Vox agita la inseguridad en Oviedo descontextualizando los datos

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

Vox dice que ahora “hablan los datos”. Y los datos hablan, pero dicen bastantes más cosas de las que aparecen en su comunicado. La ultraderecha ha utilizado este viernes el aumento de la criminalidad registrado durante el primer semestre de 2026 en Oviedo para reforzar su discurso sobre la inseguridad. Los porcentajes que ofrece son ciertos, pero el cuadro cambia cuando se amplía el periodo de comparación y aparecen los números que la formación ha dejado fuera.

Entre enero y junio se registraron 2.985 infracciones correspondientes a criminalidad convencional frente a las 2.724 que figuran actualmente para el mismo periodo de 2025, según el Ministerio del Interior. La subida es del 9,6% y es el dato con el que la portavoz municipal de Vox, Sonsoles Peralta, sostiene que las estadísticas oficiales dan la razón a las advertencias que su formación viene realizando desde hace meses.

“Durante meses hemos escuchado que hablar de inseguridad era alarmismo, que exagerábamos y que Oviedo era una ciudad segura. Pues bien, ahora no habla Vox, hablan los datos oficiales del Ministerio del Interior”, afirma Peralta. El incremento existe, pero lo que no cuenta Vox es que 2025, el año que utiliza como punto de partida, fue precisamente un semestre en el que descendieron numerosos delitos en Oviedo.

Vehículos de la Policía Local delante del Teatro Campoamor

Antes de subir un 9,6%, la criminalidad había bajado

En el primer semestre de 2024, el Ministerio del Interior contabilizó 2.865 infracciones correspondientes a criminalidad convencional en Oviedo. En el mismo periodo de 2025 fueron 2.738 en el balance publicado entonces, lo que suponía un descenso del 4,4%.

No fue una bajada aislada. Los robos con fuerza descendieron un 8,3%, los robos en domicilios un 15,5%, los hurtos un 11,5%, las sustracciones de vehículos un 12,5% y los delitos relacionados con el tráfico de drogas un 13,6%. Es precisamente contra ese semestre de descensos contra el que Vox calcula ahora buena parte de los incrementos que utiliza para sostener su discurso sobre la inseguridad.

Las estadísticas posteriormente consolidadas presentan pequeñas modificaciones respecto a las publicadas inicialmente. La cifra de criminalidad convencional de 2025 pasa de 2.738 a 2.724, algo habitual en unos balances trimestrales que Interior publica inicialmente con carácter provisional. La secuencia ofrece en cualquier caso una imagen bastante menos lineal que la presentada por Vox, ya que la criminalidad convencional aumentó en el primer semestre de 2024, descendió en 2025 y ha vuelto a aumentar en 2026.

Si se utilizan años completos ocurre algo parecido. En 2024 se contabilizaron 5.492 infracciones convencionales y en 2025 fueron 5.510, un incremento de apenas el 0,3%.

En 2025 había menos delitos convencionales que antes de la pandemia

La perspectiva cambia todavía más cuando la comparación se lleva hasta 2019, último año completo anterior a la pandemia. Ese año se registraron en Oviedo 5.606 infracciones correspondientes a criminalidad convencional, mientras que en 2025 fueron 5.510. Seis años después se contabilizaron, por tanto, 96 delitos convencionales menos que en 2019, aproximadamente un 1,7% menos.

Entre ambos extremos, la pandemia alteró profundamente las estadísticas. En 2021 se registraron 4.329 infracciones convencionales, en 2022 fueron 5.202, en 2023 llegaron a 5.464, en 2024 se situaron en 5.492 y en 2025 alcanzaron las 5.510. La serie muestra una fuerte caída durante los años afectados por las restricciones de movilidad y una recuperación posterior hasta regresar aproximadamente a los niveles anteriores a la pandemia.

El primer semestre de 2026 supone un repunte sobre esa evolución reciente, pero todavía no permite establecer si se trata del comienzo de una tendencia sostenida o de otra oscilación dentro de la serie.

Todas esas cifras forman parte de la misma estadística, pero solo algunas forman parte del relato de Vox.

Los robos suben un 32% hasta quedarse prácticamente donde estaban en 2019

Uno de los porcentajes destacados por Vox es el aumento de los robos con fuerza, que han pasado de 121 durante los seis primeros meses de 2025 a 160 en 2026. El incremento del 32,2% es correcto, pero hay otro dato que no aparece en el comunicado de la formación. Durante el primer semestre de 2019 se produjeron en Oviedo 159 robos con fuerza. Durante el primer semestre de 2026 han sido 160.

Esto significa que, después de aumentar un 32,2% respecto al año pasado, Oviedo tiene prácticamente el mismo número de robos con fuerza que tenía siete años atrás. El fuerte incremento porcentual existe, pero se explica también porque la comparación se realiza con un año en el que este tipo de delitos se encontraba en cifras considerablemente inferiores.

Algo semejante ocurre con los robos con fuerza en domicilios. En este caso, el incremento respecto a 2025 es todavía mayor, al pasar de 60 a 83, lo que supone un 38,3%. Sin embargo, en el primer semestre de 2019 habían sido 89. Los robos en viviendas han aumentado con fuerza respecto al mínimo del año pasado, pero continúan por debajo de los registrados antes de la pandemia.

Decir que los robos en domicilios han aumentado un 38,3% es correcto y decir que actualmente hay menos que en 2019 también lo es. Vox utiliza la primera comparación para construir su diagnóstico sobre la inseguridad y omite la segunda.

Cuando seis casos se convierten en un 133%

La mayor subida porcentual señalada por Vox corresponde a las agresiones sexuales con penetración, con un incremento del 133,3%. El porcentaje es matemáticamente correcto, pero para entender su dimensión hay que mirar los números absolutos que hay detrás. Se pasa de 6 casos a 14, ocho más que en el primer semestre del año pasado.

El aumento es relevante, aunque trabajar con cifras absolutas pequeñas provoca variaciones porcentuales extraordinariamente elevadas. Ampliar solamente un año la comparación vuelve a modificar la perspectiva, ya que en el primer semestre de 2024 se habían registrado 11 agresiones sexuales con penetración. La evolución reciente muestra así 11 casos en 2024, 6 en 2025 y 14 en 2026. Frente al incremento del 133,3% que resulta de comparar exclusivamente los dos últimos años, la comparación con 2024 deja la subida en tres casos.

Ninguna de las dos formas de expresarlo es falsa, pero producen percepciones muy diferentes sobre la magnitud del fenómeno. La diferencia vuelve a mostrar la importancia de conocer no solo el porcentaje elegido, sino también la cifra absoluta y el periodo que se utiliza como referencia.

Los delitos sexuales sí muestran una evolución diferente

No todos los datos permiten hacer la misma lectura. Los delitos contra la libertad sexual presentan una evolución diferente a la de los robos. Durante el primer semestre de 2019 se contabilizaron 18 delitos sexuales en Oviedo, mientras que en el mismo periodo de 2023 fueron 35, en 2024 llegaron a 40 y en 2026 se han registrado 44. En este caso, la cifra actual sí es claramente superior a la existente antes de la pandemia.

Las estadísticas policiales sobre delitos sexuales requieren además cautela. Los balances contabilizan hechos conocidos por las fuerzas de seguridad, no necesariamente todos los delitos cometidos, y su evolución puede verse afectada por cambios en la denuncia, la detección y la clasificación policial de los hechos. La diferencia respecto a los delitos patrimoniales resulta precisamente significativa porque ampliar la serie no siempre reduce la magnitud de un incremento. En los delitos sexuales confirma que actualmente se registran más casos que años atrás.

Elegir dónde empieza la estadística

Vox lleva meses colocando la inseguridad en el centro de su discurso municipal y ha aprovechado el último balance para presentar las nuevas cifras como una confirmación de sus advertencias. “Detrás de cada número, hay ovetenses que han sufrido un robo, una agresión o un delito. Por eso llevamos tanto tiempo reclamando que la seguridad se trate como lo que es, una prioridad municipal, y no como un problema que se niega hasta que políticamente interesa hablar de él”, afirma Peralta.

Los números son los del Ministerio del Interior, pero la selección de los números que se cuentan es de Vox. Comparar exclusivamente 2026 con 2025 permite decir que los robos con fuerza han aumentado un 32,2%, mientras que compararlos con 2019 permite decir que han pasado de 159 a 160. Los robos en domicilios ofrecen una diferencia todavía más evidente. Frente al incremento del 38,3% respecto a 2025, la comparación con 2019 muestra un descenso de 89 a 83.

Lo mismo sucede con las agresiones sexuales con penetración. El aumento del 133,3% es correcto, pero corresponde al paso de 6 a 14 casos, después de haber sido 11 dos años antes. Todas esas cifras forman parte de la misma estadística, pero solo algunas forman parte del relato de Vox.

Un repunte no es una escalada continuada

Los datos oficiales no permiten negar el aumento de la criminalidad en Oviedo durante los primeros seis meses de 2026. Hacerlo supondría caer precisamente en el mismo problema, seleccionar únicamente las cifras que permiten sostener un relato previo. La criminalidad convencional ha aumentado un 9,6% y hay más robos con fuerza, más robos en domicilios y más delitos sexuales que durante el primer semestre del año pasado.

Pero los mismos datos tampoco permiten presentar ese semestre como la prueba de una escalada continuada de la delincuencia en Oviedo. En el primer semestre de 2025 la criminalidad convencional había descendido un 4,4% y en el conjunto de ese año apenas había aumentado un 0,3% respecto a 2024. Al terminar 2025 seguía ligeramente por debajo de los niveles anteriores a la pandemia y algunos de los delitos que ahora protagonizan los porcentajes más espectaculares se encuentran en cifras semejantes o inferiores a las de 2019.

Hay excepciones importantes, especialmente los delitos contra la libertad sexual, cuya evolución a medio plazo sí muestra cifras superiores. La estadística completa ofrece así una realidad bastante más compleja que la que cabe en un porcentaje aislado. Hay un repunte de la criminalidad en 2026, pero los datos no muestran una subida continuada durante los últimos años.

Vox no necesita alterar un solo número para construir su discurso sobre la inseguridad. Le basta con decidir dónde empieza la estadística y dónde termina de contarla.

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