Las malas relaciones entre Ángel García “Cepi” y Podemos, cuya representante en el pleno municipal es la edil Silvia Tárano, son conocidas. Este jueves el alcalde volvió a escenificarlas ausentándose de la reunión mantenida con la delegación de Podemos en el marco de una negociación presupuestaria en la que el PSOE, con mayoría absoluta, no necesita hacer concesiones.
Tárano y su grupo aprovecharon la ocasión para mostrar sus prioridades municipales: frenar las privatizaciones y desprivatizar aquellos servicios que puedan volver a la gestión pública, rehabilitar toda la vivienda municipal para ponerla en alquiler y construir un mínimo de 30 viviendas municipales, y crear una empresa municipal de autobuses en un concejo que a día de hoy carece de transporte colectivo propio.



























