Solidaridad con el ecologista Sixto Armán, pendiente de juicio

Una concentración a las puertas de la Junta General pidió la absolución de los activistas que se manifestaron en el Congreso de los Diputados en abril de 2022.

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

El pasado 6 de abril de 2022 tuvo lugar una protesta climática ante la escalinata del Congreso de los Diputados en Madrid. Organizada por el colectivo Rebelión Científica, participaron en ella varias decenas de activistas de un amplio espectro ecologista lanzando un líquido rojo, especialmente elaborado para no dañar la piedra ni dejar manchas. Se trataba de alertar frente a la pasividad política ante la crisis climática. Tres de ellos eran asturianos.

Esta acción central de desobediencia civil no violenta, junto con otras realizadas en el conjunto del España, respondía a la convocatoria internacional con motivo de la presentación pública del último Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático IPCC y su mensaje de urgencia: “Nos enfrentamos a una catástrofe inminente; estamos sobrepasando un punto de inflexión climático irreversible sin que los gobiernos estén actuando en consecuencia”.

Acción de desobediencia civil climática frente al Congreso de los Diputados FOTO: Álvaro Minguito/El Salto

Este viernes, organizaciones sociales asturianas mostraron su solidaridad a las puertas de la Junta General del Principado con el activista asturiano Sixto Armán, militante de Ecoloxistes n´Aición y Asturies por el Clima, a la espera de juicio, y que junto con otros 15 compañeros, podría ser condenados a prisión por una acción en la que no hubo daños materiales.

El catedrático de Ecología de la Universidad de Oviedo/Uviéu Ricardo Anadón y la presidenta de la coordinadora de ONG´s Ana Andrés Ablanedo tomaron la palabra en representación de los colectivos sociales convocantes.

Según las organizaciones convocantes “resulta paradójico: enfrentados como estamos al peligro existencial de una tragedia climática, instituciones del Estado que deberían dedicar sus esfuerzos a proteger a los ciudadanos y ciudadanas se dedican más bien a castigar con dureza las alertas que podrían conducir a un despertar social”.

“Insistimos en que la protesta del 6-A fue exquisitamente no violenta y en que no se produjeron daños contra el edificio del Congreso de los Diputados. Así, con esta acción no violenta, se pretendía contribuir al necesario debate y movilización social ante el cambio climático y sus crecientes impactos ambientales y sociales, reclamando la urgencia de medidas efectivas para enfriar el planeta en el marco de una transición ecológica y social justa, proceso indispensable para tener futuro” señalan en un comunicado en el que mostraron su solidaridad con las 15 personas arrestadas tras esa protesta climática, así como pidieron “el cierre de todos los procesos penales o sancionadores relacionados con estas acciones de legítima protesta social”.

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