Construidas para dar una alternativa a los problemas estructurales de sus viviendas, una antigua colonia de promoción pública declarada en ruina, los vecinos de la comunidad minera de Pumarabule se encuentran en la actualidad atrapados en un laberinto burocrático a cuenta de la adjudicación paralizada de los nuevos pisos construidos por VIPASA en esta parroquia del concejo de Siero.
La no adjudicación de las casas ha llevado a su deterioro y vandalización, tal y como este sábado han querido mostrar unos vecinos que siguen sin disponer de la alternativa construida por el Principado, que ve imposible desde el punto de vista legal la venta de propiedades públicas a los vecinos, propietarios de la antiguas casas públicas ahora en ruinas.
“En 2020,el Principado se comprometió por escrito a hacerse cargo de las viviendas en ruinas y permitirnos adquirirlas nuevas. Sin embargo, ahora, tres años después, se incumple lo que consta en documentos oficiales y se limita la opción a un alquiler exclusivamente para quienes tengan rentas bajas y carezcan de otras propiedades, obligándonos además a hacernos cargo de los costes asociados a nuestras viviendas en ruina, incluido el posible derribo” señalan en un comunicado en el que piden una reunión con Adrián Barbón y Ángel García, “Cepi”, alcalde de Siero.



























