Carlos Arias Cancio es el presidente de la Asociación de Vecinos de La Calzada. Este diseñador gráfico está al frente de una de las asociaciones más importantes de Gijón y una de las principales impulsoras del rechazo a la alternativa del vial de Jove presentada hace dos semanas por el Secretario de Estado de Transportes a la Alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, y el Consejero de Fomento, Alejandro Calvo. Junto al resto del movimiento vecinal integrado en la Federación de Asociaciones de Vecinos y liderada por Manuel Cañete, tratamos de ver la temperatura real que hay en el barrio de la zona oeste de Gijón y que capacidad tienen para iniciar la movilización.
Como analiza el relato que se está construyendo sobre el Vial de Jove. Lo digo porque hemos pasado en cuestión de dos semanas del “fiasco” al “fraude electoral”
Quiero marcar una distancia porque estoy representando a todos los vecinos del barrio de La Calzada y nos perdemos en estos vericuetos y estrategias. Estamos centrados en que nos solucionen el problema. Mientras los políticos hacen esta especie de crítica y contra-crítica, los camiones siguen pasando y La Calzada continúa depauperada. Insisto en que no se pierda el objetivo de todo esto que no es otro que La Calzada se pueda modernizar. Para mi eso es lo fundamental. Meterme en esas disquisiciones es muy complicado para mí. Esto es un tópico pero pediría altura de miras y se sumase a los vecinos para desatascar la ciudad. La ciudad está en una especie de muerte dulce, en un dejarse ir. Al mismo tiempo, creo que este puede ser un buen revulsivo para ponernos las pilas o ya, definitivamente, cerrar la puerta y despedirnos.
“Las asociaciones vecinales y medioambientales tenemos la obligación de inyectar ilusión y esperanza”
No tengo muy claro si por el tipo de perfil demográfico y sociológico de Gijón, esta ciudad no está para grandes aventuras
Hay una resignación. Me preguntaban por qué la gente no se manifiesta contra la contaminación. Creo que en gran medida es por la resignación. Las asociaciones vecinales y medioambientales tenemos la obligación de inyectar ilusión y esperanza. Creo que a veces tienen la sensación de que no se puede cambiar. Hay nostalgia de los 90.
Nostalgia por un liderazgo.
Por un plan de ciudad. Los 90 duraron en Gijón más que en otras ciudades. Es nostalgia por un plan de ciudad. Hay que salir de ese ensimismamiento y mirar al futuro todos juntos y no embarrarse en pequeñas miserias. Buscar y abrir a la gente que se ha ido resignando.

Qué valoración hace de la propuesta de la Agrupación socialista de Gijón de incorporar a los vecinos en una mesa de trabajo.
Tenemos que estar todos para tener una visión global de la ciudad. Nosotros, los afectados, tenemos que tener nuestra visibilidad. La gente que ve que los camiones pasan a 10 metros de sus casas y que llevan 30 años esperando a que cambie todo, tienen el derecho a su visibilidad y es de justicia que la tenga, que tenga el derecho a patalear. Eso es importante y lo que hay que hacer es sumar, construir todos juntos. Es lo único que nos va a sacar de esto. No podemos estar contentos con esta parcela de derrota.
¿La alternativa de Aboño ha sido sometido a juicio por la asociación?
Yo no soy técnico. Los políticos son quienes tienen que darnos opciones reales, no quimeras. He oído hablar de túneles, ocurrencias, lo único que es cierto es que no podemos estar así 30 años mas en la ciudad. No lo aguantará la zona oeste ni la ciudad entera.
Hace unos días se celebró una reunión abierta convocada por la Federación de Asociaciones de Vecinos para definir las movilizaciones. ¿Cómo definiría esa reunión?
Fue una reunión, en parte, catártica. En las intervenciones que tuve, traté de insuflar ilusión en la gente. Después se han ido hablando de distintas intervenciones encaminadas hacia una gran manifestación que fuera la expresión de nuestra fuerza y también, hasta la gran manifestación, es necesario tratar de implicar al mayor número de personas, de organizaciones, de políticos. Se que es difícil hablar de esto pero deben aparcar sus diferencias y pensar en grande.
¿Debería implicarse la Autoridad Portuaria en este proceso?
Debería haber más transferencia con el Puerto porque nos afecta a todos. Tengo la sensación de que hay mucha opacidad con el plan que tenga el puerto en el medio y largo plazo. Y nos afecta a todos y puede tener consecuencias para todos. Desde un punto de vista democrático, es importante que nos enteremos de lo que ocurre.
En el medio plazo cabe la posibilidad de que se instale una factoría de baterías, Preco no parece estar completamente descartada y Zima mantiene su apuesta con la factoría de eólicos. ¿Es razonable que haya un polígono industrial pegado a un distrito de la ciudad?
En África existen las llamadas zonas de sacrificio. Espacios que no queremos ver sobre los que hay manga ancha para cualquier cosa porque son zonas que se dan por perdidas, son zonas muertes de una parte de la ciudad. Que nadie piense en el resto de la ciudad que eso no va con ellos. El puerto debe ser más transparente. Estas empresas dan un poco de miedo y debemos estar un poco más informados. Son cambios que afectarán a todos. No sólo al oeste. Cuando el carbón se va al mar, al día siguiente está en San Lorenzo. Todo lo que hay en el puerto es muy opaco y, en cambio, es muy importante. A todos nos afecta y a todos nos afectará en el desarrollo de la ciudad…Igual que nos cansamos de ver infografías, sin embargo, en el puerto no vemos nada y cuando no se ve nada, uno desconfía.



























