Las guerras adrianas (Cap. XXIX): El problema de Barbonia

La corriente de pensamiento nacional predominante es que el Secretario de la FSA sobra

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

No habrá ruptura. No, al menos, por ahora, ni probablemente dentro de un año ni de tres. No la habrá por parte del Alcalde. Los acontecimientos en Siero están muy medidos, aunque no pierdan la intensidad de un sonoro terremoto. La gasolina con la que se está regando la política asturiana estos días es de alto octanaje y en cualquier momento, todo podría explotar. Los bomberos del PSOE observan el comportamiento del fuego. Temen que todo sea devorado por la soberbia y las llamas.

Como hemos anticipado en Nortes, la desestabilización del gobierno de Ángel García Cepi estaba prevista desde hace bastantes meses. Quédense con la foto de Queipo y el Alcalde. El 1 de febrero comenzaron los problemas. La dimisión de la ex-concejal de Urbanismo, Susana Madera primero y de Alberto Pajares, exconcejal de Hacienda, después, forman parte de una voladura controlada. El informe de daños entra dentro de lo previsto. Tan controlada fue la explosión que la edil no se ha ido antes sin tener asegurado un colchón político sobre el que caerse después de saltar por la ventana. Los bomberos del PSOE siempre atentos. Desde Suárez de la Riva y desde Santa Teresa, se llegaron a “tocar” a cuatro concejales, pero sólo dos, con un vínculo emocional que trascendía más allá del político, aceptaron bajarse del tren de Siero. ¡Más madera!, ¡más madera!.

Ángel García “Cepi”. Foto de Kike Garyart.

No es un dato menor que los gabinetes de este gobierno se han convertido en un camarote de los Hermanos Marx en el que puede caber todo el mundo, aunque no ejerzan necesariamente la tarea de la forma más eficiente y exigible. En el camarote de Barbonia cabe todo el mundo y dos huevos duros. Es normal que esto suceda porque la lógica, en los recursos humanos de Suárez de la Riva, es otra. La dinámica interna de este gobierno se codifica bajo las reglas del poder, más parecidas a House of Cards que a El Ala oeste de la Casa Blanca. Por lo tanto, nada que objetar sobre el asunto. Maneras de gobernar. A veces, quienes ocupan los cargos no son los mejores, sino los más dóciles o los más mediocres. En cualquier caso, eso sólo lo tendrán que valorar, posteriormente, los ciudadanos. ¿Será en 2027? No está tan claro, si es que no se anticipan las elecciones, horizonte que algunos socialistas ya toman en cuenta como hipótesis de trabajo.

Adrián Barbón acudió a un acto este lunes en el hotel Ritz Los Blasones de Burgos, acompañado del Secretario General de la Federación Socialista de Castilla y León, José Luis Tudanca y el ex-alcalde de Burgos, concejal en la oposición, Daniel de la Rosa y la diputada provincial Nuria Barrio. El aforo no superó las 20 personas. Otro reverendo fracaso encadenado a la celebración de la asamblea abierta. El aquelarre de entonces preveía la presencia de 500 afiliados arropando a Adrián Barbón. Equipo de sonido en la calle, megafonía, coro a las puertas de la sede de La Ería. Todo estaba preparado para un baño de militancia. Lamentablemente, tan sólo acudieron 200, la mayoría trabajadores, cargos institucionales y políticos, llamados a toque de corneta. Se pretendía repetir la escena de Ferraz, con un Barbón subido a hombros, como en los viejos tiempos. Pero las intervenciones de quienes tomaron la palabra fueron previamente escritas, venían ya preparadas, enlatadas y ordenadas en el tiempo. Era material manufacturado. La puesta en escena resultó tan forzada que nadie se la creyó.

Los secretarios locales de algunas de las agrupaciones más importantes de la Federación ya le han hecho saber a Adrián Barbón y a Adriana Lastra, bien directamente, bien de manera implícita, mediante un solemne silencio, que no comparten su modelo de gestión del partido. Barbonia se descompone. En Burgos, menos de 20 personas. Pedro Sánchez vuelve a hacer patente su idea del hiperliderazgo. En Castilla y León, no lo hay. Para cerrar la crisis en Asturias, la reunión del próximo 23 de mayo con alcaldes y portavoces municipales pretenderá dar una imagen de unidad en torno a Barbón pero, a puerta cerrada, será otra cosa. Algunos esperan una boda roja. No será ni lo uno ni lo otro. Aunque esa reunión llegue tarde y con heridas abiertas e infectadas, el Secretario General aún tiene margen de maniobra. Atentos a Cepi.

Un momento de la asamblea. Foto: FSA-PSOE

Con la Asamblea abierta del 8 de mayo, Adrián Barbón quiso anticipar su reelección a la Secretaría General y unir su designación a la de la Presidencia del Principado. Barbón hizo una lectura del hiperliderazgo de Ferraz en clave personal, tratando de atornillar su silla al poder, antes de que un carpintero le serrara las patas. Pedro Sánchez afirmó entonces que hacían falta nuevos liderazgos en las comunidades, liderazgos que trascendieran más allá de los partidos. Lo hizo pocos días antes de que suspendiera su agenda a finales de abril. En ese sentido, Sánchez cuestionó el rumbo de los Secretarios de Extremadura, de Madrid, de Castilla y León, de Andalucía y, también, de Barbonia. Los cinco días sirvieron para que subiera el nivel del agua y ver cuántos corchos flotaban. Lo veremos en el próximo congreso. De todos esos, no quedará ninguno. Por ese motivo, Barbón se anticipó hace un par de semanas a los tiempos marcados por Ferraz como ya lo había hecho antes para designar a Lady Macbeth como cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Asturias. La Asamblea fue la manera en que se concibió el repliegue, a sabiendas de que en el PSOE federal estos movimientos no gustan nada.

A estas alturas del relato, el mayor problema de Barbón no está en Asturias, sino en Puerta del Hierro. El gran error de Barbón fue llamar a la persona equivocada tras las elecciones generales. La llamada que tendría que haber hecho entonces era a Pedro Sánchez y no la otra. El segundo gran error ha sido ligar su destino como Secretario General de la FSA a su próxima candidatura a la Presidencia del Principado. Si es capaz de mantener separados ambos itinerarios, aun podría conservar todas las papeletas para volver a ser candidato a la presidencia del Principado. Las agrupaciones ya piensan en la “operación bicefalia”.

Afiliados de la FSA a las puertas de Ferraz, durante el último Comité Federal del PSOE.

Para defender la Secretaría General, Barbón ha puesto por delante un gobierno, piensan en su partido: “ahora toca desmontar la Secretaría y después intervenir en los asuntos institucionales del Principado hasta que haya un nuevo candidato”, afirman fuentes socialistas si el Secretario General no corrige su postura en los próximos días. El gobierno de Barbón conserva algunos buenos consejeros que, sin embargo, se sienten sin un rumbo político definido. La 13ª, puede ser la legislatura 2023-2025, si no es capaz de manejar el barco.

Las guerras adrianas son el relato de una realidad palmaria que hoy tiene su reflejo en la prensa nacional. El problema, por lo tanto, no es la prensa, ni los bulos. El problema en Barbonia es Adrián Barbón cuando un completo desconocido aterrizó desde Bruselas y casi lo saca del gobierno con cinco meses de campaña. Al PP sólo le faltaron 750 votos en la circunscripción oriental para ganar otro diputado. Con ese resultado, el balance de las autonómicas habría sido otro. En Moncloa ya le han indicado dónde está la puerta de salida. La corriente de pensamiento nacional predominante es que el Secretario de la FSA sobra. Conviene que se esfuerce en ganar las elecciones europeas en Asturias y cambiar su orientación en el gobierno, porque de lo contrario, afirman, “no le va a salvar ni la caridad”.

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