El patrimonio minero de Coto Cortés: de Victorino Alonso a la amenaza de derribo

Ex trabajadores de la mina de Degaña piden salvar unos edificios cuya rehabilitación no está contemplada en los planes de restauración ambiental.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

La Primera Guerra Mundial marcó un punto de inflexión para la minería asturiana. La demanda de carbón impulsó nuevos pozos mineros, al tiempo que explotaciones artesanales se industrializaban para incrementar la producción de un mineral que cotizaba alto en una Europa que se desangraba en los campos de batalla.

Los ecos de esa gran eclosión minera también llegarían al Suroccidente asturiano. En 1919, un año después del fin de la Gran Guerra, se constituía una empresa para explotar de manera industrial el carbón de Degaña. Nacía Hullas del Coto Cortés, Minas de Cerredo y Anexas, una empresa que tras muchas toneladas de carbón acabaría en 2005 en manos de un empresario tristemente famoso: el leonés Victorino Alonso.

Tras pasar por las manos de Alonso y cerrar en 2019, el Ministerio de Transición Ecológica financia hoy la restauración ambiental de mina a cielo abierto de Zarréu/Cerredo (Degaña). Se trata de una actuación en el marco de los convenios de Transición Justa firmados con los territorios afectados por la descarbonización. Sin embargo, gran parte del patrimonio histórico de la minería de Degaña no tiene a día de hoy protección alguna y se está deteriorando a pasos agigantados. Los ex trabajadores de la explotación quieren que sea protegido y se le den nuevos usos. Denuncian que los planes de rehabilitación podrían llevarse por delante los edificios del complejo minero, ya que no está contemplada su rehabilitación.

Uno de los edificios en peligro.

Leandro Fernández Saavedra, miembro de la Asociación de Ex Mineros de Hullas Coto Cortés, ha manifestado su determinación para “salvar parte del patrimonio industrial que queda en Degaña de lo que fue la empresa”. Su temor, es, precisamente, que la restauración de la antigua explotación suponga también el derribo de algunos edificios que, a su juicio, podrían ser una pieza necesaria para poder reconvertir estos parajes un un polo con interés por su valor de arqueología industrial. “Llevamos peleando ya mucho tiempo porque quiere derruirlo todo. Intentamos salvar por lo menos parte de esos edificios y que quede un legado de lo que fue Hullas del Coto Cortés”.

Antigua torre del cable aéreo.

La asociación ha recibido el apoyo de Ovidio Zapico que este miércoles estuvo en Degaña para apoyar las reivindicaciones de los ex trabajadores. “No todo lo hay que derruir, hay cosas que hay que proteger, porque hay que mantener viva una memoria y hay que ser capaces de trasladar eso a las generaciones futura”, ha señalado el coordinador y candidato de IU para quien, además de un recurso cultural, es también un valor turístico que “hay que potenciar”.

Otro partido que ha manifestado su apoyo a las reivindicaciones de la asociación ha sido Foro Asturias. Para Adrián Pumares “la historia y el desarrollo de Cerredo y Degaña no se entiende sin la empresa Hullas del Coto Cortés (HCC)”. El partido ha defendido reconvertir los edificios en el museo de la minería del Suroccidente.

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