Llega la primavera y el movimiento memorialista y republicano se activa ante la celebración del 14 de abril, fecha de la proclamación de la Segunda Républica. La clave es la palabra “activa”, que equivale a decir que hasta este momento se mantiene en letargo. Con excepciones, el movimiento memorialista y aún más el republicano se mantiene en un preocupante letargo, salpicado con algunas celebraciones, como esta del 14 de abril. Y ya me dirán ustedes si no hay motivos suficientes no solo para la activación, sino para tomar la calle con indignación.
El gatopardismo de la Segunda Restauración o Régimen del 78 se ha quitado la careta y el proceso de involución es verdaderamente preocupante.
El primer poder, el económico, el nacido durante la Guerra Civil a golpe de mano de obra esclava, no tiene inconveniente en mostrar su fea pata del nacionalismo de cartera, eso sí con banderita rojigualda y anuncia su marcha a pseudoparaisos fiscales comunitarios como Holanda, ante políticas sociales no precisamente radicales de un Gobierno progresista, pero sin exagerar.
Las derechas españolas siempre consideraron el Gobierno como una propiedad y consideran una usurpación que lo detecta cualquiera que no sean ellos.
El aparataje de poder no desmontado del franquismo se ha tirado al monte y vemos a jueces insumisos, prevaricadores y despendolados, a una “policía patriótica” fabricando documentos ad hoc para dar armas a esos jueces contra el rojerio palido.
Los Medios de Comunicación en manos de esas mismas empresas de las que hablaba más arriba y de una banca crecida tras el rescate del Estado que jamás será devuelto, mienten, día sí, día también, al por mayor y de forma burda y soez, incluso pornográfica.
Esa misma banca que pedía “un Podemos de derechas” desmontó, en un abrir y cerrar de ojos, el proyecto “Ciudadanos” para montar el de Vox. Los tics pseudofascistas de los naranjas no les resultaban suficientes a estos banqueros de trapicheos burdos y escasa profesionalidad: querían un modelo mas cercano formalmente al de la Cruzada del 36. Esa banca que tiene pillada al PSOE y al PP, vía créditos impagables, por salva sea la parte. Por eso jamás pagarán el rescate.
Y todo eso en una autonosuya como la nuestra, desmontada ladrillo a ladrillo y con sus pastos tomados por el monte en su vaciada zona rural, sin esperanza y con sus jóvenes emprendiéndo el camino de la emigración.
Se cumplen cuatro años de la aprobación de una Ley de Memoria Histórica Democrática no perfecta, pero sí esperanzadora. Se demoró durante toda la legislatura pasada para ser aprobada justo antes de la bocina, al son de las trompetas electorales. Durante toda esta legislatura y con la pandemia como excusa, ha dormido el sueño de los justos, sin mover un papel, justo hasta este momento, en el que las trompetas electorales vuelven a sonar. Y así vamos, de oca en oca y de campaña en campaña. Y a las derechas todavía les parece inaceptable.
Y nosotros aquí, como las ranas nadando en la olla en el fuego, adormecidos y desactivados: ya llegará el 14 de abril.



























