“Pan y Roses” esquiva la censura israelí

El festival da la vuelta al veto a Basim Khandaqji y convierte la presentación de su libro en un acto de apoyo a Palestina.

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

Israel prohibió viajar a España a uno de los invitados del festival “Pan y Roses”, el novelista palestino Basim Khandaqji, ganador del Premio Booker de las Letras Árabes por “Una máscara del color del cielo” (Hoja de Lata, 2025), así como a su hermano Youssef que tenía previsto representarlo en el evento asturiano pormovido por la Dirección General de Agenda 2030 y la editorial Hoja de Lata. Pese a todo, la organización siguió adelante con el acto, que finalmente tuvo que realizarse por videoconferencia ante un nutrido público que llenó la sala grande de Almacenes Industriales.

La novelista Pilar Sánchez Vicente condujo la conversación con el escritor palestino recién liberado tras 21 años en las cárceles israelíes, los transcurridos desde la Segunda Intifada, en la que participó en la resistencia laica y de izquierdas, y el actual cambio de prsioneros. “No es un plaz de paz. Llamarlo así es una broma de mal gusto” explicó el autor desde Egipto, donde se encuentra deportado por Israel.

Arqueología y colonialismo

El protagonista de “Una máscara del color del cielo” es Nur, un joven palestino, aspirante a arqueólogo, que vive de manera precaria en una campo de refugiados de Ramala, y que gracias a hacerse con el documento de identidad de un israelí, logra moverse libremente por Israel y hacer realidad el sueño de trabajar en una excavación arqueológica.

Pilar Sánchez Vicente y Daniel Álvarez Prendes. Foto: Alehandro Nafría
Xuacu Amieva. Foto: Alejandro Nafría

Las elección de la arqueología no es casual. Basim Khandaqji considera que el estudio del pasado es un campo de disputa política sobre el presente y el futuro. “El objetivo del colonialismo es volver a escribir la historia de los colonizados. En la arrativa del sionismo no hay lugar para nosotros. Es una narrativa fascista” señaló el aitor sobre la tendencia de la arqueología israelí a reforzar los mitos del sionismo y borrar o difuminar a los no judíos. Para Khandaqji “los sionistas convirtieron un libro religioso en un libro geopolítico” con el que justificar su política colonialista.

La lectura de varios extractos del libro por Brenda Navarro, Isaac Rosa y Pilar Sánchez Vicente puso fin a un acto en que también tocó el gaitero Xuacu Amieva una composición reciente dedicada a la lucha del pueblo palestino.

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