Cabeza alta. Las seis sindicalistas de La Suiza no han mostrado ningún tipo de arrepentimiento por su campaña contra los dueños de la desaparecida pastelería gijonesa, sino al contrario mucho orgullo por los hechos por los que han sido condenados a tres años y medios de cárcel. “Lo único que hicimos fue defender los derechos de la clase trabajadora” proclamó Héctor González, uno de los condenados, que ante una abarrotada Plaza Mayor de Xixón se reafirmó en que “esto va de condiciones laborales y de libertades”, y retó a los presentes a imaginar un mundo sin sindicatos, organizaciones a las que definió como “última trinchera” para defender las condiciones de vida de la mayoría social.
Luara Chao, otra de las condenadas, agradeció a quienes están apoyando a diario al colectivo en una lucha por libertades básicas que dura ya siete años: “Lo único que hemos hecho es sindicalismo”. “Es un chute de energía ver a tanta gente aquí” subrayó Chao con respecto a una movilización que congregó un público numeroso, con una fuerte presencia juvenil, y que contó con el respaldo de representantes de todos los partidos progresistas y sindicatos de clase, así como de figuras del mundo de la cultura como Nacho Vegas y Rodrigo Cuevas.

“Este caso busca reprimir cualquier tipo de movimiento social” advirtió Álvaro del Río, secretario regional de la CNT astur-leonesa, con respecto a una sentencia que podría sentar precedente para encarcelar a ecologistas o feministas, señaló.

Gracias a la mediación de las ediles de IU y Podemos Noelia Ordieres y Olaya Suárez, tres de las condenadas pudieron mostrar la bandera del caso en el balcón municipal del Ayuntamiento de Xixón.
A la espera de nuevas movilizaciones las condenadas confían en la batalla emprendida por su equipo legal para evitar la entrada en prisión. Una colecta de dinero cerró la concentración en la que los gritos de “¡Que viva la lucha de la clase trabajadora!” y “¡No estáis solas!” fueron coreados por toda la plaza.



























