La izquierda descoordinada

La mala sincronización entre los consejeros del gobierno asturiano empieza a agotar la paciencia de Convocatoria por Asturias

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

Serios problemas de coordinación entre los consejeros del gobierno asturiano. Podemos afinar un poco más. Serios problemas entre consejeros de una misma parte del gobierno de coalición asturiano. Y aún podemos afinar todavía un poco más. Serios problemas entre consejeros de una parte (FSA) del gobierno reformista y progresista de coalición, a los ojos de otro consejero de la otra parte (Convocatoria por Asturias) del gobierno de coalición. Quizá esta podría ser la dinámica de este ejecutivo a lo largo de la legislatura. Los medios hemos prestado atención a la luz reflejada que proyectaban estos tres satélites, pero el foco debería estar en el dedo de la vicepresidenta del Gobierno. Mala sincronización, por lo tanto, de Gimena Llamedo.

El arte de la paciencia. En IU empiezan a dar síntomas de hastío. Falta mucho para que su vaso rebose, pero poco a poco se llena. Entre la consejería de Agricultura y Pesca y la consejería de Industria hay problemas de coordinación a cuenta del Real Decreto que regula la implantación de las eólicas marinas en el Cantábrico. Mientras se está redactando la norma, el gobierno de Pedro Sánchez ha puesto de manera unívoca sobre la mesa del gobierno del Principado las discrepancias entre los tres consejeros. En Industria, Roqueñí considera que no es necesario alegar nada sobre esta ley, mientras los consejeros de Medio Rural y Política Agraria y Ordenación del Territorio creen, respectivamente, que sí lo es. No hay ninguna confrontación grave sobre este asunto, no teman, tampoco llegará la sangre al río, pero este tipo de situaciones erosionan la relación entre los socios de gobierno, entre los consejeros, principalmente, y generan climas que suelen ser el caldo de cultivo para la confrontación cuando se hacen visibles.

Ovidio Zapico. Foto: David Aguilar Sánchez

En el socio minoritario del ejecutivo de Barbón comienza a cuajar la idea de que Nieves Roqueñi no consulta a nadie sus decisiones. Y lo cierto es que, entre quienes creen, como la consejera de Industria, que no es necesario alegar al Real Decreto que regula la implantación de parques eólicos marinos y los que sí consideran, como Ovidio Zapico o Marcelino Marcos, se sitúan las empresas energéticas. En el imaginario de cualquier ciudadano asturiano medianamente informado, no está claro qué papel juega la consejería de Industria, si su función es la de defender los intereses generales de los asturianos o es la de prestar una atención excesiva a los intereses exclusivos de las energéticas. Y no se trata sólo de una impresión de carácter externo, a ojos de los medios de comunicación. También se observa y se traslada esta impresión desde el seno de la administración autonómica. Roqueñí va por libre.

Marcelino Marcos

Cuál puede ser el porvenir de la política asturiana en 2024 después de estos meses tan críticos que ha vivido la comunidad a raíz de lo que ha sucedido con el vial de Jove u ArcelorMittal. Podemos entrever algunas cosas. Para Asturias será muy importante la interacción entre la política regional y la política nacional, porque este año se definirán muchos aspectos del gobierno de Pedro Sánchez que nos dirán como está la temperatura en el país: elecciones en el País Vasco, en Cataluña, en Europa. Este escenario parcial y total de tan alta intensidad perfilará cómo será la relación entre el gobierno de Pedro Sánchez y el gobierno de Adrián Barbón. La FSA intentará reafirmarse como uno de los tres gobiernos autonómicos del PSOE, cuatro si es que Illa gana las catalanas, algo que será insuficiente para mejorar la comunicación con los ministerios, como ha sucedido con el de Oscar Puente estos días, a cuenta de la alternativa al vial de Jove o la ampliación de las obras en la Y a la altura del nudo de Serín. A eso, sumen cómo la política concibe interesantes circunstancias hace unos meses imprevistas. SEPIDES será determinante en la ZALIA. Su presidente, Pachi Blanco, fue poco menos que repudiado para estar en las listas de la FSA al Congreso de los Diputados. Quien sabe si conviene tratar mejor a su presidente a partir de ahora.

Juan Cofiño, vicepresidente asturiano y promotor de la Ley de Calidad Ambiental. Foto: Iván G. Fernández

Mejor la coordinación. Sin lugar a dudas, a Barbón le convendría ecualizar el mensaje de sus consejeros. Cuando uno recuerda al ex vicepresidente Juan Cofiño, hoy presidente de la Junta del Principado, sabe perfectamente que lo que ha sucedido esta semana entre Roqueñí, Marcos y Zapico no habría ocurrido nunca.

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