“La solución de los dos estados siempre ha sido parte del problema”

Jaldía Abubakra, palestina afincada en España desde los años 80, es uno de las promotoras de los movimientos Alkarama, y Masar Badil.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.


Jaldía Abubakra nació en un campamento de refugiados de Gaza en el año 1967, el mismo de la Guerra de los Seis Días, el conflicto bélico en el que Israel derrotó a los países árabes y pudo ampliar a costa del pueblo palestino su dominio de Oriente Medio. Residente desde los años 80 en Madrid, milita en la izquierda española y es fundadora del movimiento Alkarama, feminista y anticolonialista, y de Masar Badil (Ruta Revolucionaria Alternativa). Ambas organizaciones tratan de activar y organizar a la diáspora palestina en la Diáspora. Solo en Europa hay aproximadamente un millón de personas. La pasada semana estuvo en Xixón en los encuentros de mujeres de Soldepaz-Pachakuti.

¿Cómo era criarse en la Gaza de finales de los 60?

Tengo pocos recuerdos, pero uno de los primeros es ver a los soldados y correr detrás de ellos tirándoles piedras. Es algo que hacíamos todos los críos. En Palestina adquieres desde muy pronto conciencia política porque ves que tu país está ocupado, y eso es más importante que las diferencias religiosas o de otro tipo. Mi familia es musulmana, pero eso nunca fue importante en Palestina. Siempre ha habido más diferencias por ejemplo entre campo y ciudad que entre cristianos y musulmanes. Luego con nueve años tuve que marchar a Egipto. De esa etapa recuerdo las manifestaciones contra Sadat por sus acuerdos con Israel y con EEUU. En los años 80 ya me vine a Madrid a estudiar y trabajar, entré en contacto con el PCE, y empecé a militar en el partido, en IU y en organizaciones de apoyo a Palestina.

¿Por qué los islmamistas logran desbancar a la izquierda laica en el movimiento de liberación nacional palestino?

Es un proceso que empieza con la Primera Intifada. Fatah y el Frente de Liberación Popular tenían simpatizantes en los territorios ocupados, pero estaban organizados sobre todo en el exilio, mientras que los islamistas contaban con mucha más presencia sobre el terreno, en los movimientos populares y entre la gente más empobrecida. Luego vino la caída del Muro de Berlín y la crisis de la izquierda, que también afectó a la izquierda árabe, mientras que el éxito de la revolución iraní impulsó a los islamistas en todo el mundo. También ayudó la corrupción de la Autoridad Nacional Palestina y el incumplimiento por Israel de los Acuerdos de Oslo firmados con la OLP.

¿Por qué Arafat firmó unos acuerdos que dejaban tanto margen a Israel para violarlos?

Después de 1982 y la derrota en la Guerra del Líbano Arafat y se vió muy solo, y quiso llegar a algún acuerdo, aunque fuera muy pequeño, pensando que a partir de ahí podría ampliarlo. Luego fue viendo que era un engaño, se rebeló en la Segunda Inrifada, pero los israelíes lo asediaron y acabó muerto por una enfermedad que pudo ser provocada.

La diferencia con Nelson Mandela que logra terminar con el apartheid y pactar una transición democrática con el régimen es enorme

Mandela no renuncia a la lucha armada, y Arafat sí. Además, el movimiento anti-apartheid logra un boicot internacional a Sudáfrica que nunca se consiguió en Palestina, que quedó muy abandonada a nivel internacional.

¿Cómo ha cambiado esa situación después de los atentados del 7 de octubre?

La causa palestina ha ganado apoyo internacional, el boicot se ha popularizado y se ha desenmascarado ante el mundo a Israel, que había gastado miles de millones de dólares en lavar su imagen, y que ahora vuelve a estar por los suelos. La resistencia se adelantó a la ofensiva que preparaba Israel. Ha actuado con mucha inteligencia y consultando siempre a las demás facciones de la resistencia y con las bases.

Pero con un coste en vidas humanas palestinas insoportable

Sí, porque Israel ha contado con el apoyo de EEUU y la UE en todo momento. Sin embargo, no nos olvidemos que Netanyahu quería perpetrar un genocidio completo y no ha podido. Ni ha logrado expulsar a los palestinos a la península del Sinai ni ha podido doblegar a la resistencia de Hamas y el resto de las facciones palestinas. Ha tenido que negociar con ellas y aceptar el intercambio de prisioneros. Nunca estuvo en sus planes.

“Entre 2017 y 2018 se intentó llevar a cabo una lucha no-violenta, recurriendo a las manifestaciones y la desobediencia civil con las marchas del retorno y el resultado fue la indiferencia del mundo”

¿Se podía haber conseguido esa atención mundial por vías pacíficas?

Entre 2017 y 2018 se intentó llevar a cabo una lucha no-violenta, recurriendo a las manifestaciones y la desobediencia civil con las marchas del retorno y el resultado fue la indiferencia del mundo mientras los francotiradores israelíes disparaban a matar contra gente desarmada. Mi opinión es que la lucha armada no excluye la no-violenta, como pasó en Sudáfrica, donde se combinaron las dos, pero también estoy convencida de que si la resistencia se hubiera rendido y desarmado las masacres de Israel habrían seguido igual. El plan de Israel es vaciar Gaza y solo la resistencia de Hamas y el resto de las facciones lo ha detenido.

¿Se puede vencer con las armas a uno de los ejércitos más potentes y sofisticados del mundo?

No vamos a poder vencer militarmente, pero sí podemos ir a una guerra de desgaste, como fue Argelia o Vietnam, donde en un determinado momento los colonizadores tuvieron que marcharse. Lamentablemente el precio a pagar por eso es muy alto.

¿Y el día después? ¿Dos estados?

La solución de los dos estados siempre ha sido parte del problema. Defendemos la descolonización y una Palestina libre de racismo y sionismo en la que puedan vivir todos sus habitantes en igualdad de condiciones y derechos, sin diferencias por religión, etnia, color o sexo.

Jaldía Abubakra en la Escuela de Comercio de Xixón. Foto: David Aguilar Sánchez

¿Ve posible esa convivencia después de tantas muertes y tanto dolor?

Los colonos que viven en Palestina deberían poder seguir viviendo allí, pero sin los privilegios que hoy tienen, como pasó con los franceses después de la descolonización de Argelia o con los sudáfricanos blancos después del apartheid. En Palestina nunca hemos tenido problemas con la pluralidad religiosa.

La historia de ningún país ha sido de color de rosa después de la descolonización

En Palestina no queremos echar a nadie, lo que nos gustaría es volver al escenario anterior al sionismo, cuando judíos, musulmanes y cristianos convivían. Queremos trabajar en esa dirección. Las diferentes facciones de la resistencia están preparando al pueblo para ello.

¿Cómo ve el embargo de armas del Gobierno español?

No es integral. Debería ser más estricto y cortar totalmente las relaciones con Israel, igual que se hizo en su día con Sudáfrica. Mientras Israel no pague ningún precio por sus crímenes seguirá matando.

¿Están los gobiernos árabes a la altura?

Los gobiernos árabes están siendo nefastos y su subordinación a EEUU e Israel es total. Las poblaciones están con Palestina, pero se encuentran muy oprimidas. Apenas pueden manifestarse.

Irán sale muy tocada del conflicto

No, ha respondido de forma muy precisa. Ni Irán ni EEUU querían la guerra regional a la que Netanyahu les quería arrastrar. Los iraníes están centrados en su desarrollo como país y han respondido con mucha inteligencia y contención a las provocaciones de Israel. Quienes sí salen debilitados de la crisis son la resistencia del Líbano, que juntos de Yemen, son los pocos aliados regionales claros que tiene el movimiento palestino.

¿Cómo ve el papel de la Autoridad Nacional Palestina?

Nefasto y muy debilitado. Para la población de Cisjordania y de Gaza la ANP es una entidad colaboracionista que se dedica a perseguir y criminalizar a la juventud, pero para EEUU e Israel es un aliado muy poco fiable, apenas puede contener a la resistencia. Quiere jugar un papel en la gobernanza de Cisjordania, pero no tiene margen de maniobra. Israel quiere ya anexionarse toda la palestina histórica. Si antes daba algún trozo a la ANP eso se va a acabar. El plan que ha votado el parlamento israelí es impulsar más asentamientos y armar a los colonos para que persigan a la población palestina y la obliguen a marcharse a donde sea, a otros países árabes, a Europa o a EEUU.


También se han marchado muchos israelíes horrorizados por lo que está haciendo su país

Israel vende a los judíos de todo el mundo que es un país próspero y seguro y está claro que no lo es. La guerra y el genocidio han tenido consecuencias económicas, así que muchos emigrantes con doble nacionalidad han vuelto a sus países de origen cuando han visto caer sus condiciones de vida.

¿Qué pasa con los palestinos que viven en Israel? ¿Por qué se escucha tan poco su voz?

Viven en un sistema de apartheid, a pesar de tener ciudadanía que no es la nacionalidad, viven con 70 leyes diferentes que les discriminan con respecto a los judíos israelíes. Con el genocidio además se han endurecido la represión. Ha habido algunas manifestaciones, pero el coste era muy alto, podían acabar en la cárcel por solidarizarse o perder su trabajo por un simple comentario en redes sociales.

Actualidad

spot_img