Un San Mateo antifascista

Un multitudinaria y festiva movilización reclama la dimisión de Canteli, y responde a los intentos de convertir a los agredidos en agresores.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Alfredo Canteli echó gasolina al fuego el pasado domingo banalizando la agresión a Jorge Fernández y Rubén Rosón, militantes de AMA Asturies, apaleados por un grupo de fascistas, y un comunicado redactado con IA, escrito a regañadientes y sin ninguna disculpa por sus anteriores palabras, no ha servido para que las aguas se calmasen. Tampoco ayudaron las posteriores palabras de Alejandro Álvarez-Buylla, abogado defensor de los acusados, a los que calificó como un grupo de jóvenes “de buena familia”, y que encajan con las recientes informaciones sobre los vínculos de algunos acusados con el entorno social del alcalde.

La indignación con lo que parece el intento de encubrir a los hijos de familias bien conectadas con el poder local, o incluso de terminar convirtiendo a los agredidos en agresores, despolitizando el ataque, y convirtiendo la paliza en “desafortunado incidente” propio de la nocturnidad y la ebriedad, volvió a llenar este sábado las plazas del Ayuntamiento y la Catedral.

Foto: Pablo Lorenzana
Foto: Pablo Lorenzana
Foto: Pablo Lorenzana
Foto: Pablo Lorenzana

Personas de todas las edades, ovetenses y del resto de Asturies, acudieron a la llamada de Fiestes Populares y AMA Asturies, respaldada por partidos, sindicatos y otras organizaciones sociales, en una concentración que superó con mucho la asistencia al reciente pregón de San Mateo.

Un ambiente de fraternidad y un antifascismo sonriente, para todos los públicos, reinaba desde las siete de la tarde en la plaza del Ayuntamiento, cuando se iniciaba un programa festivo y reivindicativo que se prolongó hasta bien entrada la noche. Muchas personas habían llegado desde sus casas con pancartas de elaboración propia, como una en la que se podía leer “La buena gente no da palizas”.

“Hacía falta que empezáramos a reaccionar con lo que se nos viene” comentaba uno de los manifestantes, impresionado por la respuesta social, tan solo una semana después de la anterior movilización. “Somos más” era justo el lema de una convocatoria que ha querido infundir autoconfianza y esperanza a quienes no se resignan a un triunfo electoral de la ultraderecha.

Al grito de ‘Asturias será la tumba del fascismo’, ‘No estáis solos’, ‘Canteli, dimisión’ o “La buena familia, familia antifascista”, los participantes en la concentración arroparon a los militantes golpeados el pasado jueves en una caseta de Fiestes Populares, y que con voz firme se dirigieron al público congregado.

Jorge Fernández y Rubén Rosón. Foto: Pablo Lorenzana

Para Rosón, las muestras de apoyo indican que la batalla contra el nuevo fascismo no está perdida. “Hay una luz en Asturies que alumbra al mundo entero para apartar las sombras de la ultraderecha” proclamó el médico de familia y ex concejal de Economía y Hacienda tirando de los versos de la canción de Chicho Sánchez Ferlosio. También pidió al alcalde de la capital asturiana, Alfredo Canteli, que “se marche ya” por el ser el “último vecino de Oviedo en condenar la paliza, obligado por la presión”.

“Les vamos a parar los pies a los fascistas”, afirmó Fernández, que pidió no normalizar el clima de violencia que favorecen los discursos de Vox. “Señor Abascal, no le tenemos miedo ni a usted ni a su partido” advirtió el también médico, para el que cotidianamente se producen agresiones racistas y homófobas que no tienen trascendencia pública, pero que contribuyen a generar un ambiente de retaimiento en los sectores señalados por la ultraderecha.

Tras la concentración, los asistentes, acompañados por la Charanga Ventolín, marcharon coreando cánticos antifascistas hasta la Plaza de la Catedral, donde esperaban los músicos, entre ellos los “invitados sorpresa”: Rozalén y Rodrigo Cuevas. La artista manchega arrancó el recital con una versión de “La Belleza” de Luis Eduardo Aute, y un llamamiento a desterrar la violencia de la vida pública. Tras ella tomó el relevo Rodrigo Cuevas que celebró la multitudinaria participación en los actos: “¡Qué maravilla ver tantos antifascistas xuntos!”

Marisa Valle Rosso, Ramsés y Ambás y Dixebra completaron el festival “Somos Más”, que tuvo que acabar antes de lo previsto por imposición del Ayuntamiento, que también puso dificultades a la ampliación del escenario así como a la carga y descarga de los equipos de sonido.

Fotos: Pablo Lorenzana

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