Lluvia de euros para la educación concertada religiosa en las cuencas del Nalón y el Caudal

En Llangréu la oferta educativa en la privada-concertada supera incluso a la de los centros públicos.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Los colegios privados religiosos cuentan ya con 109 unidades concertadas en las comarcas del Caudal y del Nalón. Son los datos que se desprenden de un estudio de SUATEA en el que el sindicato demuestra que la administración pública asturiana sobrefinancia los colegios de unas cuencas marcadas por el envejecimiento, y en las que la baja natalidad impide hablar de una saturación en la pública que explique la necesidad de recurrir a conciertos con centros privados.

En total, frente a las 270 unidades educativas de la pública, la concertada presenta 109 unidades. Según el estudio de SUATEA, elaborado a partir de los datos obtenidos en las comisiones de escolarización, en algunos concejos como Llangréu, la cifra resulta especialmente llamativa, ya que hay incluso más oferta en la privada-concertada (46 unidades) que en la pública (45 unidades). Lasalle, Nuestra Señora del Rosario y Santo Tomás acaparan las ayudas públicas.

En otras localidades de los valles mineros la correlación privada-concertada está en todo caso más equilibrada, aunque los colegios religiosos cuenten también con una fuerte oferta financiada con cargo al presupuesto de la Consejería de Educación. En SMRA son 9 unidades frente 54, en Llaviana 12 frente a 42 y en Llena 11 frente a 24. Sólo en Mieres la comparación es abiertamente favorable a la pública: 105 unidades frente a 31 en la privada-concertada.

Colegio Lastra, Mieres. Foto: Iván G. Huerta

El sindicato ha observado que entre la cuenca del Nalón y la del Caudal se vienen concertando 79 unidades entre primaria y ESO que “no son necesarias”, puesto que ese alumnado “tiene cabida dentro de las unidades actualmente existentes en los centros públicos, sin necesidad de ampliar unidades, construir nuevos espacios ni de contratar más profesorado, es decir, a coste cero”. Para SUATEA esto significa que “se ha gastado dinero público en mantener personal e infraestructuras de centros de titularidad privada cuando no hacía falta”.

El sindicato estima que la supresión de 79 unidades de concertada produciría un ahorro de 24 millones de euros en seis años.

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