El alcalde de Oviedo/Uviéu, Alfredo Canteli, ha asegurado este jueves que los pisos turísticos no son un “problema” en la capital asturiana, aunque ha abogado por regularlos para que “no crezcan excesivamente” y exista un equilibrio con la actividad hotelera.
Así lo ha dicho el regidor en respuesta a las preguntas de los periodistas antes de asistir a la clausura de uno de los talleres del programa ‘¿Qué sabemos de Economía?’ en el colegio Santa María del Naranco.
Canteli ha comentado que Oviedo parte de “unas cifras muy bajas” en relación al número de viviendas turísticas, por lo que, aunque “se hayan duplicado”, en estos momentos no suponen un “peligro”. “Eso no quiere decir que, a futuro, no haya que controlarlo y haya que regularlo, pero no es el problema de Oviedo en absoluto”, ha recalcado antes de señalar que la Concejalía de Turismo está implicada en esta cuestión desde “hace meses”.

Las declaraciones del alcalde llegan en un momento en el que el precio del alquiler convencional, no estacional, se ha disparado hasta los 8,9 euros el metro cuadrado, más 9 en barrios como el Oviedo Antiguo, especialmente afectado por la expansión de las VUT, que han crecido un 75% en la capital desde 2019.
La oferta de alquileres de temporada en Oviedo/Uviéu se disparó un 121 por ciento en el primer trimestre de este año respecto al mismo periodo del pasado ejercicio, hasta representar el 7 por ciento del total, mientras que la de los alquiles permanentes se ha contraído un 46 por ciento, según el estudio publicado este miércoles por le portal inmobiliario Idealista.
Críticas de Llamazares
Gaspar Llamazares, portavoz de IU en la capital asturiana, ha pedido al alcalde “moderar su euforia turística” y aplicar una moratoria a las VUT para “corregir el desequilibrio entre el alquiler turístico y el residencial”.

En opinión del portavoz de la coalición Convocatoria por Oviedo “Oviedo puede matar la gallina de los huevos de oro” si apuesta por un turismo que destruye el pequeño comercio de barrio, vacía el centro histórico y empobrece y expulsa a los jóvenes, que “ya están destinando más de la mitad de sus salarios en pagar alquileres”.
Desde IU-Convocatoria apuestan por definir zonas tensionadas, así como por impulsar una oficina municipal de mediación entre propietarios e inquilinos que saque al mercado los 14.000 pisos vacíos que hay en la capital asturiana.
Llamazares ha mostrado también su preocupación porque el proyecto del fondo suizo Ginkgo para la Fábrica de Gas sea finalmente destinado a fomentar más vivienda turística.



























