La extrema derecha que logró dividir a la izquierda

Gijón inaugura un gobierno de Foro, PP y VOX que enfría las relaciones entre PSOE e IU

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

Carmen Moriyón tomó esta mañana el bastón de alcaldesa. El acuerdo político firmado la noche del viernes entre Foro, PP y Vox es algo más que un pacto de investidura. Se ha sustanciado con algunas dimisiones importantes, entre ellas la de Felechosa, el director de campaña de FORO, un factor importante que pone de manifiesto que lo que ha sucedido en Gijón desborda los límites del Foro anterior al 28M y ofrece otro partido de corte localista y ultra, un nuevo FORO, que nace del quiebro de la palabra otorgada y la confianza depositada de sus electores durante la campaña. Carmen Moriyón es alcaldesa incumpliendo su propia promesa: “nunca pactaremos con los extremos”, dijo y lo cierto es que han pactado sin vergüenza, sin pudor, de una forma realmente obscena.

En primer término, Cármen Moriyón, Alcaldesa de Gijón. Detrás, Luis Manuel Flórez, “Floro”.

El pacto de Foro, PP y Vox es la plasmación del Frente Único de derechas que aglutina al 56% de los votantes de Gijón. Es la proclamación de un nuevo ciclo político en la ciudad, en consonancia con el resto de capitales de provincia españolas y la ola reaccionaria que cubre en estos momentos a una gran parte de Europa. Foro se alinea con el PP de Núñez Feijóo y Manfred Webber en el Parlamento Europeo: pactar con la extrema derecha. “El centro derecha es una gran mareona” dijo la nueva regidora durante su discurso de investidura. A Gijón le espera un mandato de cuatro años que servirán para iniciar un giro ideológico radical en la sociología local. Vox ocupará la dirección de Igualdad y la concejalía Festejos. Estará en la Junta de Portavoces y en la Junta de Gobierno. No es ninguna tontería. La portavoz de su grupo municipal anunció en su intervención durante la toma de investidura del sábado su voluntad de aprobar medidas ideológicas en materia de familia y extendió el programa de VOX al conjunto de la acción del gobierno.

Foro se ha visto arrastrado por el PP, que deseaba el pacto con VOX desde el principio. Ni Jesús Martinez Salvador ni Adrián Pumares quisieron nunca pactar con el PSOE. Foro es la expresión de un sentido de época y ahora su gobierno tendrá que esperar a que desde Igualdad o desde Festejos se cometa un grave error para poder justificar la salida de VOX o, llevados al extremo, una moción de censura. Entregar a VOX Festejos es como entregar el Ministerio de Asuntos Exteriores. La imagen, la marca, el copyright de una ciudad está en Festejos. Entregar el Jovellanos y Divertia a VOX es normalizar la imagen reaccionaria de la ciudad desde la platea de un teatro. Vox comenzó perdiendo el pudor a reclamarse facha y después acaparó los hábitos de consumo cultural de la izquierda. La pregunta sigue siendo válida. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ¿Sueñan los fascistas con Radiohead? Aunque Carmen Moriyón recordó el melquiadismo de principios del pasado siglo en su discurso de investidura, estará más presente el sesgo ultraderechista en la acción política del gobierno, vestido con el mismo hedonismo feroz. Nunca antes pudo hacer tanto daño un concejal con tan poco. El pacto de investidura de este sábado evidencia que hay tres derechas unificadas pero que sólo una, VOX, controla la puesta en escena.

Ana González, de espaldas, tras entregar el bastón de Alcaldesa a Carmen Moriyón. Foto de David Aguilar Sánchez.

Batallas para un solo día

A escasas horas de la votación, en IU alguien creyó que la abstención era una buena fórmula para evitar que VOX gobernara, conformando un cordón sanitario. A escasas hora de la votación, alguien creyó que golpear al bazo del PSOE era una buena idea. En cambio, cuando un historiador se pregunte qué votó IU en la investidura del gobierno fascista de 2023, alguien le responderá que IU se abstuvo y prefirió no apoyar la candidatura del PSOE. Es difícil de digerir, cuando los socialistas apostaron por su candidato, siguiendo la lógica democrática que impone que gobierne el partido que ha sido más votado. Javier Suárez Llana no lo comprendió o no lo quiso comprender y prefirió lanzarse a la batalla de un sólo día, aportando más ruido en la víspera de la votación, tratando de inspirar un frente democrático que estaba sostenido con pies de barro. En cambio, el diputado de Más Asturies, Xabel Vegas, acertó este viernes cuando advirtió a navegantes: “si mañana Vox logra concejalías en Xixón será única y exclusivamente responsabilidad de la derecha (Foro y PP). Si alguien pretende situar siquiera un mínimo de responsabilidad en la izquierda, que se lo haga mirar”. La conclusión es que la izquierda sale más dividida. La distancia entre PSOE e IU se amplía y abre grietas en Convocatoria por Asturias.

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