“Una fe provisional”, GG Quintanilla y Pablo Und Destruktion en Taberna Narciso

El músico vasco interpretará los temas de su último álbum acompañado del asturiano, productor del disco.

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

Garikoitz Gamarra es GG Quintanilla, una suerte de cantautor que se deslizó por el tecno pop y ahora lo hace por el folk. La creatividad muchas veces es eso, convertir la música en una trayectoria que puede ir de la canción melódica al punk, de la electrónica al pop. Sea como fuere, la solidez de sus letras desbordan la propia música. El compositor vasco estará en la Taberna Narciso de Teverga este viernes a partir de las cinco de la tarde para presentar sus dos últimos trabajos, Una fe provisional y Mocemática, dos álbumes muy distintos entre sí que ofrecen, a su vez, una visión casi integral del potencial creativo de GG Quintanilla. El vasco estará acompañado de Pablo Und Destruktion, productor de Una fe provisional, e interpretará también algunos temas en la emblemática taberna tevergana.

Una fe provisional es una trabajo que se desenvuelve en el folk y en gran medida en los sonidos fronterizos, con un tono melancólico y crepuscular, en ocasiones, pícaro, provocando quiebros en cada verso, en su propia voz, ensanchando el horizonte irregular de Nacho Vegas, siguiendo la estela rota de Nacho García. Una música que cobra más sentido en los márgenes de la realidad que en convencionalismo indie-pop.

El músico y escritor Pablo Und Destruktion.

Y al mismo tiempo que Una fe provisional abordo de un modo introspectivo la trayectoria de un cantautor que reverbera a Lou Reed, “Mocematic” es su contrapunto, la traducción del universo Mocedades al universo GG Quintanilla . El nombre refunde el sonido “Metamatic” de John Foxx con las melodías y textos de Mocedades y es, efectivamente, otra cosa, una suerte de Serge Gainsbourg tecno y perversos donde se cambia el edulcorante y la filantropía de las versiones originales por hielo, antropofagia y humor negro. Como afirma Quintanilla, ““Detrás de esas canciones hay dos nombres propios: Juan Carlos Calderón y Amaya Uranga, el director de la película y la estrella. Calderón es uno de los grandes compositores de canción melódica de los setenta, junto a Manuel Alejandro y Augusto Algueró”.

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