres solicitudes para reunirse con ellos y “que nos informen de cómo iban las cosas”.

El siguiente paso por parte del Principado sería pedir un informe a la Confederación Hidrográfica del Cántabrico (CHC) sobre la edificabilidad de la zona, a partir del cual se pide realizar un estudio hidráulico sobre el arroyo del Fresno. “A nosotros nos sorprende que en ese informe digan que no se consigue dar con el arroyo soterrado dentro de las instalaciones”, señala Cámara. En cambio, en ninguna parte se dice que “no se pueda realizar la obra de recuperación”.

En el año 2021, el grupo Unidas por Llangréu presentó una moción para exigir que se cumplieran los acuerdos de 2017 y se rehabiliten las piscinas. De nuevo, todos los grupos municipales apoyan el escrito.

El remanente de Langreo cuenta con dos millones de euros para llevar a cabo esa recuperación que estaba fechada para inicios de este año pero, para ello, el Principado solo tiene previsto destinar 200.000 euros. Una cantidad con la que los vecinos y vecinas de Pénjamo no está de acuerdo ya que la consideran “insuficiente”.

En octubre de 2022 se da a conocer el estudio hidráulico solicitado: “un estudio de 117 páginas donde se reconoce que desconocen el trazado del embovedado del arroyo y proponen un nuevo trazado que pasaría por el centro de los vasos de las piscinas y paralelo a una distancia de unos 15 metros del embovedado del arroyo”. Desde El Güesperón aseguran que sí se conoce por dónde pasa ya que “una arqueta lo atestigua en la zona del prado de las piscinas”, aún así, “en este estudio tampoco se dice que no se puede recuperar el complejo”, añaden.

El principal problema que se planteaba para la recuperación de las piscinas es la creencia de que el arroyo del Fresno pasa por debajo de los vasos de las piscinas. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, la protección de los ríos y nuestras aguas tiene un peso fundamental, es por esto que desde la asociación de Pénjamo aseguran estar de acuerdo con Europa en que “los ríos soterrados salgan a la luz” pero “si el río pasa por un lateral de los vasos, se puede levantar e integrar dentro del complejo”, proponen. “Es lo que pedimos desde un principio, pero nadie nos dice si eso va a ser o no así o lo van a desplazar a un lado u otro, no sabemos nada”, concluyen.

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