Fue una de las artistas más conocidas de su época, pero a su trágico final siguió un gran manto de olvido del que poco a poco está saliendo la que fue mundialmente conocida en los años 20 y 30 del pasado siglo como “La Asturianita”. Regina García López nació Valtravieso, Valdés, Asturies, en 1898, el mismo año en que España perdía sus últimas colonias de “ultramar”. Cuando tenía nueve años un accidente en el aserradero de su padre le dejó sin brazos. Pese a ello, gracias a su inteligencia y fuerza de voluntad, aprendió a realizar todas las actividades con la ayuda de su boca y sus pies.
Regina, que pudo estudiar hasta los 15 años gracias a la protección de un indiano de Luarca, escribía a máquina, pintaba, cosía, comía, bebía, conducía un automóvil e incluso disparaba un fusil contando con la destreza de sus pies. Si bien la pérdida de su plaza en la escuela le alejó de su sueño de estudiar magisterio y convertirse en maestra, llegando incluso a pensar en el suicidio, logró desempeñarse con tal maestría en el uso de sus pies, que la exhibición de sus capacidades se convirtió en carne de espectáculo variedades, una fórmula de la época, no exenta de altas dosis de crueldad, con especial predilección por los cuerpos anómalos como el suyo.
Su debut se produjo en 1919 en el Teatro Jovellanos de Xixón, nada más y nada menos que ante la infanta Isabel de Borbón. Inició desde entonces una larga y exitosa carrera artística que la llevó a teatros de toda Europa y América.
En 1923 se casó con Juan Dámaso de Cisneros, uno de sus admiradores, al que había conocido tras una actuación en Avilés. Tuvieron tres hijos. El matrimonio, no obstante, se separó pocos años después.


En la cumbre de su carrera fue recibida por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca. Cuenta la leyenda que el presidente estadounidense le tendió instintivamente la mano y La Asturianita le ofreció el pie.
La Asturianita nunca olvidó sus duros orígenes y durante la Segunda República puso en marcha un proyecto para tratar de mejorar la educación de los niños de familias pobres. Un proyecto educativo laico, que no gustó a las fuerzas conservadoras, y que le pasaría factura tras la guerra. No obstante, La Asturianita, no solo tendría problemas con los franquistas. En el año 1937, en plena ola de histeria y paranoia en el Madrid asediado, fue encarcelada por las autoridades del Frente Popular en la cárcel de mujeres de Ventas, sospechosa de espiar para el bando franquista. Liberada tras la derrota de la República, poco después volvió a ser encarcelada, en esta ocasión acusada de espiar para el bando republicano. De nuevo en la cárcel de Ventas, coincide con las 13 Rosas, las militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas fusiladas por la dictadura en agosto de 1939.

En 1942 se celebró el juicio, en el que el representante de la Fiscalía pidió para ella 30 años de cárcel. Fue finalmente declarada inocente, pero quedó recluida, considerada enferma mental. En el centro psiquiátrico de Madrid enfermó de tifus y falleció el 22 de mayo de 1942 a los 43 años.
Presentación en La Benéfica y Matadero Uno
En “La Asturianita”, nueva novela de Pilar Sánchez Vicente conecta la vida de Regina García López con otra mujer con el mismo nombre: Regina García García, escritora socialista muy activa en los años 30 del pasado siglo y que al finalizar la Guerra Civil fue detenida y condenada a doce años de presión también en la cárcel de Ventas, donde coincidió con la artista asturiana.

La presentación de “La Asturianita”, editada por Orpheus, se celebrará este sábado 17 de mayo, a las 12.00 horas, en el espacio cultural La Benéfica de Piloña, que celebra su aniversario, con la participación del artista asturiano Rodrigo Cuevas, autor del prólogo de la obra, y también involucrado junto a Sánchez Vicente en la recuperación de la memoria de esta celebridad internacional de principios del siglo XX.
Moderará las intervenciones Arantza Margolles Beran, historiadora y colaboradora de NORTES. Posteriormente a la presentación, de 13.00 horas a 16.00 horas se celebrará sesión musical con el DJ francés Pascal Kleiman. Este artista nació sin brazos y es conocido en la escena musical europea como “El asombroso Pascal”. Durante la presentación se degustarán rosquillas de la confitería Briz, en Oviedo/Uviéu, idénticas a las que se degustaron en la boda de Regina García López.
El domingo volverá presentarse el libro en sesión vermú en la librería ovetense Matadero Uno.



























